¿A nadie se le cae la cara de vergüenza?: Pasen y vean las daciones de cuentas de los contratos menores de los Directores Generales a la JGL, y que ocultan a los verdaderos dueños del dinero

A vueltas con la transparencia y el abuso del gasto del dinero público (dinero de los vecinos por si a alguien se le ha olvidado), hoy solo traigo unos pantallazos por si a alguien se le cae la cara de vergüenza. Raro pero, oiga, hay que intentarlo…
También porque debo asumir, en esta columna, el error que cometí en la previa de la Junta de Gobierno Local (JGL) del pasado 15 de julio de 2026.
Dije entonces que había 8 daciones de cuentas de contratos menores de los Directores Generales y son 7, un error imperdonable pero al César lo que es del César…
Me he dado cuenta del error ahora cuando se ha publicado el Acta de aquella JGL del 15 de julio de 2026 aunque, políticamente, dé igual porque, aunque sean 7 daciones de contratos menores, vuelven a ser un claro ejemplo de desprecio hacia los vecinos.
Insisto, a los dueños del dinero.
En ese Acta se despacharon 7 grupos de contratos menores adjudicados en junio por Directores Generales mediante una escueta frase: La Junta «queda enterada».
Sin nombres de empresas, sin importes y sin objeto del contrato.
Mientras que las licitaciones ordinarias se detallan a lo largo de páginas con informes y cifras exactas, sobre los contratos menores cae un manto de opacidad. De alquitrán, dicen algunos, aprovechando que estamos en la Operación Asfaltado.
El caso es que el vecino queda condenado a un acto de fe.
Lo hemos dicho muchas veces.
La posterior publicación trimestral apenas remedia la situación, ofreciendo un listado opaco y de «baja resolución» con descripciones genéricas. A esto se suma la falta de actualización en la Plataforma de Contratación del Sector Público, donde la información brilla por su ausencia.
Por eso, hoy, traigo una muestra de la vergonzante manera de ocultar lo que los Directores Generales, auténtico Gobierno del Ayuntamiento de Pozuelo, hacen y deshacen.
Pasen y vean…


La digitalización no consiste en colgar documentos incompletos, sino en fiscalizar con facilidad en qué se gasta cada euro público.
Y aquí, ya ven…
Nadie cuestiona de entrada la legalidad de los expedientes, pero la omisión sistemática de datos esenciales plantea preguntas inevitables:
¿Quién cobra, cuánto, para qué y cuántos presupuestos se pidieron?
Pero si este oscurantismo les parece poco, aquí le dejo otra muestra de ello con las subvenciones…

Esto no pasaba ni con la Olvidable Quislant…
Con ella, al menos, sabíamos a quien se subvencionaba, por cuanto y por qué.
Porque se hace con dinero de todos los vecinos…
En fin, Paulita…
Frente a la propaganda de modernización, la realidad administrativa demuestra que, en Pozuelo, los contratos menores reciben una transparencia de segunda clase.
¿De verdad que a nadie se le va a caer la cara de vergüenza?
Manolo Pérez




