La improvisación, la dejadez y la falta de seguridad en la organización de eventos infantiles en estas fiestas de Pozuelo han llegado a poner en peligro la vida de los espectadores. Tremendo. Un artículo de Juana Pozuelo (vídeo)

Estimado Capitán Possuelo:
El jueves pasado, en las fiestas de Pozuelo, pudimos ver como los organizadores (el Ayuntamiento, me imagino) descuidaba por completo las normas básicas de seguridad donde más precauciones deberían tomar, es decir, en los eventos infantiles.
Visto y vivido en un espectáculo infantil de magia: Los malabaristas colocan tres cuencos con fuego vivo, aproximadamente a un metro de los niños, sentados en el suelo, y acto seguido, se ponen a hacer sus malabares con las antorchas para luego pasar a jugar con una comba ardiente.
Algunos niños, asustados, empiezan a buscar a sus mamás y papás, algunos padres rescatan a sus retoños del círculo de fuego (y del molesto humo que los malabaristas despliegan), mientras otras familias simplemente deciden marcharse ante un evidente riesgo en el espectáculo para los más pequeños. Por un momento, hasta parecía que las antorchas llegaban a tocar las alfombras del balcón del ayuntamiento.
Que todo esto se hiciese en la misma puerta del Ayuntamiento sin que hubiera nadie destinado a vigilar la correcta realización del espectáculo, me parece una irresponsabilidad y dejadez de funciones. Me pasó por la cabeza qué pasaría si realmente hubiera un incendio entre el público ¿cuánto tiempo tardarían los bomberos en llegar?, en fin…
Por suerte no ocurrió nada malo, pero estas estampas no deberían repetirse nunca jamás, ¡por seguridad de todos!
Me pregunto también si, en el Ayuntamiento, le importa a alguien si los eventos se desarrollan correctamente… Hemos estado días asistiendo a los espectáculos infantiles y más allá de que muchos ofrecen una calidad pésima (sonido demasiado alto para los peques y los adultos, comienzan con 10-15 minutos de retraso, algunos invitados simplemente toman el pelo a todos y cobran por hacer el tonto, como un “marciano” poniendo música sin más durante media hora), son evidentes los siguientes errores de realización de eventos en directo:
– Parece que nadie en la concejalía se ha molestado en conocer los detalles del espectáculo CON ANTELACIÓN y evitar unas sorpresas desagradables, como la escandalosa falta de separación entre las antorchas de fuego saltando por encima de las cabezas de los niños.
– No hay técnicos audiovisuales encargados de las pruebas de sonido, la iluminación y la correcta puesta en escena en los eventos infantiles (aunque algunas compañías lleven su propio equipo técnico, es imprescindible tener una persona de referencia a modo de anfitrión para asegurar la calidad del espectáculo).
– La falta del regidor del escenario es muy llamativa, puesto que los artistas se han dado con muchas trabas durante sus actuaciones sin que hubiera ningún profesional de producción de eventos para atenderles.
– Por último y quizá lo más importante: el Ayuntamiento ni siquiera ha sido capaz de destinar un vigilante de seguridad para evitar cualquier riesgo que siempre puede producirse en los eventos en directo.
La improvisación y la dejadez en organización de eventos son dos ingredientes claros de un fracaso y espero que, con esta denuncia, al menos tengan en cuenta la urgente necesidad de aumentar la seguridad entre el público infantil, por el bien de todos.
Yo y mis hijos pequeños nos marchamos de aquel “espectáculo” también por miedo a qué podía pasar.
Les dejo un vídeo del peligro del espectáculo.
Juana Pozuelo






