Sánchez elige a Elma Saiz como Nueva Portavoz del Gobierno: Según X, una mujer con una trayectoria política llena de controversias como el túnel de Belate o los MENAs en Pozuelo

Elma Saiz ha sido designada recientemente como la nueva portavoz del Gobierno de España, un cargo que asume en medio de un contexto político agitado., según la Red Social X.
En sus post se puede leer que esta elección por parte de Pedro Sánchez representa un movimiento estratégico que eleva al Partido Socialista Navarro (PSN), vinculado a figuras como Santos Cerdán, a un rol central en la comunicación gubernamental.
Saiz, quien ya ocupa el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, deberá compaginar ambas responsabilidades en un momento clave para el Ejecutivo, marcado por desafíos en materia de pensiones, autónomos y políticas migratorias.
Sin embargo, esta promoción no está exenta de sombras. Saiz, durante su etapa como consejera de Economía y Hacienda en el Gobierno de Navarra, ha sido vinculada presuntamente al caso Cerdán, una trama de corrupción que involucra adjudicaciones irregulares de contratos públicos.
En particular, se le acusa de haber blindado las obras del túnel de Belate, un proyecto emblemático que habría sido adjudicado de manera supuestamente amañada.
Según indicios apuntados por partidos como PP y UPN, Saiz mantuvo en su puesto a un funcionario más allá de la edad de jubilación, quien habría facilitado la concesión del contrato implicado en la trama.
Aunque la ministra ha mostrado disposición total a colaborar con la comisión de investigación en el Senado, donde también será citada la presidenta navarra María Chivite, estos antecedentes juegan en su contra y generan dudas sobre su idoneidad para un cargo de alta visibilidad.
La relación con Santos Cerdán, quien la incluyó en listas electorales junto a figuras controvertidas como Koldo, añade capas a esta controversia.
Además de estas alegaciones, Saiz enfrenta críticas por su gestión en migraciones. Como ministra, ha defendido que la inmigración es “positiva y necesaria”, argumentando que los inmigrantes “no quitan nada” y que intentos de inundar la sociedad con racismo y xenofobia la empobrecen.
Ha llamado a ser “manifiestamente antirracistas” frente a políticas del PP que, según ella, se asemejan a las de Vox. Sin embargo, su enfoque ha generado tensiones locales, especialmente en Pozuelo de Alarcón.
El Gobierno de Isabel Díaz Ayuso ha recordado por carta a Saiz que no puede trasladar menores extranjeros no acompañados (MENAs) a un centro en esta localidad madrileña sin la licencia correspondiente, destacando conflictos entre competencias autonómicas y estatales en un tema sensible como la acogida de migrantes.
En el ámbito económico, Saiz ha sido blanco de ataques por propuestas como la subida de cuotas a autónomos, que ha encendido alarmas y dejado al PSOE solo en el Congreso.
Aunque defiende que las cotizaciones “no son impuestos” y van al “bolsillo de cada autónomo”, y ha pedido “sosiego” mientras negocia, críticos como Sumar y la oposición la han puesto en el ojo del huracán.
Además, ha negado intervenciones de Sánchez en retrocesos y ha reivindicado el régimen de autónomos como superior al de países como Francia o Italia. En pensiones, rechaza informes de quiebra y ha elogiado coberturas informativas afines.
Otras polémicas incluyen subvenciones a entidades ligadas a sus asesoras y contrataciones en empresas como Telefónica de excolaboradores, en medio de despidos masivos. Saiz ha negado presentar liquidaciones de gastos al PSOE y ha mostrado no preocuparse por comparecencias de Sánchez.
Su trayectoria, desde Navarra hasta el Gobierno central, combina ambición política con controversias que podrían complicar su rol como portavoz, especialmente en temas migratorios sensibles como los MENAs en Pozuelo.
En un panorama polarizado, Saiz representa la apuesta de Sánchez por la continuidad, pero también expone vulnerabilidades en la gestión pública.
El Atalayero





