¿Quién miente más? ¿El Gobierno de Pozuelo o la RFFM?: Aunque la pregunta ya no es quién dice la verdad o si ese proyecto es bueno o malo sino quién está detrás de algo tan importante

Cuando yo era un chiquillo, en la escuela, cantábamos un vieja canción tradicional llamada “Vamos a contar mentiras, tralará”.
Era un disparate donde la lógica se invertía para divertir a los niños con versos absurdos…
“Por el mar corren las liebres,
por el monte las sardinas”.
Y me ha venido esta canción infantil a la cabeza tras comprobar las versiones del Gobierno del Gran Pozuelo de Alarcón y de la Real Federación de Fútbol de Madrid (RFFM) sobre el problemón que destapó El Correo de Pozuelo relacionado con la “Villa del Deporte”.
Ese macroproyecto de la RFFM en ARPO que, pese a que tanto el Gobierno de Pozuelo como la propia Federación han desmentido de manera apasionada, no queda más remedio que decir que es una realidad como “Un Pepe de Grande”, que diría un amigo mío gallego.
Es más, tras esos inflamados desmentidos, estoy seguro que detrás hay algo mucho mayor y a tres centímetros de la ilegalidad…
¿Qué hay, de verdad, detrás de ese inversor desconocido que lo iba a financiar todo desinteresadamente?
ARPO es un desarrollo maldito y demasiado propenso a la trasgresión…
Uy, qué miedo…
Tan gordo debe ser que ha desatado los nervios en el Pasillo del Infierno.
En cualquier caso, ¿Quién miente más en esos extraños desmentidos?
¿El Gobierno de Paloma Tejero o la Real Federación de Fútbol de Madrid?
Nota de Prensa Desmentido del Gobierno de Pozuelo a la RFFM
El Gobierno del Gran Pozuelo de Alarcón (ay, Miriam Picazo y, ay-ay, Jorge Navas, qué nervios) ha sostenido durante días que no sabía absolutamente nada. Nada de nada. Ni proyecto, ni conversaciones, ni contactos, ni negociaciones. Todo era humo. Un farol del presidente de la RFFM, decía su fastuoso Gabinete de Comunicación…
Sin embargo, el humo de ese farol ha terminado costándole el puesto al director general de Urbanismo, Vivienda y Nuevos Proyectos Juanjo de Gracia, el Sr. Lobo.
Una destitución fulminante, sin explicaciones y producida justo después de hacerse público el proyecto.
Y, que se sepa, ha producido reuniones en el Ayuntamiento al más alto nivel de las dos instituciones.
Y es que, si no existía ningún proyecto, si nadie sabía nada y si todo era una invención periodística, ¿por qué cesar precisamente al responsable de los nuevos proyectos del Ayuntamiento si este era un nuevo proyecto?
¿Qué responsabilidad puede asumir alguien por algo que, según la versión oficial, nunca existió?
No tiene ningún sentido.
Pero tampoco lo tiene la nota de prensa difundida ahora por la Real Federación de Fútbol de Madrid…
Nota de prensa de la Real Federación de Fútbol de Madrid matizando lo que dijo en su Asamblea
Después de que trascendieran imágenes, planos y una presentación de un complejo gigantesco con ciudad deportiva, hospital universitario especializado, residencia, espacios formativos, innovación, convivencia intergeneracional y un largo etcétera, la Federación pretende convencer a todo el mundo de que solo está “estudiando” una posibilidad y que todo se limita al primer trámite interno aprobado por su Asamblea.
Y esto es lo que se dijo en aquella Asamblea de la RFFM
Legalmente puede ser cierto esto que dicen ahora pero no se lo creen ni ellos.
Políticamente resulta mucho más difícil de creer.
¿Es, acaso, una nota de prensa forzada por el Gobierno de Tejero tras descubrirse el enjuague?
Nadie presenta, ante su Asamblea, un proyecto de cientos de millones de euros, perfectamente definido y con Pozuelo de Alarcón mencionado como lugar elegido, si antes no ha trabajado durante meses en él.
Nadie encarga estudios, desarrolla una propuesta tan ambiciosa y la lleva a sus órganos de gobierno sin haber mantenido conversaciones previas o sin conocer mínimamente la disposición de las administraciones afectadas.
Eso no funciona así, señores. NO nos tomen el pelo.
Y precisamente por eso las dos versiones chocan frontalmente.
Las dos afirmaciones no pueden ser ciertas al mismo tiempo a poco que se analicen.
Y todo indica que hubo conversaciones. Que hubo contactos. Que ambas instituciones exploraban discretamente la viabilidad del proyecto. Que nadie quería hacerlo público hasta tener el camino despejado. Y que todo saltó por los aires cuando la información vio la luz antes de tiempo.
Solo así se entendería el nerviosismo.
Se entenderían las prisas.
Se entendería el cese del director general.
Y también se entendería el esfuerzo de la Federación por rebajar ahora las expectativas mediante una nota cuidadosamente redactada por sus servicios jurídicos.
¿Tiene miedo la RFFM a que se rompa el acuerdo-bicoca?
Porque esa nota no niega el proyecto. Al contrario. Lo confirma. Lo único que intenta es reducir el alcance de lo que ya se conoce y marcar distancias con cualquier decisión administrativa.
Pero, ay amigo, cuando una administración asegura que no existe nada y otra reconoce públicamente que Pozuelo es la prioridad para desarrollar un macrocomplejo de estas dimensiones, la credibilidad de ambas queda seriamente dañada.
En definitiva, estamos ante un lamentable juego de espejos donde ambas partes intentan salvar la cara tras haber sido sorprendidas en mitad de una negociación opaca.
El Gobierno de Pozuelo miente al negar la existencia mientras que la RFFM edulcora la realidad presentando como un mero boceto inicial lo que ya operaba como un proyecto con nombres, apellidos y localizaciones concretas.
Ante un tema de tal gravedad, que afecta al suelo, los servicios y el futuro del municipio, los vecinos de Pozuelo merecen luz y taquígrafos, no esta estrategia del despiste y falsedad compartida en la que se han instalado ambas entidades.
Huele todo muy mal…
Porque huele a que este macroproyecto solo es la punta del iceberg.
El Capitán Possuelo






