A María Jesús Montero se le va la pinza (ay, el subconsciente guerracivilista) y lanza esta grave amenaza: “Miedo es el que tiene el señor Feijóo a no llegar vivo al final de la legislatura”

En el corazón del Congreso de los Diputados, donde se debaten las grandes cuestiones de Estado, la vicepresidenta primera del Gobierno María Jesús Montero soltó ayer una frase que ha encendido las redes y reavivado fantasmas del pasado:
“Miedo es el que tiene el señor Feijóo a no llegar vivo al final de la legislatura“.
Pronunciada en respuesta al líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, estas palabras no son un simple exabrupto retórico, son un eco siniestro de la retórica belicista que tanto daño causó en la historia de España.
En un país que aún lidia con las heridas de la Guerra Civil, invocar la muerte de un adversario político no es ingenio, sino irresponsabilidad.
Y en X, la red social que amplifica el pulso nacional, las críticas han llovido como un torrente, revelando el malestar generalizado ante este desliz.
La frase de Montero, grabada en vídeo y viralizada al instante, ha sido calificada por usuarios como un “lenguaje golpista” que atenta contra la dignidad de las víctimas del pasado.
Un tuitero, @Druida2011, lo resume sin paliativos: “No nos líen los que lo justifican: NO HA DICHO QUE SEA UNA METÁFORA. MIEDO Y PÁNICO HASTA DE REPOSTEAR”.
¿Metáfora?
En un hemiciclo donde las palabras pesan como plomo, pretender que esto es solo figura literaria es un insulto a la inteligencia colectiva.
Montero, que hace apenas días condenaba el “odio de la extrema derecha” en el PP por referencias a fosas, ahora invierte los términos y pinta a Feijóo como un cadáver andante.
Hipocresía pura, denuncian en X, donde @Negro_Meigallo la tilda de “histérica hiperbólica” por su doble rasero.
Esta no es la primera vez que el PSOE roza el abismo del lenguaje incendiario, pero viniendo de la mano derecha de Pedro Sánchez, duele más.
En X, el eco es ensordecedor: @venezolanoenpie advierte que “si algo sabe la izquierda es eliminar a los que piensan diferente“, vinculando la frase a una tradición de represión que España creía superada.
Y no es exageración. El vídeo del momento, compartido por @o_deconstruido con más de 200.000 vistas, ha desatado un debate sobre los límites del debate parlamentario.
¿Cómo se puede gobernar con serenidad si la vicepresidenta siembra pánico?
Feijóo, lejos de amedrentarse, representa la alternativa moderada, pero Montero lo reduce a una víctima potencial, como si estuviéramos en los años 30 y no en 2025.
Las reacciones en X no se limitan a la indignación inmediata; van más allá, cuestionando la salud democrática del Gobierno.
@JuanPerezAranda ironiza sobre la doble vara: si el Supremo absuelve a Abascal por frases duras, ¿por qué Montero escapa al escrutinio público?
Usuarios como @WallStreetChase comparten el clip con un “ATENCIÓN”, alertando de cómo estas palabras envenenan el clima político.
En un hilo que acumula cientos de reposts, se denuncia que este “feijoísmo” –como lo llama @Rebeca_Torro en otro contexto– degrada la vida pública y abre puertas a la ultraderecha.
Pero, ¿quién empuja a la polarización?
No Feijóo, que critica la quita de deuda como “chantaje”, sino un Ejecutivo que recurre al miedo visceral para desviar la atención de sus fracasos económicos.
Montero, médica de formación, debería saber que las palabras curan o matan.
En lugar de unir, divide; en vez de debatir políticas, evoca tumbas.
En conclusión, las palabras de Montero no son un lapsus; son un síntoma de agotamiento gubernamental.
España merece un debate elevado, no guerracivilista.
Si el PSOE quiere ganar la legislatura, que la dispute en las urnas, no en las cunetas imaginarias.
X lo ha dicho alto y claro: basta de odios reciclados. Es hora de que Montero pida disculpas y vuelva a la política seria, antes de que el miedo sea colectivo.
El Atalayero






