Las calles del Centro de Pozuelo están más abandonadas aún que sus grandes plazas: Las han convertido en meaderos de perros pero el Gobierno de Paloma Tejero ni nos escucha

Estimado Capitán:
Le escribo para denunciar una situación insostenible que empieza a afectar nuestra salud y nadie del Ayuntamiento de Pozuelo nos hace caso y llevamos pidiendo soluciones varios años.
A veces pienso que el Gobierno actual no conoce ni siquiera el centro de la ciudad. Es lo que pasa cuando nos gobiernan forasteros. Estoy segura de que no saben siquiera donde está la calle Nuestra Señora de la Consolación. No tiene otra explicación porque está a trescientos metros de Ayuntamiento y por aquí no han pasado nunca.
Y es que los vecinos de esa calle Nuestra Señora de la Consolación llevamos años aguantando que todos los perros de la zona hagan sus necesidades en sus jardines y aceras y, durante ese tiempo, denunciándolo a su vez, en el Ayuntamiento pero nadie nos escucha.
El caso es que pasear por esta calle empieza a ser insoportable por el olor que desprenden las deposiciones de los perros. Muchos dueños vienen aquí, obligan al pobre animal a evacuar en el jardín y, claro, aparte de los olores, el jardín se quema, se estropea y nadie del Ayuntamiento escucha nuestras quejas.
El problema, por tanto, no son los perros, son los dueños a los que el Ayuntamiento se lo consiente. Y las consecuencias de este atropello es el deterioro de la Salud Pública. No estamos hablando de ladridos y encuentros forzados en esta zona, estamos hablando de viviendas llenas de moscas, perros sueltos sin bozal y todo el jardín y entorno público para ellos quemando césped y rompiendo flores…
Pero el Gobierno del Ayuntamiento. Insisto, no se entera. Nada. La acumulación de orina fomenta infecciones que provocan enfermedades pero clamamos en el desierto.
En el Ayuntamiento nos dicen que hablemos con el concejal de Zona. No sabíamos que existiera. Por aquí, desde luego, no viene mucho. Debe ser que las cervezas las ponen más fresquitas en la Plaza del Padre Vallet. Y eso que el concejal de Zona, el gran Eduardo Oria, sí debe saber dónde estamos porque, aun siendo forastero, ya lleva diez años viviendo de nuestros impuestos. Y debe vivir bien por lo que se ve.
No debe saber lo buenas que nos salen las madalenas en esta calle…
Bromas aparte, estamos cansadas de comunicar al Ayuntamiento (con evidencias) del daño que sufrimos en nuestro entorno, del abuso de personas que vienen de la otra punta del Centro de Pozuelo…
Todos los comunicados. Además, los hemos llevado a cabo por registro electrónico… Dos, tres… Cientos de veces, tanto a nivel individual como por grupos de vecinos. La respuesta es siempre la misma: el silencio.
Se solicitó, incluso, un vallado perimetral de forma semejante a los que hay en la calle Cirilo Palomo. Y lo pedimos hace años de forma diligente y debidamente justificado técnicamente pero no lo han realizado. Creo que ni lo leyeron.
Hemos contactado con parques y jardines, con salud pública, nadie toma una solución, los unos se lo pasan a los otros.
Tal es el estado de orinas y heces que se tuvo que solicitar un baldeo integral de la zona (desinfección con biocidas). Pero el olor, suciedad y moscas persisten.
Si alguien del Ayuntamiento lee esta denuncia que se lo diga al señor Oria porque me temo que la alcaldesa Rejero es imposible. Ella está a otras cosas.
En el Centro de Pozuelo, señores y señoras forasteros (que es algo más que las Plazas Mayor y Padre Vallet), vivimos personas y estamos hablando de salud pública y respeto por los jardines y queremos respuestas. Pero nadie da respuesta.
Se ve que solo vienen a cobrar la nueva tasa de basuras pero nadie se responsabiliza de la basura que no es nuestra.
¿Por qué no se soluciona una cuestión tan sencilla, señores del Gobierno?
Los jardines son para disfrute de todos, no un mero orinal para los pobres animales.
Señora Juana






