El aparcamiento del Antiguo Matadero del barrio de la Estación se inaugura por fin: Una vieja exigencia vecinal que se arrastra desde 2005 y que este Gobierno quiere vampirizar

El Gobierno de Pozuelo de Alarcón inaugura hoy, 5 de noviembre, el nuevo aparcamiento disuasorio de la Estación, ubicado en el solar del antiguo Matadero municipal, en la calle de los Trenes.
Eureka. En pié fuera gorros.
Y ha sacado una triunfalista nota de prensa en la que dicen que recinto, con cerca de 300 plazas distribuidas en cuatro plantas (una en superficie y tres subterráneas) y que el nuevo aparcamiento, que será gestionado por Iberpark, como ya contamos en El Correo de Pozuelo, funcionará de 6:00 a 00:00 horas y contará con videovigilancia 24 horas, plazas adaptadas para personas con movilidad reducida, ocho puntos de carga eléctrica, y un sistema de acceso Ticketless mediante reconocimiento de matrícula.
Y eso está muy bien.
Además, está integrado en el Plan Aparca+T del Consorcio Regional de Transportes de Madrid, lo que permitirá a los usuarios del transporte público estacionar gratis entre 5 y 15 horas, acreditando el uso de la Tarjeta Transporte.
Menos mal que en este aparcamiento no habrá que pedir el papelito de la primera hora gratis.
Lo que no dice es que abre sus puertas después de un montón de años de retrasos, parones y polémicas.
Hoy todo suena a modernidad y eficiencia, pero detrás de la cinta inaugural hay una historia mucho más larga, la de una demanda vecinal que lleva casi veinte años sobre la mesa.
Y es que hace 20 años que se empezó a pensar en ello. Porque este parking no nace de la nada ni del “compromiso” repentino de este Gobierno, sino del empeño sostenido de generaciones de pozueleros que, además, son los que han puesto la pasta. Así que menos triunfalismo.
Tras el cierre del matadero en 2005, el Gobierno de entonces inició planes de urbanización del terreno que ya incluían propuestas de infraestructuras de movilidad, como este aparcamiento, para aliviar la congestión de tráfico en torno a la estación de Cercanías.
Diez años después, en 2015, el Gobierno de Adrados ya lo calificaba como una “demanda histórica de los vecinos de Pozuelo”, vinculada al desarrollo residencial y comercial del solar.
Esa presión ciudadana impulsó la aprobación formal del proyecto en 2018, aunque las obras no arrancaron hasta finales de ese año con Quislant de alcaldesa.
El antiguo Matadero, por si alguno le interesa, fue construido hacia 1882, dejó de funcionar en los años 80 y fue desmantelado definitivamente en 2005, en un proceso de reconversión urbana que preveía viviendas protegidas y este aparcamiento disuasorio.
En realidad, el cierre del Matadero catalizó la demanda vecinal por nuevos usos del terreno, entre ellos este parking, que solo hoy, tras casi dos décadas, se hace realidad.
Pero el camino ha sido un auténtico laberinto. Desde 2018, el proyecto se ha visto afectado por problemas en la excavación, sobrecostes, modificaciones técnicas, parones por la pandemia y disputas contractuales.
En 2021 se aprobó un “modificado” que retrasó aún más los plazos. Todo eran problemas.
El aparcamiento llegó a estar estructuralmente terminado pero no se ponía en marcha. Estuvo cerrado durante años por falta de gestión.
En septiembre de 2025 se adjudicó finalmente a Iberpark, en medio de críticas por la falta de transparencia y la elección de una empresa ya polémica por su gestión del SER.
Pero, ay amigo, en esta inauguración, la primera teniente de alcalde Miriam Picazo ha querido presentarlo como un logro propio de este Gobierno, afirmando que “este proyecto es un paso más en el compromiso de Pozuelo de Alarcón con la movilidad sostenible y la accesibilidad universal, uniendo tecnología, confort y eficiencia”.
Bonitas palabras.
¿Qué es eso del compromiso de Pozuelo de Alarcón?
Será la presión de los vecinos y el compromiso de los alcaldes de Pozuelo de Alarcón. El Ayuntamiento tiene personalidad jurídica. El nombre de la ciudad solo es nombre.
Pero es que, además, este Gobierno apenas ha tirado el penalti porque el balón ya estaba preparadito para patearlo. El problema es que Picazo no vive en Pozuelo y ha debido querer hacer un juego de palabras. Ella no sabe nada de esta ciudad. Ni ha sufrido sus atascos, ni ha esperado durante años la apertura de este aparcamiento. Creo que aun se mueve con GPS.
Por eso cabrea su intento de apropiarse políticamente de una reivindicación vecinal histórica no solo resulta oportunista sino también insensible hacia quienes realmente han empujado este proyecto durante décadas.
El aparcamiento disuasorio del Antiguo Matadero es, sin duda, una buena noticia para los vecinos de la Estación. Para los vecinos de toda la ciudad, diría mejor, porque es el único medio importante y nuevo que lucha contra la falta de movilidad externa que tiene la ciudad.
Pero su historia demuestra, realmente, que en Pozuelo los grandes logros no son fruto del “compromiso político” de última hora, sino del tesón de los vecinos, de la paciencia de quienes creen que esta ciudad puede avanzar sin necesidad de propaganda y de quienes pagan sus impuestos para que una gran obra como esta se realice.
En definitiva, este parking es un éxito colectivo.
Lo demás, como tantas veces, es puro maquillaje político.
Estaría bueno que ahora estas forasteras se apunten el tanto político…
Menos lobos, Caperucitas.
El Capitán Possuelo






