‘Vive Pozuelo’, una buena revista hecha por unos buenos profesionales pero fuera de tiempo y de lugar

(12-11-14) Ayer recibí la Revista ‘Vive Pozuelo’. Estaba en el buzón. En lugar de llover, caían chuzos de punta. Aún así, miré la fecha en mi reloj. Era 11 del 11. La revista era de noviembre y, tristemente, toda su portada hablaba de algo de Agosto. Algo no cuadraba.
La lluvia y la Operación Asfalto que me recordaba hicieron que me inundase una gran melancolía. Puse a secar la revista encima de un radiador mientras en el ambiente sonaban las notas de ‘Balada de Otoño’. De Serrat. ‘Llueve, detrás de los cristales…’ Al final, creo que me quedé dormido.
Cuando me desperté, recordé que mis viejos maestros me enseñaron que, en esta profesión, ‘Nunca perro comía carne de perro’. Luego, con los años, la cosa se suavizó y se decía aquello de ‘Entre bomberos no debemos pisarnos la manguera’. Y aunque los tiempos han cambiado y ya no se respeta casi nada en esta profesión, yo sí trataré de salvar a los profesionales que hacen ‘Vivir Pozuelo’. Sé que ellos son unos mandados y mandadas (no quiero que nadie se enfade) y que no tienen culpa de nada. Hacen lo que les dicen y con poca pasta. Pero a mí ya no me queda ni un pase más, dicho en términos taurinos.
Salvando el tema de la distribución que es una especie de ruleta rusa porque nunca se sabe cuando te va a tocar y cuando no, no es de recibo sacar, mensualmente, una revista municipal anacrónica. Impropia en dos conceptos básicos: el formato papel y su propio contenido.
El formato papel ha muerto desde hace tiempo, salvo que haya algún político del Consistorio que se quiera ver retratado en él. Cosa respetable, dicho sea de paso, aunque no está bien que lo haga con el dinero de los pozueleros. El contenido es, exactamente, lo contrario de lo que debe ser una revista. Es así. Los tiempos están cambiando hasta para este tipo de comunicación. Ya no se lleva.
Vuelvo a los viejos principios. Si hace ya muchos años se decía en la profesión que “mis exclusivas de hoy servirán, mañana, para envolver el pescado”, ¿qué interés puede tener una revista de noviembre que habla de lo sucedido en agosto? Salvo que sea para lavarle la cara a la Operación Asfalto. Y, si es así, hablamos de otra cosa y de otros condicionantes en lo que hoy no toca hablar.
Es cierto que las calles de Pozuelo han quedado perfectas con la Operación Asfalto. No podía ser de otra manera con lo que tardaron y con lo que costó. Sería un dislate si, encima, hubiesen quedado hechas un desastre.
Y es normal que el Concejal de Obras hable bien de ella. Faltaría plus. Pero no es eso… No fue eso, señora Adrados. No fue eso, señor Calvo Sotelo. Y lo triste, lo que me produce melancolía es lo que la lectura de esas páginas tienen de ofensa a la inteligencia de los pozueleros.
Si la revista ‘Vive Pozuelo’ se llamase resumen del mes anterior o de los meses anteriores, tendría un pase. Seguiría siendo un brindis al sol fuera de tiempo y de lugar pero, al menos tendría una razón de ser. Incluso, podría ser un coleccionable. Pero nunca se puede llamar revista de información municipal.
Es más, si hay que mantenerla, manténganla pero sólo como Agenda. Los pozueleros quieren saber de futuro para programar su ocio o su actividad. En cambio, no quieren saber nada de pasado porque, y por seguir con el ejemplo, la Operación Asfalto fue su pesadilla.
No quiero caer en la prepotencia. Ni en la soberbia. Ni en nada por el estilo en relación a los profesionales que la hacen. Lejos de mí. Yo hablo de otra cosa. De concepto. Hablo de intención política. Hablo de algo fuera de su tiempo. De gasto inútil. De ignorancia. De clase política pasada de tiempo y de lugar que intentan reflejar su actividad con métodos en desuso. Por lo tanto no voy a analizar la revista. Todo es pasado en ella. No me interesa. Creo que como novedad solo tiene la entrevista a Faemino y Cansado y el criterio periodístico de quien eligió a este dúo para exponerlo en el Vive Pozuelo debería, inmediatamente, hacérselo mirar. Lo tiene tan anticuado como los propios entrevistados.
Teniendo una web tan poderosa como la que tiene el Ayuntamiento que, hace tiempo, tendría que haberse convertido en un portal de información, incluso, por concejalías, en Pozuelo tenemos una revista de papel antigua desde su misma concepción. Nada tiene sentido.
¿Alguien, por cierto, ha leído alguna vez los artículos de los portavoces? Pero de verdad. Creo que ni siquiera los que lo escriben para ver si hay erratas.
¿Y el orden del día del Pleno Municipal de la página 34? ¿Quién se lo ha leído? Es el de octubre y es el colmo de la inutilidad.
¿Alguien ha conseguido leer la Agenda sin una regla o un cartabón para no perderse de línea? No puede ser más abigarrada…
Me niego a seguir… Ahora, además, en el disco de Serrar va a empezar a sonar ‘Paraules d’Amor’ en catalán y mi cuerpo ya no lo aguanta…







