El Correo de Pozuelo

Main Menu

  • Portada
  • Colaboraciones
    • col1
      • Cabecera
      • Carreras de Caballos
      • Conspiradores
      • Cuéntaselo a Sira
    • col2
      • El Fantasma del Torreón
      • Firma Invitada
      • Glamour
      • Grandes españoles anónimos
    • col3
      • La Avenida de Europa
      • NOTICIA DESTACADA
      • Historia de Pozuelo
      • Pozuelo Today
    • col4
      • Primera Plana
      • Sucesos
      • Temas de interés
      • Vou e volvo
  • Noticias
  • Capitán Possuelo
  • Confidencialísimo
  • Multimedia
    • Possuelo TV
    • Pozuelo, Ciudad de la Música
    • Grandes momentos del Cine
jueves 30 de julio del 2026

logo

"Solo por el Prestigio de Pozuelo de Alarcón"
Suscríbete a nuestro Boletín

El Correo de Pozuelo

  • Portada
  • Colaboraciones
    • col1
      • Cabecera
      • Carreras de Caballos
      • Conspiradores
      • Cuéntaselo a Sira
    • col2
      • El Fantasma del Torreón
      • Firma Invitada
      • Glamour
      • Grandes españoles anónimos
    • col3
      • La Avenida de Europa
      • NOTICIA DESTACADA
      • Historia de Pozuelo
      • Pozuelo Today
    • col4
      • Primera Plana
      • Sucesos
      • Temas de interés
      • Vou e volvo
  • Noticias
  • Capitán Possuelo
  • Confidencialísimo
  • Multimedia
    • Possuelo TV
    • Pozuelo, Ciudad de la Música
    • Grandes momentos del Cine
  • Isabel Díaz Ayuso aclara la polémica de la compra del ático en Martínez Campos para oficinas y denuncia una «campaña de desprestigio» que ha montado la sincronizada sanchista

  • Isabel Díaz Ayuso lanza 58 medidas urgentes para reconstruir lo destruido por los incendios y anuncia que pedirá también la activación del Fondo de Solidaridad de la Unión Europea

  • El Rayo está escupiendo al cielo: La Comunidad de Madrid denuncia al equipo rayista por la ocupación ilegal del estadio al no dejar pasar a los técnicos regionales a sus instalaciones

  • La Comunidad de Madrid impide jugar al Rayo Vallecano en el estadio de Vallecas por deficiencias graves de seguridad y salubridad en las instalaciones y suspende la concesión

  • El CGPJ archiva la queja del ministro Bolaños contra el juez Peinado y deja en manos del TSJ de Madrid la imposición de posibles sanciones menores por el ‘caso Begoña Gómez’

Valientes españolas olvidadas
Portada›Valientes españolas olvidadas›Inés Suarez, conquistadora y primera española en Chile. Mujer de armas tomar, vivió durante más de diez años con Pedro de Valdivia de quien estaba enamorada

Inés Suarez, conquistadora y primera española en Chile. Mujer de armas tomar, vivió durante más de diez años con Pedro de Valdivia de quien estaba enamorada

By Capitán Possuelo
29/10/2020
2223
0
Compartir:

Inés Suárez nació en Plasencia (Cáceres) en 1507. De familia humilde, huérfana de padre, fue criada por su madre, costurera, que le enseño el oficio, y por su abuelo, artesano ebanista, que se preocupó por la formación de su nieta.

En 1526, muy joven, se casó con Juan de Málaga. Poco después, Juan embarcó hacía el Nuevo Mundo como hacían muchos pobres de su época, arriesgar la vida yéndose a América en busca de fama y fortuna. Inés, sin hijos habidos del matrimonio, se quedó esperando el regreso de su esposo, pero: el tiempo pasaba, las noticias eran cada vez menos, las cartas dejaron de llegar y, transcurridos diez años, Inés decidió solicitar autorización para ir en su búsqueda.

Por aquel entonces, las mujeres españolas en el Nuevo Mundo se podían contar con los dedos y todas ellas eran esposas, hijas o hermanas de soldados que los habían acompañado en el viaje. Inés estaba casada, pero, en una muestra de su decisión y coraje, hizo el viaje sola. Consiguió autorización para viajar a Tierra Firme (actual Colombia) en 1537 acompañada por una sobrinilla. Como persona apta para viajar al Nuevo Mundo, fue avalada por el capitán Marañón y por Juan Garrote, vecino de Santacruz.

Desembarcó en las costas del Caribe y, buscando a su marido, llegó hasta Perú donde se enteró que Juan había muerto en la batalla de Salinas, en abril de 1538, entre los partidarios de los hermanos Pizarro y los de Almagro.

Como viuda de un soldado de la facción vencedora, contó con la protección de los pizarristas y obtuvo una vivienda en Cuzco donde comenzó a ejercer el oficio de costurera con la ayuda de algunas indias que estaban a su servicio, al tiempo que cuidaba a los soldados heridos.

En la ciudad era vecina del maestre de campo de los Pizarro, el capitán extremeño Pedro de Valdivia, pieza clave en la victoria de Salinas, con el que trabó una buena amistad que acabó en una relación amorosa extramatrimonial que duró 10 años.

Pedro de Valdivia era diez años mayor que Inés, soldado con amplia experiencia, había luchado en la guerra contra las Comunidades Castellanas, en Flandes y en Italia. Participó en la batalla de Pavía y en el saco de Roma. Por entonces, Pedro llevaba casado 13 años con Marina Ortiz de Gaete a la que dejó en España cuando partió a la aventura al Nuevo Mundo en 1535 y a la que no volvió a ver más durante su vida.

Pasado algún tiempo, y apaciguado el país después de los disturbios civiles entre pizarristas y almagristas, Valdivia, hombre de acción, no contento con la vida regalada de que disfrutaba      (buscaba la gloria: “dejar fama y memoria de mi”), propuso a Francisco Pizarro volver a intentar conquistar las tierras de Chile, aquellas que había intentado, sin conseguirlo, Diego de Almagro. Pizarro le dio autorización para que como capitán suyo pregonara la expedición y, una vez dispusiera de la gente que considerara necesaria, partiera a su conquista.

Cuando la expedición de conquista estaba preparándose, llegó a Perú desde España Pedro Sancho de la Hoz con Células Reales que le autorizaban a conquistar las tierras a ambos lados del Estrecho de Magallanes. A la vista de los documentos que portaba, Pizarro autorizó la conquista de Chile a ambos, en común, a Valdivia y a Pedro Sancho.

En 1540, Valdivia se puso en marcha desde Cuzco con muy poca gente, no más de unas decenas de españoles. Con ello iba nuestra heroína Inés, la única mujer blanca de la expedición conquistadora. Valdivia tuvo que pedir licencia a Pizarro quien autorizó su marcha como mujer honrada al servicio de Valdivia para que le asistiese como sirvienta doméstica y como enfermera, una forma de obviar la prohibición de la Iglesia que, como pareja amancebada, no lo habría permitido.

Posteriormente, se le unieron hasta un total de 165 hombres, gente de valía muy bien pertrechada, casi todos a caballo.

Al llegar a la vista del desierto de Atacama, se prepararon para cruzar la extensa planicie más árida de la Tierra, con muy poca agua y lleno de momias de soldados de Almagro, conservados debido a la aridez y sequedad del ambiente.

Durante la terrible travesía, Inés, consejera y compañera de Valdivia, se fue convirtiendo en alguien fundamental en el pequeño ejército, se ganó la estima entre los soldados debido a su saber hacer, su valor y lealtad, curando a los heridos, cocinando, cosiendo la ropa desgarrada, realizando, en definitiva, todo aquello que estaba en su mano para hacer menos penoso el tránsito por el desierto.

La falta de agua y de alimentos hacía que la tropa no marchara unida, lo hacía lentamente en pequeños grupos separados unas jornadas entre sí con objeto de no agotar la poca agua y el pasto que encontraban en el camino.

En Copiapó, en pleno desierto, a media noche de un día de junio, Pedro Sancho, con otros tres compinches, entraron en la tienda de Valdivia con intención de matarlo y hacerse dueño de la expedición. Pero Valdivia no estaba, había salido a explorar el terreno y a preparar la siguiente jornada. Sí estaba Inés que, dándose cuenta de lo que ocurría, disimuladamente, envió mensajeros a Valdivia dándole noticias de lo que sucedía, y puso guardias al grupo de Pedro hasta la llegada de aquel. Al regresar Valdivia redujo a los conjurados e hizo prisionero a Pedro Sancho. Inés, con su acción, había demostrado su valía y lealtad y, así, salvado la vida a su amado.

En otra ocasión, el grupo estaba en un paraje sin agua de ninguna clase, la sed estaba volviendo locos a los soldados que ya se veían a punto de perecer, en esto Inés, como siempre decidida en momentos de peligro, ordenó a un indio de los que le servían que comenzase a cavar en el sitio donde ella se encontraba, con tan buena suerte que, a poca profundidad, encontró una vena de agua tan abundante que pudo beber todo el ejército, al manantial  se le dio el nombre de “ Manantial de Doña Inés”.

Cuando salieron, por fin del desierto, tomaron posesión de la tierra a la que llamaron Nueva Extremadura.

Después de once meses de caminar, en diciembre de 1540, llegaron, por fin, al valle del río Mapocho. Valle extenso, fértil y con abundante agua, donde en febrero de 1541 fundaron la ciudad de Santiago de Nueva Extremadura.

Pero la demostración del carácter, valor y osadía de Inés ocurrió durante el asalto a la ciudad de Santiago el 11 de septiembre de 1541. La joven ciudad, poco más que un campamento rodeada por une empalizada, fue atacada por los indios a las órdenes del cacique Michimaloco.

En ese momento, la guarnición se componía de unos cuarenta soldados al mando del capitán Alonso de Monroy, el resto de la tropa estaba con Valdivia en una expedición de castigo a unos indios rebeldes.

En la ciudad había prisioneros de los españoles siete caciques, y el asalto tenía como objetivo, además de matar a todos los españoles, liberar a los prisioneros.

El ataque comenzó al amanecer y las flechas incendiarias de los indios prendieron en los techos de pajas de las cabañas de los españoles, incendiando mucha de ellas. Inés se encontraba curando a los heridos en la misma casa donde se encontraban los prisioneros custodiados por dos soldados.

Viendo Inés que las fuerzas de los defensores estaban al límite y que la victoria se estaba decantando para los atacantes, se echó una cota de malla sobre los hombros y salió a la plaza, se puso delante de los soldados y los animó con sus palabras, ofreciéndose a curarlos por su mano si eran heridos.

Poco después, los prisioneros empezaron a dar voces para animar a los suyos. Oyéndolos, Inés tomó una espada y se dirigió a la habitación donde estaban detenidos. Les dijo a los dos hombres que los guardaban, llamados Francisco Rubio y Hernando de la Torre, que los mataran antes de que fueran liberados por los suyos.

Preguntándole Hernando de qué manera había de matarlos, Inés respondió resueltamente: “Desta manera”, y desenvainando la espada que llevaba los mató a todos. A continuación, ordenó a los dos soldados que sacaran los cuerpos a la plaza para que los vieran los indios y sintiesen temor a los españoles. Y viendo los atacantes a sus jefes muertos, se retiraron.

De este modo, Inés salvó la ciudad de su desaparición y a los españoles que la defendían de una muerte segura.

Inés y Pedro de Valdivia, a pesar de que éste estaba casado, continuaron viviendo juntos, en una unión por todos conocida, hasta 1548. Ese año, Valdivia fue sometido a un juicio de residencia debida a una denuncia que presentaron una serie de descontentos. El juez instructor era Pedro de Lagasca, recientemente nombrado presidente de la Real Audiencia de Lima, sacerdote y militar, llamado el Pacificador por dar fin a la rebelión de Gonzalo Pizarro en el Perú.

En noviembre de ese año, Lagasca dictó sentencia absolutoria para Pedro de Valdivia, pero exigió, como sacerdote que era, que “no conviviese inhonestamente con Inés, ni viva con ella en una casa, sino que en el plazo de seis meses la case o envía a estas provincias de Perú, para que en ellas viva, o se vaya a España o a otras partes donde ella más quisiese”.

En 1549, Inés contrajo matrimonio con Rodrigo de Quiroga, cinco años más joven que ella, con quien convivió hasta su muerte en 1578. Su cuerpo reposa en la ermita de Nuestra Señora de Monserrat en Santiago.

 

Joaquín de la Santa Cinta, historiador. Autor de «50 héroes españoles olvidados»

Para saber más:

  • Diccionario Biográfico. Real Academia de la Historia
  • Crónica del Reino de Chile. Pedro Mariño de Lobera
  • La metamorfosis de Inés Suárez en la mirada de Isabel Allende: viaje u modus vivendi en una época de desafíos. Gloria Gálvez -Carlisle. University of California. Los Ángeles.
  • Historia de Todas las Cosas que han Acaecido en el Reino de Chile y de los que lo han gobernado (1536-1575). Alonso de Góngora Marmolejo.
  • Diccionario Biográfico Nacional de Chile. José Toribio Medina. Biblioteca Digital Hispánica.
  • Inés Suárez. Una egregia placentina en tierras chilenas. Francisco González Cuesta, Canónigo Archivero de Plasencia. Pedro M. Alonso Marañón, Universidad de Alcalá
  • La crónica de Gerónimo de Bibar y la conquista de Chile. Mario Orellana Rodríguez. Colección Imagen de Chile. Editorial Universitaria.
  • Inés de Suárez (1507-1580). La Primera Española den Chile. Memoria Chilena. Biblioteca Nacional de Chile.
TagsHistoria de EspañaInés SuarezValientes españolas olvidadas
Artículo anterior

HOLD ON NOW busca inscribir su nombre ...

Siguiente artículo

El Gobierno de España acepta el criterio ...

0
Compartido
  • 0
  • +
  • 0
  • 0
  • 0
  • 0

Artículos relacionados Del mismo autor

  • España en el Siglo XIX

    Década Ominosa (y VI). Junta Provisional de Gobierno de España y las Indias / Regencia de Infantado: Antonio Saavedra y ...

    29/06/2016
    By Capitán Possuelo
  • Orgullo de ser Español

    Dos laureados de San Fernando más: El soldado corneta Santos San José y el soldado Juan Espinosa Tudela, muertos en ...

    28/12/2017
    By Capitán Possuelo
  • Historias de la Armada Española

    Exploración del Océano Pacifico siglo XVI-XVII (I): La increíble historia de Álvaro de Mendaña y de su mujer Isabel Barreto, ...

    21/06/2024
    By Capitán Possuelo
  • Historias de la Armada Española

    Primeros Holandeses en el Océano Pacifico: Tras varios fracasos intentando llegar rodeando África, lo consiguieron cruzando el Estrecho de Magallanes ...

    03/05/2024
    By Capitán Possuelo
  • España en el Siglo XIX

    Presidentes del Consejo de Ministros durante el Reinado de Isabel II: Carlos Fernando Martínez de Irujo y Joaquín Francisco Pacheco

    07/12/2016
    By Capitán Possuelo
  • España en el Siglo XIX

    Presidentes del Consejo de Ministros durante la Regencia de María Cristina de Habsburgo-Lorena: Práxedes Mateo Sagasta

    16/08/2017
    By Capitán Possuelo

Deja un comentario Cancelar la respuesta

Obligatorio:

logo

DIRECTOR

Anacleto Rodríguez

Ver Perfil completo

Contacto

ISSN 2444-8567

El Capitán Possuelo

Es el seudónimo de Anacleto Rodríguez Moyano, un veterano periodista y escritor con una larga y prestigiosa carrera profesional

Etiquetas

Ayuntamiento de Madrid Ayuntamiento de Pozuelo Cabecera Ciudadanos C's Comunidad de Madrid Coronavirus Isabel Díaz Ayuso Junta de Gobierno de Pozuelo Madrid Manuela Carmena Paloma Tejero Pedro Sánchez Pleno Ayuntamiento Podemos Policía Municipal POZUELO PP PSOE Sucesos Susana Pérez Quislant
Pozuelo de Alarcón, ES
Jul 30, 2026
temperature icon 37°C
Humidity 19 %
Wind 3 Km/h
Wind Gust Ráfagas de viento: 23 Km/h
Visibility Visibilidad: 0 km

Síguenos:

  • Portada
  • Colaboraciones
  • Noticias
  • Capitán Possuelo
  • Confidencialísimo
  • Multimedia
©2024 El Correo de Pozuelo. Todos los derechos reservados. Política de privacidad