Mientras Hacienda vigila el coche de empresa de cualquier trabajador, el Ayto de Pozuelo no dice ni cuántos vehículos oficiales tiene, ni quién los usa (incluida la alcaldesa) ni para qué

Estimado Capitán:
Acabo de presentar mi Declaración de la Renta. Me sale a pagar. Pero no me cabrea. Lo entiendo. Hay que contribuir a financiar el gasto público y sostener los servicios que benefician a toda la sociedad… Otra cosa es que me queman los abusos…
Y me ha parecido un abuso que el amigo que me ha hecho la declaración me haya obligado a declarar, como retribución en especie, el coche de la empresa que uso. Me ha dicho que es cosa de la Dirección General de Tributos, reiterada en su consulta vinculante V0228/2025.
No sé, pero me pareció inaudito.
Para convencerme, mi amigo, el muy iluso, me ha puesto el ejemplo del Ayuntamiento de Pozuelo. Y me ha sugerido que mirase, en transparencia, los vehículos que tiene y cuantos ha puesto a disposición de cargos públicos y empleados municipales, incluida la alcaldesa, que tiene un pedazo de coche y dos chóferes, dicho sea de paso.
¿Transparencia en el Ayuntamiento de Pozuelo?
¿La alcaldesa tiene un vehículo asignado y dos choferes?
Y, solo por curiosidad, me puse a investigar y le escribo con el resultado de mis pesquisas.
¿Cuántos vehículos tiene el Ayuntamiento del Gran Pozuelo de Alarcón?
Y a partir de ahí, empecé a indagar…
Pero ni en el Portal de Transparencia, ni en el Inventario Municipal o en la web del Ayuntamiento hay datos…
El último Inventario Municipal, correspondiente al 31 de diciembre de 2021, recoge 115 vehículos entre el Parque Móvil, la Policía Municipal y las motocicletas policiales.
El problema es que estamos en 2026.
Han pasado casi cinco años, el Ayuntamiento ha adquirido nuevos vehículos, ha incorporado coches eléctricos y ha renovado parte de la flota policial con cochazos innecesarios.
Pero el inventario público sigue detenido en 2021.
Una administración que presume de transparencia debería facilitar esta información de forma clara y actualizada. Vamos, digo yo…
Con lo que preguntar cuántos vehículos hay asignados a Alcaldía, a concejalías, a directivos o a determinados empleados me lo ahorré…
Y me ahorre también preguntar cuantos permanecen siempre en dependencias municipales cuando termina la jornada o si alguno de ellos queda a disposición de sus usuarios fuera del horario de trabajo, como es mi caso.
Supongo que alguien de ese Ayuntamiento conoce perfectamente cuántos vehículos tiene, cuántos asegura, cuantos mantiene y cuántos utiliza…
Y digo supongo porque no estoy seguro…
Pero si es así, ¿por qué los vecinos no podemos conocer esa misma cifra sin convertirnos en detectives? Somos los que ponemos el dinero.
Pero la cuestión no termina ahí.
Una vez supuesto que existe un importante parque móvil municipal, surge otra pregunta igual de interesante: ¿quién utiliza esos vehículos y en qué condiciones?
Y es que, según me dice mi amigo, la Dirección General de Tributos, cuando un trabajador tiene un vehículo de empresa a su disposición para poder utilizarlo fuera del horario laboral, aunque afirme que nunca lo usa para fines particulares, esa mera disponibilidad puede constituir una retribución en especie sujeta al IRPF.
De hecho, es verdad que la alcaldesa tiene uno y usa, además, dos choferes, para que la lleven y la traigan, incluso, a su casa.
Pero ese es un problema suyo.
Yo lo que quiero es saber…
Y me gustaría saber, porque una parte la pago yo con mis impuestos, cuál es el régimen de utilización de los vehículos municipales adscritos a Alcaldía, concejalías, altos cargos o personal directivo.
¿Permanecen siempre en instalaciones municipales?
¿Se utilizan exclusivamente durante la jornada laboral?
¿Existen protocolos internos que impidan cualquier uso particular?
¿Cómo se documenta esa disponibilidad a efectos fiscales?
No se trata de insinuar irregularidades. Se trata de aplicar al Ayuntamiento los mismos criterios que Hacienda exige a cualquier empresa privada.
Si la Agencia Tributaria considera que la disponibilidad de un coche genera consecuencias fiscales, los vecinos tienen derecho a saber cómo gestiona el Ayuntamiento esa realidad en su propia organización.
La transparencia no consiste únicamente en publicar fotografías de nuevos vehículos cuando se presentan.
También consiste en informar cuántos existen, quién puede utilizarlos, bajo qué normas y con qué controles.
Y, por ahora, el Ayuntamiento de Pozuelo sigue suspendiendo esa asignatura.
Gracias, Capitán, por exigir siempre explicaciones sobre el uso de nuestro dinero.
Juan Pozuelo






