¿Qué fue del escándalo San Segundo? ¿Se le abrió expediente?

Andaba yo el otro día por la plaza del Padre Vallet cuando me encontré a un viejo amigo, ‘garganta profunda’ de otras épocas y otros lugares. Como viejos amigos, nos fuimos a tomar unos cafés y a conspirar que es lo que más nos gusta a los dos. Y hablamos de todo. Recordamos viejos tiempos y nos reímos un montón con la tropa que había, hace años, en el Ayuntamiento, aconsejamos a Rajoy, aventuramos quién ganaría la Champions League y terminamos hablando, cómo no, del Ayuntamiento de Pozuelo, aunque él ya no está tan al loro como antes. Pero dio igual, echamos el rato haciendo quinielas de concejales. Y no sólo del PP porque la lista se va a reducir considerablemente y les afecta a todos.
Pero lo que me sorprendió de mi amigo fue que, sin venir a cuento, sacó el tema de José Luís San Segundo, el interventor de Pozuelo, y me dijo: ‘No hubo valor de meterle mano entonces, ¿eh, Capi? Estrella Digital os lo puso a huevo con un reportaje sobre la corruptela de San Segundo de trabajar como interventor en Pozuelo y en Becerril de la Sierra y todo el mundo se acogotó. Hasta la alcaldesa’.
Me quedé muy sorprendido. Ni siquiera lo recordaba. Y así se lo dije a mi amigo. Lógicamente, enseguida me puso al día.
José Luis San Segundo González es el interventor del Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón desde 2005. Desde entonces, este empleado público simultaneó ese puesto con el de vicesecretario-interventor en Becerril de la Sierra. Algo prohibido porque, en ninguno de los dos casos, había solicitado permiso a la administración superior para poder compatibilizar los cargos. Es más, me dijo que esa triquiñuela era motivo de expulsión. No puede ser un pillo el que tiene que controlar las cuentas.
Y un pillo era porque cambiaba el apellido según le convenía. En un sitio (Pozuelo) era San Segundo y en el otro (Becerril) era Sansegundo. Chico listo. Sabía que estaba prohibido hacerlo y por eso usaba los dos nombres. Era muy divertido, según contaba Estrella Digital, ver cómo se buscaba la vida para trapichear en los dos Ayuntamientos.
En definitiva, y por no hacerlo más largo, que el tipo hacía algo que no debía y que la denuncia de Estrella Digital quedó en aguas de borrajas porque nadie la siguió en Pozuelo.
Yo la recordaba a medias. Pero también recuerdo que alguien me dijo que San Segundo, al verse descubierto, había renunciado a la intervención de Becerril, pero no lo tenía demasiado claro. Es más, supuse que la señora alcaldesa, siendo como es, habría abierto, como poco, un expediente de investigación. Pero de eso nada, me dijo mi amigo.
Según mi vieja ‘garganta profunda’, la señora alcaldesa corrió sobre el tema un tupido velo y, tras la dimisión de Sansegundo en Becerril, a otra chose, maripose, que dicen los franceses. La señora Adrados, según mi amigo, no quiere escándalos de ningún tipo y cualquiera sabe lo que tiene San Segundo guardado en los cajones de su mesa…
Yo le dije, por supuesto, que no lo creía. Que eso era imposible. Que doña Paloma no pasa ni una. Es más, a mi entender, la alcaldesa es tan seria que está en primero de ama de llaves de Rebeca. Ella, en estas cosas, es ejemplar.
Mi amigo, simplemente, sonrió y me dijo que se veía que yo estaba envejeciendo. Miró al reloj y dijo: ‘Coño, mi nieto. Tengo que ir a recogerlo. Otro día te cuento más. Pero acuérdate, Capi, San Segundo no es buena gente’.
Y a mí sólo me quedó hacer estas preguntas hoy: ¿Qué fue del escándalo San Segundo? ¿Se le abrió siquiera expediente?
El Capitán Possuelo






