Almudena R. Escudero y Beatriz P. Abraham son un mal, fehaciente y constante, para el PP de Pozuelo a 8 meses de las elecciones y, por su bien, alguien debería darse cuenta de ello y cesarlas

Han pasado ya 190 días y Almudena Ruiz Escudero sigue sin dimitir. Ni dimite ni da explicaciones. Ni nadie se las pide. Nadie del PP que preside su hermano Enrique Ruiz Escudero, y nadie del gobierno municipal de Susana Pérez Quislant. Esperemos que el PP de Pío García Escudero lo haga y pronto.
Ayer me encontré con Manolo. Coincidimos en Luis Béjar y fuimos hacia La Casica a tomar un café. Mi amigo estaba indignado.
Una conocida suya con muchos problemas familiares, recibió la negativa de Servicios Sociales de una ayuda para su hijo mayor. Me contó la historia. Espeluznante. Y me dijo que en Pozuelo de Alarcón hay un mundo real y el mundo de Pérez Abraham y los Ruiz Escudero.
No sé si la historia es tal cual como la cuenta Manolo. Espero que no se moleste conmigo porque cuestione lo que cuenta. Pero Tobby y yo sabemos que es un poco exagerado. Pero sea como sea, esa mujer pedía ayuda para su hijo.
Almudena Ruiz Escudero lleva 190 días disfrutando de las prebendas de ser concejala (66.000 euros anuales) gracias a su apellido, después de que todos descubramos que fue adjudicataria de una vivienda de protección pública de alquiler y que disfrutó de ella siendo concejala. Lo cual si no es ilegal, que no tengo ni idea, como mínimo es inmoral.
Tan inmoral como el hecho de que ni haya dado una explicación, ni haya pedido perdón ni haya dimitido. Si a esto unimos su desafortunado e inoportuna intervención en relación a la vivienda para los jóvenes pozueleros, donde “doña pija” (como se la conoce en el Ayuntamiento) dijo no tener problemas para tener vivienda en Pozuelo. Ni ella ni ninguna de sus amigas. Parece que todo se trate de una película de Berlanga, pero con historias y tragedias reales.
La niña Ruiz Escudero patalea. Lloriquea. Su hermano se cabrea. La alcaldesa se indigna, eso dicen algunos. Dispara acusaciones contra todos. Se escaquea de los propios afiliados del PP. Y su amiga, Doña Juana Beatriz decide no ir a un pleno haciendo peligrar la mayoría absoluta del PP. Porque doña Bea no encontró otro día mejor entre los 30 días restantes del mes, para intervenirse.
Dicen que algo sin importancia, por lo que me alegro. Pero también algo que podría haber previsto para cualquier otro día.
Ni ella ni Almudena sienten el más mínimo respeto por los vecinos “no tan pudientes” de Pozuelo. Por eso me cabreo. Porque yo me encuentro entre ese grupo de pozueleros. Los no pudientes y trabajadores. Pero, eso sí, la niña Ruiz Escudero se beneficia de todas las ayudas sociales de los gobiernos del PP. Hasta aquellas que ella misma vota.
Recordemos, el cheque bebé. Con la connotación de que lo solicitó su marido para que no se sepa que La Familia se beneficia de lo público sin necesitarlo. Y un alquiler social cobrando más de 66.000€ brutos al año.
Este es el perfil del PP de su gran amiga Juan Beatriz. Ayudar a este tipo de gente y familias de Pozuelo. “Así mola ser concejala de Familia, ¿verdad?”.
Es absolutamente surrealista que el PP siga manteniendo a tales ejemplos de lo público. Ejemplos. O malos ejemplos.
Manolo despotricó de lo lindo. Y llevaba razón. Los jóvenes de Pozuelo no pueden acceder a una vivienda en su pueblo y estas dos concejalas niegan tales hechos con tanta soberbia que sólo provocan el desprecio de los vecinos hacia la siglas del partido político que representan. El Partido Popular.
Estoy segura que no todos los del PP son así. Me consta por lo que hablo con alguno de ellos. Pero, por desgracia, este es el PP que tenemos en Pozuelo. Y les pasará factura, sin duda alguna.
Yo espero que La Familia decida asumir por decencia su final político. Espero que recapaciten y den un paso atrás. Pidan perdón y se larguen ya. Lo espero por el bien de mi pueblo. Ni siquiera por el PP. Porque mientras el PP mantenga a Beatriz Pérez Abraham, aunque se marche Almudenita, seguirá siendo el peor espejo en el que mirarse y al que votar en mi pueblo.
Sira Q.






