¿Alguien sabe a quién ha dejado la alcaldesa Tejero al mando del Ayto de Pozuelo (tiene tres tenientes de alcalde)? La alcaldía no puede quedar vacante ni nadie “en funciones de facto”

¿Quién anda ahí?
Repito, ¿quién anda ahí?
¿Quién anda en el Ayuntamiento del Gran Pozuelo de Alarcón?
¿Quién está al mando del Pasillo del Infierno?
Y es que esa es la gran pregunta que resuena dentro del desierto Consistorio mientras el calor estival aprieta…
Porque, ya ven, a mí me gustaría saber quién ostenta realmente el bastón de mando o si, por el contrario, la alcaldía funciona mediante un sistema de piloto automático guiado por la Providencia.
También puede ser que nuestra alcaldesa Paloma Tejero haya adoptado la política-don de la ubicuidad intermitente.
Ahora estoy, ahora no estoy…
De hecho, aparece sigilosamente para presidir una Junta de Gobierno Local muy importante en la que dice que se va a iniciar el proceso de la bajada del IBI y la supresión de la Tasa de Vado, posa después sonriente para la correspondiente ráfaga fotográfica que atestigüe su existencia institucional y, tan rápido como llegó, se vuelve a evaporar.
Hoy he visitado junto a mi primera teniente de alcalde las obras de varias instalaciones municipales como los vestuarios del Pradillo, la zona infantil junto al Templete y los arreglos en el centro cultural Volturno pic.twitter.com/fMCz4WVQVr
— Paloma Tejero Toledo (@PalomaTejero_) August 12, 2026
Sin embargo, más allá del despliegue de estilismo y fotogenia, la legislación de régimen local es bastante menos poética.
La Ley de Bases de Régimen Local y el Reglamento de Organización y Funcionamiento no son sugerencias opcionales ni consejos de etiqueta sino que exigen con claridad meridiana que, ante las vacaciones o ausencias de la primera autoridad, se dicte el preceptivo Decreto de Alcaldía delegando formalmente las funciones y, sobre todo, que se publique en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid (BOCM) para general conocimiento.
Para que no haga falta preguntar ¿Quién anda ahí?
Porque, al no constar esa preceptiva transparencia sobre quién asumió la Alcaldía Accidental (mientras la alcaldesa descansa en sus merecidas vacaciones), los vecinos y la propia corporación (especialmente, me dicen, la que forma el propio Gobierno del PP) nos vemos obligados a jugar al trile institucional entre el trío de tenientes de alcalde.
¿Habrá dejado el mando en manos de Miriam Picazo?
¿O acaso la responsabilidad de la firma ha recaído en Lucía Molares?
¿Será tal vez Almudena Ruiz Escudero la encargada de velar por el sueño de los pozueleros durante la “espantá” de la regidora al mejor estilo sanchista?
¿O aquí estamos jugando a cubrir su ausencia con alguien “en funciones de facto” (aquellas tareas o roles que una persona ejerce en la práctica real, aunque no tenga un nombramiento formal, un título legal o un reconocimiento en las leyes)?
Y es que esta falta de luz y taquígrafos no es una simple anécdota estival para rellenar la crónica local, sino un asunto de estricta seguridad jurídica.
Si nadie sabe oficialmente en quién se ha delegado el poder, cualquier decreto, acuerdo o firma estampado durante este periodo de fantasmagórica gestión corre el serio riesgo de quedar cojo de legalidad.
Claro que lo mismo Tejero ha dejado dicho que nadie haga nada. Nada. Y si hay que hacer algo que uno de los choferes (tiene dos) se lo acerque a su lugar de descanso para firmarlo…
Y, si no, que se lo manden por Seur…
O que espere, que no pasa nada porque se espere…
Ella es así.
Lo de siempre con este Gobierno. Lo importante no es cumplir la ley ni informar al ciudadano de quién gobierna su pueblo, sino que las fotos de la alcaldesa sigan saliendo impecables en las redes sociales.
Y, ya de paso, que anuncien las fiestas…
Juan Manuel Sánchez






