José María Pando, un peruano que llegó a ser secretario de Estado en el Gobierno de España y que, de vuelta a Lima, fue ministro del Gobierno del Perú independiente

José María Pando y Ramírez de Laredo nació en 1787 en Lima, capital del Virreinato de Perú, fue secretario de Estado en el Gobierno de España. Después de cesar, volvió al lugar de su nacimiento y desempeño los cargos de ministro de Gobierno y Relaciones Extranjeras en el Perú independiente durante diez años y, decepcionado por la política peruana, volvió a España y se instaló en Madrid donde residió hasta su muerte en 1840.
Sus padres: José Antonio Pando de Riva, I conde de Casa Pando, y Teresa Ramírez de Laredo, hija del conde de San Javier y Casa Laredo, era una familia de la alta nobleza peruana.
Estudio en Madrid en el Seminario de Nobles. Después de la muerte de su padre, cuando contaba con 15 años, ingresó en la carrera diplomática siendo nombrado agregado diplomático a la embajada española en el Ducado de Parma.
Por entonces, el Ducado de Parma estaba gobernado por Fernando I de Parma, nieto del rey español Felipe V y de su esposa Isabel de Farnesio. Situado en el noroeste de la península italiana, Fernando I lo siguió gobernando hasta su muerte ocurrida en octubre de 1802, a pesar de que, por el Tratado de San Ildefonso de 1801, Carlos IV lo había entregado a Napoleón.
Un año más tarde, fue trasladado a la embajada de Roma en los Estados Pontificios. Allí permaneció hasta 1808 cuando todo el personal de la embajada se negó a prestar juramento de fidelidad al rey José I.
Pando fue detenido y en cerrado en una fortaleza francesa de donde, en 1811, logró fugarse y regresar a España.
La Regencia lo envió a Lima donde estuvo desde 1812 hasta 1815. Volvió a la península y el recién liberado Fernando VII lo ascendió a Secretario de Embajada y lo nombró Encargado de Negocios Interino de le embajada española en los Países Bajos. Más tarde lo designó oficial de la Secretaría de Estado.
Con la sublevación del Ejercito destinado a recuperar los territorios rebeldes del Virreinato de Río de la Plata a los órdenes del general Rafael de Riego y la llegado del Trienio Liberal en 1920, Pando fue destinado a la embajada española en Lisboa.
Personaje de ideología liberal, regresó a Madrid y fue nombrado secretario de Estado el 15 de mayo de 1823. Su mandato fue corto, acabó el 29 de agosto del mimo año.
Pocos días antes de su nombramiento, en abril del mismo año, había entrado en España un Ejército Francés (los llamado Cien mil Hijos de San Luis) en apoyo del rey Fernando VII en su lucha contra los liberales y para restablecer el absolutismo.
El Gobierno, ante el avance francés, decidió trasladarse de Sevilla a Cádiz con el Rey. Como ya había ocurrido antes, Fernando VII se negó a moverse de Sevilla. El Gobierno declaró al Rey incapacitado por lo que podía ser sustituido por una Regencia. Esta declaración permitía llevarse al Rey a Cádiz en contra de su voluntad. Depuesto el Rey, se nombró una Regencia que ordenó que el Rey fuera llevado a Cádiz bajo custodia militar.
A mediados de junio de 1823, el Gobierno, las Cortes y el Rey se trasladaron a Cádiz como último punto de resistencia frente a los franceses. Se pretendía rememorar la gloriosa defensa de la ciudad durante la Guerra de la Independencia. Al llegar a Cádiz, las Cortes votaron que el Rey estaba cuerdo, se disolvía la Regencia y Fernando volvía a ser Rey.
Cádiz quedó cercado el 24 de junio. A mediados de agosto, el duque de Angulema llegó al Puerto de Santa María e inició los preparativos para asaltar Cádiz. Bloqueó la ciudad por tierra y por mar e inició los combates.
El 29 de agosto, Pando fue cesado y nombrado en su lugar a Juan Antonio Yandiola.
Previendo una reacción feroz del partido absolutista, Pando decidió embarcarse y huir a su tierra natal, Perú, el mismo día de la rendición de Cádiz, el 1º de octubre de 1823.
Por entonces Perú estaba en plena efervescencia independentista, aunque la capital estaba en poder de las tropas realistas. Cuando en julio de 1824 llegó Pando, fue detenido por su participación en el gobierno liberal, así estuvo hasta la victoria de los independentistas en Ayacucho, en diciembre del mimo año, que terminó con la presencia española en el Virreinato.
A partir de entonces, Pando fue liberado y comenzó su período de gobernante del Perú independiente. Inicialmente fue nombrado por Bolívar ministro de Hacienda, un año más tarde, el mismo Bolívar lo nombró ministro de Gobierno y de Relaciones Exteriores de Perú.
Siguió interviniendo en la política peruana en diversos cargos durante los años siguientes y en 1830 volvió a ser nombrado ministro de Gobierno y de Relaciones Exteriores, esta vez por el presidente Agustín Gamarra.
Cuatro años más tarde, al caer el régimen implantado por Gamarra, Pando fue depuesto y detenido.
Decepcionado y desilusionado de la política peruana y, aprovechando que Fernando VII había fallecido el año anterior y la regente María Cristina había decretado una amnistía, Pando embarcó con destino a España en mayo de 1834.
Continuó en España hasta su muerte ocurrida en 1840. Durante estos años fue designado miembro del Consejo de Estado y vocal honorario de la Junta de Aranceles.
Se había casado con Rufina Álvarez de Acevedo.
Joaquín de la Santa Cinta, autor de «50 héroes españoles olvidados» y “50 mujeres españolas extraordinarias”
Para saber más:
- Diccionario Biográfico. Real Academia de la Historia
- De la Santa Cinta, Joaquín. 125 presidentes del Ejecutivo en La Decadencia Española (1788 – 1902).
- Ayllón Dulanto, Fernando. Pando Ramírez de Laredo, José María. Congreso de Perú.






