Tejero, que sigue sin conocer la idiosincrasia de Pozuelo, abandona la Escuela Municipal de Música y Danza (una de sus joyas) y causa otro cabreo vecinal y otra cuenta pendiente del PP

La Escuela Municipal de Música y Danza (EMMD) del Gran Pozuelo de Alarcón es una de sus grandes joyas. Una auténtica joya cultural. Una de las patas en las que, en teoría, se debería sostener la cultura de esta ciudad. Nada es en Pozuelo de Alarcón sin la música.
Un edificio magnífico, un teatro con una acústica que supera a la del MIRA Teatro y una tradición musical que convierte a esta ciudad en algo único. Pozuelo, insisto, es música. Es la Ciudad de la Música.
Aquí conviven tres grandes bandas (La Lira, La Unión y La Inseparable) más alguna orquesta y hasta seis coros de altísimo nivel (Coro Gospel One Soul (La Lira), Coral Ars Musicae, Grupo de Coros y Danzas La Encina, Coro Gospel (independiente), Coral Kantorei y el coro de la propia EMMD). Un patrimonio cultural envidiable que cualquier municipio de España querría tener pero…
Pero en Pozuelo siempre hay un pero…
Pero la alcaldesa Paloma Tejero y su concejala de Cultura Almudena Ruiz Escudero han decidido convertir esa joya en un trasto olvidado en un cajón.
La EMMD debería ser el corazón musical de Pozuelo. El gran aglutinador de coros, bandas, orquestas y agrupaciones. El lugar desde el que impulsar una verdadera política cultural de calidad, abierta y con futuro. Y sería facilísimo. Solo hace falta una decisión política. Una visión cultural. Un poco de amor por la ciudad…
Pero no. No. Ni Tejero ni Ruiz Escudero tienen ese amor. Ni esa visión. Ni esa capacidad. Prefieren seguir con el aplauso fácil, con las fotos de rigor, con los conciertos de escaparate para presumir en Redes Sociales mientras dejan morir a esa escuela municipal.
Son políticas menores. Ramplonas. Politiqueras. Están en la política para vivir de ella. No se puede esperar nada.
Y es que lo que le han hecho este mismo curso a la EMMD es sangrante. Un escándalo. Otro.
Los niños tenían que haber empezado las clases el 16 de septiembre pero no lo han hecho.
¿Y eso a qué se debió?
No se sabe.
Algunos padres de esos alumnos recibieron (el día 15) un frío mensaje de texto:
“Por causas ajenas a la escuela se retrasa el comienzo de las clases hasta nuevo aviso”. Punto. Sin más explicaciones. Sin transparencia. Sin respeto.

¿Eso es lo que entienden estas dos señoras por gestión cultural?
¿Y qué significa “causas ajenas”?
Significa que más de 100 niños se queden en su casa porque estas dos indigentes políticas (dedicadas a figurar y bien cobrar) no han sido capaces ni de firmar un contrato a tiempo con la empresa adjudicataria.
La realidad es que la incompetencia del Gobierno de Pozuelo campa a sus anchas.
Se ha licitado el concurso, lo ha ganado la misma empresa de siempre, pero alguien no se ha dignado a formalizar el contrato.
Resultado: Profesores sin poder dar clase, alumnos sin empezar el curso y familias sin información.
Y lo peor: nadie dando la cara. Ni la alcaldesa, ni la concejala. Silencio administrativo, opacidad total. Algo, dicho sea de paso, muy propio de este Gobierno que nos mandó el PP de Madrid irresponsablemente.
Pero la decadencia de la EMMD no es nueva. Siento no tener tiempo de relatar, ahora y aquí, todas las barbaridades que los Gobiernos de Adrados, Quislant y Tejero han hecho con ella a lo largo de 14 años.
Lo que era un símbolo cultural de Pozuelo, hoy es un chiringuito descuidado, abandonado por un Gobierno municipal que ni siquiera cree en lo que tiene entre manos.
La Escuela Municipal de Música y Danza es pública, no da negocio, no llena bolsillos privados, no da pelotas pero da Prestigio. O, mejor, daría Prestigio. Y el dinero que tendría que protegerla como la gran bandera de la Música, en esta ciudad de la música, se destina a alimentar ombligos de la música privada, que siempre resulta más agradecida para los aplausos de salón, aunque esas palmaditas haya que pagarlos a precio de oro.
Y lo más indignante, insisto, es la manera en la que tratan a las familias. Un simple mensaje, sin explicaciones, sin compromisos, sin soluciones. Como si fueran tontos.
Pero Tejero, en su línea política, lo único que ha conseguido es indignación. Otro frente abierto por una alcaldesa que nunca debió cruzar el Arroyo Meaques. Más enfado de los vecinos. Más problemas para el PP.
Y es que el Gobierno de Pozuelo, formado por forasteras que solo busca titulares fáciles y fotos en los grandes eventos, solo gobierna para cabrear a los vecinos. Lo único que tenía prohibido hacer. Y ya hay demasiados vecinos cabreados.
Paloma Tejero y Almudena Ruiz Escudero han convertido la Escuela Municipal de Música y Danza en un símbolo de su fracaso. Y lo que era una joya, lo están dejando como una pieza olvidada, cubierta de polvo y desprecio. Y eso lo pagará políticamente el PP.
La música en Pozuelo merece respeto. Los niños de Pozuelo merecen respeto. Y lo que están haciendo con la EMMD no tiene otro nombre que abandono.
Un abandono vergonzoso que, repito, pasará factura. Porque los vecinos no olvidan. Y la música, aunque este gobierno no lo sepa, también sabe afinar las cuentas pendientes.
Y ya queda menos…
El Capitán Possuelo






