Aclarando (que es gerundio) algunas cosas relacionadas con el enfado de algunos fieles de Quislant que se han dirigido a El Correo de Pozuelo de malas o impropias maneras

Aunque no es normal (al director no le gusta salvo que sea cosa grave) he aprovechado esta vez su momento de debilidad y voy a contestar a todos los lectores que se han dirigido a mí de malas maneras o, al menos, de manera impropia por haber publicado un artículo, en esta misma columna, sobre la cojera que tiene la alcaldesa de Pozuelo Susana Pérez Quislant y la necesidad que tenemos los contribuyentes que pagamos la falla de conocer las circustacias del caso.
ELLA es la máxima autoridad de la villa y los vecinos tenemos el derecho de saber qué le ha pasado…
“Corría el rumor de que había sufrido un percance en su casa y se había torcido un tobillo pero ese rumor carece de fundamento porque en las fotografías oficiales publicadas la alcaldesa carece de protección en ninguno de sus tobillos…
Esta constatación ha disparado de nuevo los rumores y ya se habla, incluso, de operaciones y la foto se ha convertido en viral…”
Y lo único que pedía es que el Gabinete de Prensa sacase una nota informativa que aclare las circunstancias habidas…
No se trata de buscar el morbo ni de ser un periódico amarillo, sensacionalista o cosas peores… Es obligación del Gabinete de Prensa de informar…
Ya pasó otra vez a primeros de diciembre de 2019… En aquella época también anduvo cojita la alcaldesa de Pozuelo… Entonces también se dijo que se había torcido un tobillo… Tampoco hubo nota informativa oficial pero en las fotos apareció con el pie (en aquella ocasión el derecho con una protección) como puede apreciarse…


¿Por qué no se informó entonces y porqué no se informa ahora?
No creo que sea mucho pedir…
Aunque se quedase en casa, sería necesario que se informase de ello, pero absolutamente necesario si se muestra públicamente… Insisto, es la alcaldesa de Pozuelo de Alarcón… Y su figura política es pública…
Seguiremos informando…
La Piraña del Meaques






