El BOCM certifica, una vez más, el caos de la Admón del Ayto de Pozuelo y la gran huida de sus funcionarios: Se ha tenido que ampliar el nº de plazas (de 3 a 10) de la Oposición de TAG

Dicen que cuando el diablo no tiene nada que hacer con el rabo mata moscas. No es que yo me considere un diablo pero como, este verano, Pozuelo políticamente está bastante flojo y tengo poco que hacer, me he puesto a revisar el BOCM, ya que es una gran fuente de información cuando la transparencia del Gobierno es manifiestamente mejorable…
El caso es que, en mi revisión, me he encontrado que el BOCM, del pasado día 7 de agosto, anunciaba “la ampliación de número de plazas de la convocatoria para la cobertura de plazas de Técnico/a de Administración General, funcionario/a de carrera, mediante oposición libre, perteneciente a la Escala de la Administración General, Subescala Técnica, Subgrupo A1, del Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón”…
Y me sonó raro…

¿Ampliación?
Ampliación.
¿Tan mal está la cosa de Técnico/a de Administración General (TAG) en el Ayuntamiento de Pozuelo para que una convocatoria de 3 plazas (que se hizo en diciembre de 2025 y que ya era sospechosa de la huida de esos técnicos) haya habido que ampliarla a 10 plazas…?
¿Qué está pasando realmente en los pasillos del Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón para que el Gobierno de Tejero haya tenido que recurrir a ello?
Porque esto no puede ser una simple gestión burocrática ni un mero ajuste de plantilla…
Esto es la plasmación sobre el papel oficial del alarmante vaciado de personal cualificado que sufre nuestra administración local.
¿Tantos técnicos se han ido tantos en este tiempo (8 meses) como para requerir una subida de urgencia como esta?
Sospechábamos que estaba habiendo un goteo de marchas, comisiones de servicio hacia otras administraciones, jubilaciones y renuncia de funcionarios de carrera pero esta ampliación constata que ha alcanzado cifras insostenibles.
Y es que este éxodo silencioso, pero constante, deja al descubierto la verdadera dimensión de la crisis de personal que atraviesa el Consistorio.
Este desmantelamiento del cuerpo técnico explica, además, la recurrente práctica de externalizar la redacción de pliegos y asistencia jurídica de la que tantas veces nos hemos hecho eco en El Correo de Pozuelo.
Cuando una administración municipal se queda sin la musculatura técnica necesaria para elaborar sus propios contratos públicos, licencias y proyectos, no le queda más remedio que poner el presupuesto público en manos de consultoras externas para evitar el parón total.
Una solución provisional que, además, genera una evidente merma de fiscalización interna.
Tanto fue así que, inocente de mí, llegué a pensar que esa externalización se debía a una política propia del Gobierno Tejero. Política lícita, dicho sea de paso, pero que nunca se anunció o se llevó en el programa electoral y, la verdad, es que esto último me chirriaba…
En cualquier caso, ¿por qué huyen los técnicos del Ayuntamiento del Gran Pozuelo de Alarcón cuando antaño fue lo contrario ya que había, incluso, lista de espera para venir, se puede decir?
Las miradas, lógicamente, hay que dirigirlas hacia la estructura organizativa impuesta de Tejero y sus forasteras pretorianas y, lógicamente, a la paulatina pérdida de peso del funcionariado de carrera frente a la figura de los Directores Generales y cargos de libre designación.
Me cuentan que la tensión entre el criterio independiente del técnico y las directrices marcadas por la cúpula directiva ha terminado por asfixiar el día a día municipal.
El desorden organizativo, la falta de criterio y de rumbo claro en la gestión corporativa y un ambiente de trabajo marcado por la interinidad y el desgaste continuado han convertido al Ayuntamiento de Pozuelo en un destino del que muchos prefieren salir cuanto antes.
Era verdad.
Y no solo era verdad. Ahora está confirmado que esa delegación de caprichosas funciones en Directores Generales y cabos que, por haberles dado una “gorra” se creen MacArthur, ha menoscabado el prestigio de la administración pozuelera…
Es lo que pasa cuando esta ciudad tiene que soportar la llegada de forasteras y caprichosas al Gobierno…
La ampliación de plazas publicada en el BOCM no es un motivo de felicitación por la creación de empleo público, sino la confirmación oficial del caos organizativo y el vaciamiento de un ayuntamiento incapaz de conservar la preparación técnica de sus funcionarios.
Manolo Pérez






