Tejero presenta en la Comisión de Hacienda y Presupuestos de hoy tantas enmiendas a su propio Presupuesto 2026 que, realmente, está presentando otro presupuesto en fraude de ley

Si esto no estuviera pasando en el Gran Pozuelo de Alarcón, uno pensaría que lo que les voy a contar es un cuento de Navidad que se ha inventado la alcaldesa Paloma Tejero. De esos con moraleja, fantasmas y mucha imaginación. Pero no. Es real. Y está ocurriendo hoy en la Comisión Informativa de Hacienda y Presupuestos de Ayuntamiento.
Y todo porque la alcaldesa Paloma Tejero se ha empeñado en sacar adelante el Presupuesto 2026 aunque para ello tenga que pisotear el procedimiento, ignorar a su propia concejala de Hacienda y convertir dicha Comisión en una función de teatro amateur. Ilegal, claro.
Y es que lo que está ocurriendo en el Viejo Convento no es gestión, ni liderazgo, ni siquiera política de baratillo. Es una chapuza administrativa de manual, dirigida desde Alcaldía, con un mensaje muy claro: Aquí se aprueba lo que yo diga, cuando yo diga y como yo diga.
Lo manda Tejero.
Pero vayamos por partes que diría Jack el Destripador…
El Presupuesto 2026 se aprobó en una Junta de Gobierno Local Extraordinaria y Urgente del 2 de diciembre. Urgente, sí. Tan urgente que se hizo en contra del criterio de la propia concejala de Hacienda Lucía Molares y con un efecto colateral de la dimisión del Director General de Hacienda.
Lo contamos aquí porque cuando el responsable técnico de las cuentas municipales se va, no es por espíritu navideño, es alarma nivel 5.
Ese Presupuesto, por tanto, ya nació tarde y torcido. Nadie entendió por qué se aprobó con dos meses de retraso. Pero lo verdaderamente surrealista llega ahora. En la Comisión Informativa de Hacienda y Presupuestos de hoy, donde la Oposición debería presentar sus enmiendas y debatir sobre el documento aprobado en la JGL, pero el Gobierno municipal aparece con 75 folios de enmiendas a su propio Presupuesto.
¿Comoorrrr?
Setenta y cinco folios. No de erratas, no de decimales mal puestos, no para cambiar “Pozuelo” por “Pozuelo de Alarcón”. Son cambios de calado. Cambios de fondo. Otro Presupuesto distinto. Un Presupuesto nuevo.
Traducido al lenguaje de los Hermanos Marx: Aprobó una cosa en Junta de Gobierno y ahora quiere enmendarla porque no le gusta o porque se equivocó. O porque se le ven las costuras. Y la Oposición a cuadros. Habían trabajado en balde para preparar enmiendas a un texto que se va a reformar entero con las enmiendas del propio Gobierno. Acojonante.
Esto no es serio.
Y, por si había dudas, desde ya digo que no es legal. Es un fraude de ley.
La Comisión Informativa de Hacienda y Presupuestos no está para bendecir chapuzas ni para hacer de notaría del desorden tejerino. Está para garantizar que el debate presupuestario se hace con un documento real, conocido y jurídicamente válido.
Lo que Tejero va a hacer esta mañana es vaciarla de contenido, tomarle el pelo a la Oposición y, de paso, a los vecinos.
Y encima, recochineo. Hay repetición de la jugada. Por segunda vez, el Gobierno se equivocó con las Bases de Ejecución del Presupuesto, es decir, con las reglas de cómo se gasta el dinero público y tampoco valía lo que traía el nuevo presupuesto. Y presenta otro. Es incompetencia y desprecio absoluto por el procedimiento.
¿Solución? Aprobarlo igual.
Lo manda Tejero.
Este modo de actuar no es solo políticamente indecente, es jurídicamente temerario. Aprobar un Presupuesto y someter a debate otro distinto vulnera el derecho fundamental de los concejales a participar en los asuntos públicos. Rompe la transparencia, dinamita el control político y deja el camino allanado para una impugnación con muchas posibilidades de prosperar. Otra cosa es si alguien le echará oeufs, que diría Maca.
La pregunta, en cualquier caso, es de cajón de madera de pino:
¿Qué está pasando en el Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón para que se haya convertido en el ejército de Pancho Villa?
Porque esto no es legal, alcaldesa.
Si el Gobierno aprueba un Presupuesto en Junta de Gobierno Local (Documento A), y luego lleva a la Comisión Informativa (Documento B) distinto en cifras, partidas, anexos, inversiones, ingresos, etc., con la excusa de que son enmiendas es, como dije más arriba y como poco, un fraude de ley.
Un fraude de ley que produce:
-Vicio grave de procedimiento: No es el mismo proyecto el que se aprobó y el que se somete a debate aunque se diga que sí.
-Se vacía de contenido el derecho de la oposición a enmendar.
-Se rompe el principio de transparencia y lealtad institucional.
– Y la jurisprudencia es clara: No puede debatirse ni dictaminarse algo distinto de lo formalmente aprobado.
Solo sería legal si los cambios, insisto, fuesen errores materiales, aritméticos o tipográficos y que estén expresamente identificados y justificados, sin alterar el fondo del Presupuesto.
Si hay nuevas partidas, cambios de cuantía relevantes, inversiones que aparecen o desaparecen, modificaciones de ingresos o deuda, no son errores materiales, es otro Presupuesto.
Y, claro, esto tiene consecuencias jurídicas que pueden implicar nulidad o anulabilidad del acuerdo de aprobación del Presupuesto y vulneración del derecho fundamental del art. 23 CE (participación política de los concejales), lo que es una base sólida para un recurso contencioso-administrativo o impugnación en vía administrativa si aún está en plazo.
Es tremendo. Nunca pude imaginar algo así.
Un despropósito más que esconde algo presuntamente ilegal que quiere meter Tejero porque ella manda y caiga quien caiga.
Y no. No es un cuento de Navidad como se podría pensar. Es una nueva chapuza de Paloma Tejero. Es la decisión consciente de seguir adelante sabiendo que es ilegal.
Y estoy por asegurar de que estamos hablando de una presunta prevaricación administrativa.
¿Hasta dónde quiere llegar esta mujer?
El Capitán Possuelo






