Alberto Sotillos debería escribir menos y pensar más


(29-09-14) No entiendo a Alberto Sotillos. O, tal vez, debería haber escrito Alberto Sotillos me defrauda. Eso. Mejor, me defrauda. Su artículo en El Mundo del sábado pasado es desilusionante. Debe ser que Alberto tiene tantas cosas que decir y tanto afán en decirlas que no se centra en ninguna. Quiere abarcar tanto que no aprieta en casi nada.
No voy a entrar en la calidad literaria del artículo porque no estoy aquí para eso. Entiendo que no debe ser fácil pasarse el día escribiendo frases de 140 caracteres y tener que escribir, de vez en cuando, un artículo de más de 850 palabras. No es lo mismo. Se le nota que es muy amateur como articulista aunque tenga una columna en El Mundo. Y lo demuestra su propio titular: “Cuidado, vienen las elecciones”. Es un titular flojo por manido y antiguo en su concepción. Ya no se llevan los titulares cortos. Y en su contenido llega, incluso, a contradecirse. Se nota precipitación. Mucha precipitación. Debería escribir menos y pensar más si quiere ser alguien en el socialismo. Pero ese es su problema. A mí, solamente, me interesa su artículo en lo que se refiere a Pozuelo de Alarcón y a su propia figura política emergente. Y ahí es dónde me defrauda. Y mucho.
Para empezar, la referencia que hace a este pueblo está metida en el artículo casi a martillazos. A Sotillos no le interesa Pozuelo y se nota. Supongo que se sintió obligado a hacer referencia a la bajada del IBI que ha hecho el Gobierno del Ayuntamiento y lo hizo. El quería criticar al PP y a su propio Secretario General del PSOE pero, al final, metió en el mismo saco al Gobierno de Pozuelo para echarle una mano al Grupo Municipal Socialista de este pueblo que agoniza. No se entiende de otra manera. Se nota demasiado en las transiciones. Entendible, por otra parte, ya que Alberto está en otros objetivos políticos. Objetivos nacionales, claro. Para él, Pozuelo ya es algo menor. Solo su lugar de residencia.
En cualquier caso, quiero dejar claro que no voy a defender la medida del Gobierno de Pozuelo sobre el IBI en manera alguna. Y, menos, tras la absurda guerra de cifras en las que se metieron, ayer, Susana Pérez Quislant, Vania Bravo y el propio Sotillos en Twitter. Este periódico ya criticó, suficientemente, la medida cuando la anunció la alcaldesa Adrados.
En cuanto a la figura política de Alberto Sotillos debo decir que, en este artículo al menos, ha mostrado una superficialidad enorme. Más propia de tertulias banales que de serios artículos escritos. No solo usa los datos del IBI de una manera torticera y falsa sino que saca conclusiones rancias y de una simplicidad que asusta. Parece mentira que no sepa que las palabras en una tertulia se las lleva el viento y lo escrito en un artículo, escrito queda.
Yo pensaba que Alberto, que lidera nuevas corrientes de pensamiento socialista en España, aportaría novedades al debate del IBI en Pozuelo pero se quedó, insisto, en conclusiones casi frívolas y, desde luego, muy antiguas. CC. Casi Casposas. Del Siglo pasado. A la altura de la propia medida del Gobierno pozuelero. Qué chasco.
Aunque no sé de qué me extraño. Alberto Sotillos, de tanto mirar hacia el Este, debe haber perdido la referencia de lo que, en realidad, es Pozuelo y lo que el IBI significa en este pueblo. No debería imaginar, por ello, a los pozueleros indignados con el tema. Al menos, a la gran mayoría de pozueleros.
Del resto del artículo no tengo nada que decir por deslavazado. Dicen en Castilla que quien mucho habla, mucho yerra. Y Alberto habla mucho.
Por cierto, escribe como habla y eso también debería hacérselo mirar.






