La ilegítima Tasa de Basuras definitiva (ayer la publicó el BOCM) desnuda la gran mentira gubernamental de Tejero en Pozuelo: Prometió bajar impuestos y solo se inventó uno nuevo

La farsa de la Tasa de Basuras en Pozuelo alcanzó ayer (30 de septiembre de 2025) su clímax con la publicación en el BOCM de la aprobación definitiva de la modificación parcial de la ordenanza fiscal que regula este ilegítimo invento recaudatorio.
El Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón, dirigido por Paloma Tejero y secundado por Miriam Picazo y Lucía Molares, sigue adelante con una tasa que nunca debió existir, disfrazándola ahora de supuesta justicia social con descuentos y bonificaciones que no son más que maquillaje barato para tapar un engaño monumental:La necesidad de dinero para tapar la gestión de Susana Pérez Quislant.
En esta modificación nos cuentan (cualquiera sabe) que los jubilados tendrán un 30% de descuento. Que las familias numerosas estarán “protegidas” con bonificaciones del 20% o del 50%. Que colegios y asociaciones sin ánimo de lucro pagarán menos. Y que, para rematar, quienes reciclen o composten tendrán ventajas. Un despliegue de medidas que parecen pensadas para la propaganda más que para la realidad, pero…
Pero en Pozuelo siempre hay un pero…
Pero ¿cómo van a controlar todo esas situaciones?
¿Qué mecanismos de comprobación tiene un Ayuntamiento para separar a unos vecinos de otros?
No lo sé. Pero me temo lo peor. Porque todo esto no deja de ser más humo. Lo verdaderamente importante es que la tasa de basuras no era obligatoria hasta abril de 2025. Y ellas, con un ansia recaudatoria que ya resulta enfermiza, la adelantaron por la vía rápida a finales de 2024.
En lugar de esperar, en lugar de proteger al vecino, corrieron para meterle la mano en el bolsillo. Y ahora, cuando deberían rebajarla un 90% (porque los tribunales acabarán tumbando esta barbaridad) siguen instaladas en la mentira de que nos hacen un favor.
Lo más repugnante es el cinismo con el que Paloma Tejero justifica esta chapuza. Según la alcaldesa, se aprueba esta modificación de la tasa “para dar respuesta a unos vecinos que nos demandan servicios de calidad y nos piden que les bajemos los impuestos”.
La frase no es solo un insulto a la inteligencia de los pozueleros, un ejemplo de hipocresía política de manual. Porque la pregunta cae por su propio peso:
¿Qué impuestos ha bajado usted, señora Tejero?
La respuesta es demoledora: ninguno. Todo lo contrario.
Repasemos lo que prometió en campaña:
Reducir un 10% el impuesto de vehículos, rebajar un 25% la tasa de vado, bonificar un 50% el IAE por placas solares, bonificar el ICIO en un 25% por puntos de recarga y reducir los precios del parking de Padre Vallet para dinamizar el comercio local.
Cinco compromisos claros, firmados en su programa electoral. Y ni uno solo ha cumplido. Ni uno. Lo único que ha hecho es inventarse una tasa nueva, adelantada y recaudatoria.
Pero lo más grave no es solo el engaño. Lo más grave es que ninguna de estas señoras vive en Pozuelo. Ni Paloma Tejero, ni Miriam Picazo, ni Lucía Molares pagarán la tasa que ellas mismas han decretado con tanta alegría. No sufrirán el sablazo que sí caerá sobre los vecinos.
Ellas seguirán blindadas en su burbuja de sueldos públicos, notas de prensa huecas y discursos de salón.
O sea, que nos saquean, ellas no pagan y, encima, pretenden que se lo agradezcamos.
No tienen perdón. Ni ellas ni el PP que las mandó.
Juan Manuel Sánchez





