La denuncia de la “procesión del jamón” en El Correo de Pozuelo ha provocado una retahíla de descalificaciones a este periódico que demuestran la catadura moral de los aludidos. Paso palabra

No suelo contestar a los que comentan los artículos que se publican en El Correo de Pozuelo. Si pido respeto para los artículos que publicamos, lógicamente, me exijo a mi mismo respeto a lo que dicen los demás de nosotros.
A los que comentan algo a través del propio periódico solo les agradezco su participación en él. A fin de cuentas, con su comentario, contribuyen al debate socio-político sobre esta villa que pretendemos.
Es cierto también que no todos los comentarios se publican porque considero que algunos no merecen la pena a causa de su lenguaje insultón y zafio.
Tampoco contesto a los comentarios que aparecen en las RRSS. Solo me limito a difundir en ellos las noticias y allá cada cual con sus comentarios. Las RRSS, que nacieron como una gran evolución de los medios de comunicación, se han terminado convirtiendo en un vertedero de basura intelectual salvo, como en todo, grandes excepciones.
Hace unos días, uno de los colaboradores de El Correo de Pozuelo publicó un artículo denunciando la falta de sindéresis de dos peñas de Pozuelo que, en su disloque de comilonas y desbarre, sacaron en procesión a un jamón al que acompañaron, incluso, con música procesional.
Y lo denunció porque las Fiestas de Pozuelo están en caída libre y hay que denunciar el desquicie en el que están cayendo algunas, hasta en la irreverencia, para tratar de salvarlas si es que aún es posible. El ocio que provocan unas fiestas tan largas hace que algunos miembros de algunas peñas se salgan de madre y pierdan el sentido común.
Esa denuncia de un colaborador de este periódico ha provocado, en Facebook, una serie de comentarios impresentables, por decir algo suave. Algunas peñas están cayendo en “el todo vale porque yo lo valgo”. Supongo que hoy, terminadas las fiestas, hechas las malas digestiones y realizada la evaporación etílica se sientan avergonzados… Eso no es Pozuelo. De ninguna manera. Esa es la parte grosera de algunos pozueleros que creen que la fiesta consiste en comer, beber, gritar y bailar ridículamente por las calles y plazas de la villa como bandas de almas en pena a los que nadie hace caso…
Pero de eso ya he hablado decenas de veces y lo doy por perdido… Ellos sabrán. Cada día asiste menos gente a “sus” fiestas y terminarán quedándose solos. Y a mí me parecerá bien. Pero creo que habría que denunciar esa paulatina desaparición.
¿Qué aportan a Pozuelo sus fiestas? Poco tirando a nada.
Dicho esto, debo comentar que ni siquiera pensaba comentar esos insultos y sandeces que se han puesto en Facebook y que demuestran la catadura moral, educación y cultura de los firmantes… Pero, como ha habido otros pozueleros que no piensan igual, he decidido hacerlo…
Sin embargo lo haré con algunos de los mensajes que han llegado a la redacción de El Correo de Pozuelo. Solo algunos. Ha habido muchos y ellos muestran su rechazo con argumentos serios. Paso palabra:
“La procesión del jamón de la que nos informa El Correo de Pozuelo y con la que me topé ocasionalmente me parece un insulto y un menosprecio a las ideas y prácticas cristianas. Aunque tanto o más insultante es el comentario que hace una descerebrada señora que va en ella.
Cuando vi que dicha memez era un menosprecio a la religión pensé: a lo peor esos bobalicones van a llevar el jamón a la mezquita que hay en el barrio de los Cuatro Elementos y así completan su desprecio a la religión.
Pero por lo que se ve a los botijeros les faltaron… digamos pulmones, porque posiblemente temieran que los musulmanes no iban a ser tan mansos como los cristianos”.
“Les escribo para felicitarles por la denuncia de la irreverente procesión del jamón. No todo vale”.
“Lo peor de todo en la impresentable procesión del jamón es que entre los que van ofendiendo y ridiculizando a muchos Pozueleros con esa pantomima van personas que también son anderos de la Virgen”.
“No entiendo yo esta forma de divertirse ridiculizando el pensamiento religioso de otras personas”.
“Habría que preguntarse si el resto de Pozueleros está de acuerdo con que el Ayuntamiento subvencione a estas peñas y sus locales. ¿De cuánto dinero es esa subvención? Es más, a muchos nos gustaría que el Ayuntamiento mandara a los municipales a ver si tienen todos los permisos en regla y sus condiciones son legales para tener abiertos esos locales”.
“¿Han visto ustedes los insultos con los que los peñistas de Pozuelo están atacando a su periódico solo por denunciar un atropello. Nunca pensé que en esta ciudad hubiese tanto cateto y que encima se vanaglorien de ello?”
“Espero que el Capitán Possuelo escriba un artículo sobre este desbarre de las peñas que convierten a Pozuelo en una ciudad vulgar”.
Creo que es suficiente. Hay bastantes más pero caería en la redundancia pero era importante que quedara escrito que, en Pozuelo, no todo el mundo está a favor de esa tropa chabacana y vulgar.
El Capitán Possuelo






