El Gobierno de la Comunidad de Madrid exige elecciones generales por el “hedor insoportable de la corrupción de Sánchez” y urge a los socios de gobierno a dejarle caer

La Comunidad de Madrid observa con estupor cómo “la sombra de la corrupción se alarga” y cerca al Gobierno de Pedro Sánchez después de la UCO haya registrado la sede del PSOE en la calle Ferraz por el conocido como “caso Leire”.
“Es una trama que ha urdido el sanchismo para reventar desde dentro todas y cada una de las instituciones”, ha pormenorizado el consejero de Presidencia y portavoz del Gobierno madrileño, Miguel Ángel García Martín, en su intento por aclarar en qué caso nos encontramos.
“El hedor de la corrupción de Sánchez es ya absolutamente insoportable. Los ciudadanos no aguantan nada más”, ha remarcado en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno. Pero García Martín quiso extender la responsabilidad en el asunto a los socios del Gobierno e instó a que se pronunciasen sobre “si quieren seguir prestando sus votos a una trama corrupta que ha convertido la sede del PSOE en la cueva de Alí Babá, si van a seguir moviendo sus líneas rojas”.
Pero el consejero no tiene todas consigo sobre la posibilidad de que la ultraizquierda, que “tiene la llave para dejar caer este gobierno”, vaya a moverse en otra dirección porque “quieren gobierno débil para poder sacarle cuantos más peajes”.
De ahí que haya exigido la convocatoria de elecciones “para poner fin a la dictadura más corrupta de la democracia”. Y si bien criticó que Sánchez se escude en la “estabilidad” para no convocar elecciones, García Martín cree que Sánchez no las convoca “por su propia estabilidad”.
En su opinión, solo hoy tiene que hacer tres cosas en Roma, donde el presidente del Gobierno se ha reunido en audiencia privada con León XIV: “Presentar sus respetos por supuesto al Santo Padre; pedir perdón por sus faltas y ya veremos si por sus delitos; y después convocar inmediatamente elecciones en nuestro país”.






