Tejero hace encaje de bolillos para tratar de ocultar sus olvidos y errores sobre la Movilidad de Pozuelo (ay, Carmen Salas) y termina prometiendo que esta ciudad será Copenhague

Lo de Paloma Tejero y la movilidad en Pozuelo es para ponerlo en un museo. Un museo del disparate, claro. Porque la alcaldesa hace auténtico encaje de bolillos para tapar sus olvidos y sus torpezas con puntillas de feria. Y lo peor es que pretende que los vecinos nos lo creamos.
Para empezar, se le olvida la Semana Europea de la Movilidad (Ay, Carmen Salas, concejala de Movilidad). Pero un detalle sin importancia, dicen en el Ayuntamiento.
La movilidad interna y externa del Gran Pozuelo de Alarcón es uno de sus grandes problemas (y cuando se construya ARPO será un infierno) pero no pasa nada. Total, esa semana solo es el mayor evento europeo en el que los ayuntamientos presumen de lo mucho que hacen por la movilidad sostenible. Pero en Pozuelo, el silencio fue absoluto. Ni bici, ni paseo, ni un mísero tuit. Y cuando alguien se dio cuenta del agujero, corrieron y montaron una pantomima el domingo siguiente, día 21, para disimular:
“Un circuito ecovial, otro circuito adaptado para los más pequeños, concursos sobre movilidad, visitar un autobús eléctrico o probar ciclomotores eléctricos son algunas de las propuestas con las que divertirse y aprender”, en la plaza del Padre Vallet…
Y se hicieron la fotito… Madre del Amor Hermoso.

Vamos que la alcaldesa de Pozuelo convirtió la Semana Europea de la Movilidad en el Día de la Pantomima Móvil.
Pero la alcaldesa, como es natural, no quedó contenta… Aquello fue una ridiculez y ella lo sabía pero menos mal… Con ese ridículo acto se cubría las espaldas ante Madrid aunque hubiera quedado como Cagancho en Almagro. Madrid es Madrid.
En cualquier caso, a grandes males, grandes remedio. Y viendo su aflicción, rápidamente acudió en su auxilio el Gran Luis Mágide, el hombre que nunca debió ser concejal pero ahí sigue, y le recordó que, por estas fechas, se celebraba la Fiesta de la Bici. Un clásico…
Y aunque las prisas solo son buenas para los ladrones, los malos toreros y los políticos menores, se lanzaron a organizar dicha fiesta…
Y la celebró el pasado domingo, día 28, y dicen que fue un éxito. Pero los miembros del Gabinete de Comunicación no trabajan los domingos. Faltaría más. Eso de informar cuando hay un evento con 800 personas en la calle es de otro planeta, no de Pozuelo. Aquí los domingos son sagrados. Así que la fiesta se celebró, la gente pedaleó, los niños disfrutan… Y en el Ayuntamiento nadie se enteró. Viva Tejero.

Ayer lunes, eso sí, Paloma sacó pecho y, para tapar la desidia, nos soltó otra gran milonga: El Gran Pozuelo de Alarcón duplicará sus carriles bici con 40 kilómetros nuevos, conectados a Bicimad. Ahí es nada. De repente, Pozuelo va a ser Copenhague. Espero que no haga tanto frío cuando llegue el momento. Y en un abrir y cerrar de ojos pasamos de no celebrar la Semana Europea de la Movilidad y, de casualidad, la Fiesta de la Bicicleta, a convertirnos en la capital mundial del pedal. Maravilloso.
Y, encima, lo cuenta con esa seriedad suya, como si hablara de algo real. Antes de terminar la legislatura tendremos 70 kilómetros de carriles bici, 24 de vías verdes, 30 estaciones de Bicimad, conexión total de la ciudad, seguridad en 12 colegios… Y todo por 600.000 euros. Sí, sí, lo que oyen: 600.000 euros.
Una cantidad que en cualquier otro sitio apenas da para asfaltar un par de calles, aquí sirve para transformar Pozuelo en el paraíso ciclista del hemisferio norte. Milagro económico.
Mucho arroz para tan poco pollo. Ya estoy viendo a señores y señoras maduras en bici recorriendo Pozuelo. Pero ella sonríe y repite la frase de manual: “Estas mejoras ponen de manifiesto nuestro compromiso con la movilidad sostenible”. Y se queda tan tranquila. A fin de cuentas, es forastera y se terminará yendo con su música y sus fotos a otra parte.
Como si los atascos diarios no existieran. Como si los autobuses fueran suficientes. Como si no hubiera barrios y colonias aisladas y arterias como la M-40 que divide la ciudad. Como si todo se solucionase pintando rayas en el suelo y colgando cuatro carteles verdes.
Encima, presumió de un Pozuelo que será el primer municipio con Bicimad. La mujer solo busca titulares. Eso suena muy bien, alcaldesa, pero habrá que ver si esas 30 estaciones no acaban siendo como los Reyes Magos: prometidas todos los años y nunca vistas.
De momento son humo. Bicis fantasmas para una ciudad que sigue con su gran problema de movilidad. Insisto, interna y externa.
En resumen: Paloma Tejero se olvida de la movilidad, improvisa mal y tarde, anuncia proyectos que no cuadran ni en los números de un Monopoly y luego se cuelga la medalla de alcaldesa moderna y verde. Todo con mucho encaje de bolillos, mucha puntilla y cero seriedad.
Pozuelo no necesita una alcaldesa que juegue a diseñar carriles bici en servilletas de cafetería. Necesita alguien que entienda la movilidad de verdad. Porque entre el humo, las promesas mágicas y las bicicletas invisibles, aquí lo único que rueda es la maquinaria que toma el pelo a los contribuyentes….
Pozuelo, con esta alcaldesa, terminará haciéndole la competencia a Almagro y a Camariñas…
Por lo del encaje de bolillos político, claro, para tapar su torpeza.
Mira que es fácil hacerlo bien en esta ciudad…
Juan Manuel Sánchez






