El concejal Pérez renuncia a las delegaciones que le ofrecía Quislant y prefiere quedarse sin cartera, en un acto que dignifica al PP de Pozuelo, donde muchos afiliados solo se mueven por pasta

La noticia dice: “La alcaldesa Quislant decide que las competencias del concejal fallecido Manuel Allende pasen a depender de Eduardo Oria”.
El cuerpo de la noticia es: “Las áreas de Desarrollo Empresarial, Comercio y Urbanizaciones colgarán de la primera tenencia de alcaldía. El concejal Luis Pérez será edil sin delegación y Elena Méndez Leite contará una delegación específica en urbanizaciones dentro del área de Oria.
La alcaldesa Susana Pérez Quislant,ha decidido que las competencias del concejal fallecido Manuel Allende pasen a depender de Eduardo Oria, por lo que las áreas de Desarrollo Empresarial, Comercio y Urbanizaciones colgarán de la Primera Tenencia de Alcaldía. (Esto de “colgarán” me encanta porque no se sabe si colgarán como cuelgan los chorizos de la matanza o las ristras de ajo).
Esta tenencia, que tiene las competencias en Presidencia, Innovación y Transparencia (y se supone que las nuevas delegaciones, contará con una delegación específica en Urbanizaciones para Elena Méndez Leite, pero que sigue perteneciendo al área de Oria.
Además, el área de régimen interior pasará de la primera a la segunda tenencia de alcaldía que coordina Isabel Pita. Por su parte, concejal recién incorporado al Grupo Municipal Popular Luis Pérez será edil sin delegación”.
Hasta aquí, la noticia. A El Correo de Pozuelo no nos la han mandado (la alcaldesa no nos quiere y Laura es obediente), pero la mangamos del verbo mangar.
Dicho esto, es conveniente que saquemos una serie de consecuencias porque la renuncia de Luis Pérez es un hecho muy importante y primario. Así que vayamos por partes como diría Jack el Destripador.
De entrada se me ocurren muchas cosas, incluida la maldad de pensar que Oria se va a quedar como una sílfide con tanta responsabilidad, pero empezaré diciendo que más o menos esta noticia ya la habíamos publicado el viernes pasado porque era lo que se rumoreaba tras el Pleno.
A continuación del recordatorio por si alguien no lo leyó, digo que Luis Pérez ha tenido más valor que El Guerra. No ha debido ser fácil decirle que no a Susana Pérez Quislant y arriesgarse a recibir un esportón de voces…
Por otra parte, ha debido ser una escena de lo más gracioso o ridículo (según se mire) el hecho de ver la carita de la todopoderosa alcaldesa de Pozuelo, acostumbrada a que nadie cuestiones sus decisiones…
–¿Cómorrrrr?, debió preguntar Susana.
–Que no quiero delegaciones, alcaldesa, debió contestar Luis, mientras pensaba: porque me gusta la política pero no esta política que haces y no quiero ser partícipe de ella.
Y en ese momento, cuando la ira de la alcaldesa subía de sus centros (como decía la Piquer) hasta su garganta, un rayo de luz la iluminó o, mejor dicho, de pronto Susana se acordó de la promesa que le han hecho en la calle Génova, hizo un pausa, tragó saliva y balbuceó: ah, ok, fenomenal…, mientras pensaba que menos trabajo tendría… Y, además, no se fiaba mucho del antiguo asesor… Alguien menor, a fin de cuentas…
(Esta es una versión libre para la radio, Laura. Dile a la alcaldesa que la cabra tira al monte y yo fui guionista de dramáticos durante algunos años)
El caso es que esta decisión de Luis Pérez, la primera que toma un concejal en estas dos últimas legislaturas, es de una trascendencia importantísima.
Primero porque demuestra que aún hay gente en el PP de Pozuelo que no está en política por la pasta. Luis renuncia a un sueldo que no es moco de pavo: Como poco a 45.000 euros en ocho meses y por no hacer nada.
Y segundo que, si a la alcaldesa no le ha importado y le ha pasado las delegaciones a Eduardo Oria, no se entiende que haya mantenido hasta ahora 13 concejales con delegaciones…
¿Cuántos concejales son necesarios, de verdad, en el Ayuntamiento de Pozuelo?
¿Cuántos podrían renunciar a sus delegaciones y, consiguientemente, a su pasta y bicocas?
¿Hay que darle delegación a todos las personas de la lista de candidatos que salen elegidos por los votantes?
A fin de cuentas, en Pozuelo, todo se decide en la Junta de Gobierno Local…
Creo que de cara a las próximas elecciones intentaremos abrir el debate… Y no tanto por el ahorro que supone, que también, como por la eficacia de la gestión política… Pero esa es otra historia.
Ahora lo que toca es destacar que en el PP de Pozuelo aún hay esperanzas… Frente a los 190 días de indignidad política de Almudena Ruiz Escudero (todo por la pasta), Luis Pérez prefiere cumplir con su obligación política pero altruistamente. Hay gente, incluso en el propio Comité Ejecutivo del PP de Pozuelo, que daría media vida por estar en su lugar… Y eso creo que hay que valorarlo.
También ha podido ser que Susana huele a “muerta” y Luis no soporta ese mal olor ni por dinero…
(Todo políticamente, hablando… Díselo, Laura)
El Capitán Possuelo





