¿Lo sabe y lo consiente?: La alcaldesa Tejero vuelve a jugar con su suerte y, por tercera vez, la pillan con “El Carrito del Helado” en trampas y chanchullos de la rara concejalía de Fiestas

Por al Amor de Dios, Paloma…
¿Qué está pasando en el Ayuntamiento del Gran Pozuelo de Alarcón para que hagas tanto el ridículo?
¿Qué está pasando para que la concejalía de Fiestas de esta gran ciudad no pierda ocasión de dejarte en paños menores?
En Pozuelo, alcaldesa, ya ni los Reyes Magos se salvan del despropósito de tu Gobierno. Pero no sé si lo sabes y lo consientes…
Tú última hazaña política, la tercera en menos de un año, es todo un ejemplo de mal gobierno y de peligro porque no se puede jugar tanto con la suerte…
La Junta de Gobierno Local, que presides, aprobó en septiembre el expediente 2025/PA/030 para alquilar las carrozas de la Cabalgata de Reyes. Todo muy oficial, muy brillante y muy navideño. Pero, ay amigo, apareció la empresa TODOELSHOW, S.L. y “descubrió el pastel”. Denunció que los pliegos del contrato parecían escritos con una pluma mágica, presuntamente, a la medida de alguien concreto.
¿Alguien de Murcia, pregunto?
Y, como en los cuentos, el Tribunal Administrativo de Contratación Pública hizo de hada madrina, se puso a investigar el hecho y se alarmó. Porque, alcaldesa, el tema es muy grave. Al expediente le faltaba la justificación en los criterios de solvencia técnica y eso huele mal.
Vamos, que lo habían montado sin justificar por qué pedían lo que pedían. Un “error” tan burdo que uno se pregunta si fue casualidad… O si el traje de las carrozas ya tenía nombre y apellidos.
¿Lo sabía la alcaldesa, pregunto?
Todo el mundo serio de ese Viejo Convento cree que sí tenía nombre y apellidos.
Insisto, ¿lo sabía la alcaldesa y se hacía la rubia?
Pero claro, cuando te pillan “con el carrito del helado”, no queda otra que correr. Y así, el 23 de octubre, se convocó una Junta Extraordinaria y Urgente (porque de repente las prisas eran muchas aunque no estaba la alcaldesa) para aprobar el expediente 2025/PA/038.
Otro expediente distinto. Tapemos lo que podemos.
Pero era el mismo contrato, los mismos importes, los mismos plazos, las mismas carrozas pero con un pequeño detalle: Esta vez los papeles venían “bien justificados”. Qué casualidad. Todo, claro, tras autorizar, a hurtadillas también, que la Asesoría jurídica del Ayuntamiento ejerciese las acciones pertinentes ante el Tribunal Administrativo de Contratación Pública.
(No sé hasta dónde esto de hacer borrón y cuenta nueva es legal con la investigación abierta…)
El presupuesto, como digo, se mantiene idéntico: 187.460 euros más IVA, un contrato anual prorrogable hasta tres años. En total, un valor estimado de 749.840 euros. Todo legal, todo transparente, todo muy “navideño” pero con todo el pescado podrido.
La diferencia, y vaya diferencia, es que el expediente de septiembre lo está investigando un tribunal. No un concejal de la oposición. No un vecino cabreado. Un Tribunal de Contratación Pública, que dijo que se tomaba su tiempo para estudiarlo. Lagarto-lagarto.
Y aquí surge la gran pregunta: ¿cómo es posible que a la alcaldesa Paloma Tejero no se le caiga la cara de vergüenza?
Porque esto ya no es un desliz, es una colección y vuelvo al principio del artículo. Ya son tres. Vuelvo al fiestón de Nochevieja que acabó en escándalo, a la carpa de las Fiestas de la Consolación que dio que hablar en septiembre y que anuló ese mismo tribunal… Y ahora las carrozas de Reyes Magos, rehechas a toda prisa porque un tribunal sospechó de chanchullo.
Pozuelo de Alarcón, el municipio que siempre presumió de pulcritud administrativa y que aún tiene heridas abiertas, con esta alcaldesa creo que se vuelve a deslizar por la pendiente de la chapuza y la presunta ilegalidad.
Cada Junta de Gobierno Local empieza a parecer un episodio de una serie de enredos administrativos con guion propio.
Mientras tanto, los vecinos (ay, Alfonso Serrano) asisten atónitos a este sainete: tres escándalos en menos de un año. Tres “errores” que siempre favorecen a alguien. Tres “urgencias” que huelen a improvisación con el denominador común de la Concejalía de Fiestas. Qué cosa más rara, ¿no?
Y lo peor de todo: El prestigio de Pozuelo, ese sello de seriedad, de buena gestión y de excelencia municipal, se está evaporando.
Cada expediente que se rehace, cada recurso que se pierde, cada “error administrativo” que se descubre, es una muesca más en la caída libre de la credibilidad del Ayuntamiento de la ciudad más rica de España.
Porque una cosa es equivocarse y otra muy distinta es que te pillen tres veces seguidas.
No sé qué está pasando en el Ayuntamiento de Pozuelo para que la alcaldesa haga tanto el ridículo…
Ni sé qué está pasando en la concejalía de Fiestas para que no pierda ocasión de dejar a la alcaldesa en paños menores…
Solo sé que se están consintiendo cosas muy graves y la suerte es una diosa caprichosa como para gobernar confiando ella…
Y, aunque sea por un cálculo de posibilidades, le volverá la espalda.
No puedo creerme que ella sea consentidora de tanto atropello… Pero lo parece.
Posiblemente, todo le dé igual para lo que le queda a este Gobierno en el Viejo Convento…
Pero esta ciudad no puede consentírselo…
El Capitán Possuelo






