Pasen y vean el pétreo rostro de la concejala Paloma Tejero y la muestra entre cabreo, ociosidad y desprecio a los contribuyentes que le pagan su sueldo

En este blog, como dice el PP de Pozuelo, siempre hemos pensado que Paloma Tejero es la concejala más… más… No sé como definirla. Sí, descarada. Esa es la definición más cercana. Paloma es la más descocada. Con ella siempre llega el escándalo. ¿He dicho descocada? Lo retiro es la que tiene el rostro más pétreo. Da la sensación de que todo le importa un carajo.
Dice El Piraña que está arrepentida de haber venido a Pozuelo. Ella creía que en esta ciudad iba a ser feliz. Pero no lo es. Y eso que era una de las intocables de la alcaldesa. Era. Ahora, algo menos.
El caso es que esa rabia que tiene se transforma en mala leche y no hay Pleno en el que no monte numerito. De palabra o por escrito.
Dice el jefe que cosa de su soberbia. Creo que no. Es pataleta. Está enrabietada y lo manifiesta. Lo suyo es cosa de cabreo y holgazanería. Y desprecio a los que le pagan su sueldo.
Y su cabreo le ha llevado a hacer la última payasada o, mejor, su último desprecio a los vecinos de Pozuelo.
El PSOE de Pozuelo, entre las preguntas por escrito que le hizo al Gobierno, presentó cuatro muy concretas sobre esa tomadura de pelo que es la moción que se aprobó en 2015 sobre la rehabilitación del casco urbano del centro de Pozuelo.
Estas son las pregunta y las respuestas:
Pregunta:


Pregunta

Pregunta:


Pregunta:


Siempre contesta lo mismo se le pregunte lo que se le pregunte. Todo es cosa de la Gerencia de Urbanismo. ¿Por qué será?
No se puede tener menos decoro y menos respeto. Le da igual todo. Pasa con los forasteros… Gana 65.300,30 euros al año más gastos sociales.
Juan Manuel Sánchez





