¿De verdad la alcaldesa Tejero necesita montar, políticamente, otro fiestón poligonero en Nochevieja para que, al final, vengan jóvenes de las ciudades cercanas a desmadrarse en esta?

La alcaldesa Paloma Tejero ya está anunciando el Fiestón de Nochevieja. No escarmienta. Y, además, lo anuncia de una manera infantiloide e inmaduro, como queriendo ser “modernita”.

No se sabe quiénes serán los artistas invitados pero…
“¡Diez… nueve… ocho!”
“¡Tres… dos… uno…!”
“¡BAM! ¡Feliz Año Nuevo!”
Madre mía… Me muero de vergüenza…
Pero ¿en qué despacho municipal alguien aconsejó a la alcaldesa que la mejor forma de terminar el año era convertir Pozuelo en la nueva Meca del pachangueo polígonero?
Y es que una cosa es dinamizar la ciudad y otra muy distinta es dinamitarla.
Me parece muy bien que la juventud se divierta —faltaría más—, pero mujer, quizá este no es el municipio más indicado para importar macrofiestones que, por definición, atraen a gente que no es de la villa…
¿De verdad necesitamos que venga juventud migratoria de ocio nocturno, incluida la Expedición Aluche, y convertir la Avenida de Europa en el Magaluf del noroeste?
Claro que, listillos, venden que el Fiestón no será en la Avenida de Europa sino en la Avenida de Estados Unidos de América y que no será un Fiestón sino una inocente Verbena. Es para mear y no echar gota. Encima trileros.
Eso es un truco vulgar de prestidigitación: cambiar el nombre y su denominación no cambia el ruido. Los vecinos conocen la fauna que les llegará desde el mismo sitio aunque traten de camuflarlo: Más molestias, más suciedad y más sensación de que Pozuelo se les está escapando entre las manos.
¿De verdad le merece la pena, políticamente, a la alcaldesa Paloma Tejero montar todo esto como si Pozuelo fuera una ciudad del sur de la Comunidad de Madrid?
No sé yo si alguien ha hecho bien esa suma política.
Porque montar este fiestón -con luces, DJs, barras, seguratas- no es precisamente la imagen premium, exclusiva y bien planchada que el Gran Pozuelo de Alarcón lleva cultivando desde tiempos inmemoriales.
Esto es Pozuelo de Alarcón, señora, la ciudad más rica de España. Le está matando el poco prestigio que le queda.
Y además, ¿por qué se empeña en enfadar a los vecinos de la Avenida de Europa desvirtuando la idiosincrasia de la ciudad?
Meterles un fiestón de discoteca portátil es como soltar una moto de cross en un monasterio: técnicamente se puede, pero no suele gustar.
Los vecinos ya han visto que la cosa no pinta a contemplación zen precisamente.
Y, claro, se cabrean. Con razón. Porque tienen esa sospecha, cada vez más fundada, de que alguien está mutando Pozuelo en algo que Pozuelo nunca ha querido ser.
Y por último, ¿no tuvo bastante esta alcaldesa con el fracaso del año pasado?
Puf… Qué mal.
Juan Manuel Sánchez





