A Tejero no hay quien la entienda: Arriesga miles de votos contratando artistas por 718.740€ para el Recinto Ferial (Vanesa Martín y mucho chunda-chunda), por solo cabezonería política

La alcaldesa del Ayuntamiento del Gran Pozuelo de Alarcón vuelve a demostrar que tiene menos cabeza política que una ración de gambas al ajillo.
O, tal vez, que lo suyo sea un quiero y no puedo… O no sabe y punto pelota.
El caso es que quiere montar sus últimas Fiestas de Nuestra Señora de la Consolación a lo grande, pero se queda en algo cutre-grande.
Algo cutre-grande, aunque, por ahora (y solo en algunas actuaciones musicales), ya se ha comprometido a pagar 718.740 € (IVA incluido), que es una pasta gansa…
Primero supimos del dúo musical Marlena, que actuaría por 48.400 €.
Y luego, tras la JGL del pasado día 15 de julio, hemos sabido que Vanesa Martín actuará por 159.720 €.
Que Marlon costará 84.700 €.
Que el Tributo a Fito, Tributo a Mecano, Nena Daconte) costará 70.180 €.
Que a Pignoise, Despistaos, Depol y DJs le pagaremos 130.680 €.
Y que a la Noche Indie, Top DJs, BlackOut Fest nos costará 225.060 €…
Y esto, como digo, que se sepa por ahora…
Porque, en este Ayuntamiento de Boca del Lobo, todo es posible…
En cualquier caso, me parece una cifra francamente desorbitada para las arcas municipales que, lejos de responder a un cartel de trascendencia o arrastre masivo, deja un balance artístico descompensado y discutible…
Pero vamos, allá ELLA.
De toda la nómina de contratos tramitados por el Área de Gobierno de Cultura (ay, La Infantita Almu), la única figura de primer nivel y reconocimiento generalizado es la cantautora Vanesa Martín, cuya actuación, lógicamente, supone un coste cercano a los 160.000 euros.
El resto de la programación festiva se completa con grupos de menor formato, bandas tributo, certámenes indie, diversas sesiones de disc-jockeys y mucho chunda-chunda.
Un cartel modesto para el tamaño de la factura aprobada, lo que plantea serias dudas sobre los criterios de eficiencia presupuestaria del equipo de gobierno en este ejercicio previo al cierre de la legislatura.
Claro que, se supone que para esto Tejero subió el Presupuesto de 2026 a los utópicos 207 millones de euros.
El problema es que, ante semejante despliegue económico, resulta inevitable cuestionar la idoneidad y el sentido de los macro proyectos asociados al evento.
¿De verdad es necesario instalar y financiar una costosa y gigantesca Gran Carpa en el Recinto Ferial cuando el programa solo cuenta con una única estrella de gran calado?
La decisión de levantar semejante infraestructura efímera (ya averiguaremos cuánto cuesta) parece responder más a un empeño caprichoso-electoral que a una necesidad real del programa festivo, que encarecerá aún más un presupuesto ya de por sí abultado.
A este dudoso manejo de los fondos públicos se suma la vertiente vecinal, a la afección directa a la convivencia del municipio y a la cosa electoral pero en negativo.
La instalación de esta gran infraestructura y la concentración del ocio en esta ubicación van a volver a encender el malestar de las familias que residen en el entorno de la Avenida de Europa.
Y total para nada.
Los vecinos de esta zona, volverán a sufrir este año el impacto del ruido, la masificación, la suciedad y los problemas de movilidad e inseguridad derivados del Recinto Ferial y a la alcaldesa, que está que lo tira con lo del año electoral, se le va a volver en contra.
Tejero quiere montar un gran pollo (aunque solo haya traído como figura a Vanesa Martin) con mucho chunda-chunda para ganarse a un electorado que solo existe en su cabeza y en la de su cohorte (el 80% no vota) a cambio de cabrear a 7.000 vecinos que sí votan…
Sin duda, este capricho vuelve a cuestionar su capacidad política…
Pero doctores tiene la Iglesia y caprichos la política pozuelera…
Juan Manuel Sánchez






