Me gustan las Fiestas de Nuestra Señora de la Consolación y me ha encantado que el pozuelero Paco de Benito haya sido el pregonero

Lo único que me fastidia de las fiestas de Pozuelo es que me quitan el mercadillo de los sábados en San Juan de la Cruz. Lo llevo fatal.
Por lo demás me gustan las Fiestas de la Nuestra Señora de la Consolación. Y me gusta el pregón. Y me gusta que lo dé un pozuelero. Ya sé que al Capi no le gustan las fiestas pero en este periódico la opinión es libre y aceptará que le lleve la contraria.
Y me gusta mucho que le hayan dado el pregón a un pozuelero como es Paco de Benito. Y romperé una lanza por él.
Supongo que Paco era el recurso más fácil, como dice mi amigo Manolo, dada la escasez de conocimientos de la Alcaldesa “accidental” sobre el pueblo y sus vecinos, y supongo que para Carlos Ulecia fue muy fácil pedirle el favor que buscar a otro “famoso”. Con Paco se quitaba el marrón de encima. Pero creo que fue un acierto elegir al De Benito como pregonero.
Nuestro Paco es famoso. Mucho. Le gusta la tele. Y ganó Pasapalabra. Yo no sé qué ha hecho por Pozuelo de Alarcón, pero sí sé que es deportista, divertido, educado, de familia de derechas de toda la vida y de Pozuelo. Además, habla chino.
No sé si se lo merece o no, pero me alegra, de verdad, que Paco haya sido el pregonero de nuestras fiestas. Porque aunque la Alcaldesa “accidental” no sea de Pozuelo ni sabe de sus costumbres ni nunca le hemos importado nada los pozueleros, tengo que reconocer que esta vez acertó con la elección del pregonero.
Y allí estaba en el balcón. Ese balcón pequeño. Diminuto. Las peñas en plena efervescencia. Gentes del pueblo. Buena gente. No estaba tan lleno como otros años, eso también es verdad. Y por las entrañas del pregón paseaban la alcaldesa “ya olvidada”, alcaldes de otros municipios, el vicepresidente del gobierno de Madrid… Un momento, ¿por qué no ha venido Cristina Cifuentes? Ah, ya, porque no soporta a Susana Pérez Quislant. Eso dicen. Los pelotas han dejado caer en los mentideros del pueblo que tenía trabajo. Mmmmmm… Acepto pulpo… Pero me temo que es por lo otro… Ni verla quiere.
Es igual. A mí me da igual que venga Cifuentes o que no venga. Lo que nos gusta a los pozueleros es el folclore y Paco es ya folclore pozuelero.
A la gente del pueblo nos gusta el folclore, los deportistas, los famosos, vaya, y Paco ya está en ese lío. Recuerdo cómo mi marido babeaba cuando trajeron a la guapísima modelo Mar Saura. Mi prima Paqui decía: “algún defecto tendrá que tener esta mujer, ¿no?”.
Sin duda, los de pueblo somos así, simples y sencillos. Recuerdo cuando Juan José Granizo fue pregonero. Creo que Jesús Sepúlveda era el alcalde. Representaba a la Congregación de Nuestra Señora de la Consolación y todos sabemos de su gran labor. ¿Era el año 2006? Puf, que vieja…. ¡Qué grandes fiestas eran aquellas! Cuántos recuerdos…
Recordábamos Paqui y yo, el otro día, cuando se elegía al Rey y a la Reina en la Plaza de las Américas. Menudos tiempos. Por cierto, ahora que se ha incorporado Yolanda Estrada a colaborar en El Correo de Pozuelo quiero recordar que ella y la exconcejala de Cultura África Sánchez se encargaron de presentar ese concurso. Qué risa. Y, la verdad, no lo hacían nada mal. Allí estábamos todos. Pero luego se quitó. Me dijo Manolo que se suprimió porque algunos “arrimados” de fuera (como siempre) y más listos que nadie (como es habitual) dijeron y decidieron que ese certamen era pueblerino y machista. Ya ves. Yo no soy machista y me gustaba. Y nunca entendí ese argumento. Como tampoco lo entendieron las más de 200 personas de Pozuelo que iban.
¡Qué fiestas aquellas en el Camino de las Huertas!
Este equipo de gobierno y allegados no las han conocido y no saben nada de ellas (salvo algún que otro concejal repetidor). Es una pena porque aquello sí que eran unas buenas fiestas. Casi a la altura de Majadahonda.
¿Por qué siempre nos han superado los del pueblo de al lado en organización de Fiestas?
Manolo dice que por culpa del ruido. Hay vecinos a los que no les gustaba la algarabía. Tal vez si, en lugar de una semana larga durasen 4 días las fiestas, la cosa sería distinta. Ocho días de zumba zumba es mucho. Luego hubo aquella historia de los jóvenes y la policía. No, Manolo, eso ya fue bastante después. Bueno, que tuvieron que buscar otra ubicación y en esa estamos.
Pero a mí me siguen gustando, así que Felices Fiestas de Nuestra Señora de la Consolación, pozueleros!
Sira Q.





