La realidad de las Fiestas en el Recinto Ferial: Ruido insoportable 8 noches, macro botellones, peleas, cristales rotos, destrozos en vehículos y jardines y basuras. Un artículo de POZCAVIR

En la vida hay cosas que se pueden interpretar de distintas formas y sobre muchas se puede opinar. Sin embargo, los hechos son hechos, y cuando cualquiera puede verlos con sus propios ojos, la interpretación deja de ser opinable y se convierte en una realidad compartida por la mayoría.
Este año, desde la Asociación POZCAVIR, hemos recopilado una gran cantidad de pruebas gráficas de lo ocurrido durante las fiestas de la Consolación en el Recinto Ferial de Pozuelo.
Hasta ahora, el Ayuntamiento ha defendido el éxito de esta ubicación, destacando la afluencia de público y la buena acogida. Pero la realidad que hemos vivido los vecinos del entorno de la Avenida de Europa, tanto de Pozuelo como de Aravaca, ha sido muy distinta.
En nuestro canal de Instagram (@noalrecintoferialpozuelo) estamos mostrando esa realidad: ruido insoportable durante ocho noches, macro botellones, peleas, cristales rotos, destrozos en vehículos y jardines, suciedad e insalubridad en nuestras calles.
Muchos jóvenes acabaron en coma etílico; otros, menores de edad, llamaban angustiados a sus padres para que vinieran a recogerlos. Incluso hubo cargas policiales y varios agentes resultaron heridos. Y todo eso, siendo conscientes que el Recinto Ferial se llenó solo 3 noches de las 8 en las que se programaron eventos.
A todo esto se suma el daño ecológico al entorno del Arroyo del Portugués, un espacio natural que debería ser protegido como zona de transición entre la Casa de Campo, el Parque Forestal Adolfo Suárez y nuestras viviendas. Cada evento expulsa la fauna durante meses y degrada especies vegetales protegidas.
Los problemas de movilidad también han sido graves: el cierre de la carretera de Húmera a Aravaca y de líneas de autobús esenciales para volver de trabajar desde Madrid, atascos continuos, calles peatonales cortadas y el cierre del puente peatonal junto al C/c Zielo, que dejó incomunicados a vecinos y deportistas. Todo ello con vallas mal gestionadas que incluso provocaron accidentes y que, a día de hoy, siguen tiradas en el suelo.
Mientras tanto, los festejos más tradicionales como las procesiones, pasacalles, actividades infantiles, caldereta popular, juegos y concursos, se celebran en el pueblo de Pozuelo, como siempre. Entonces, la pregunta es:
¿Para qué sirve este Recinto Ferial?
Según la alcaldesa, “para ganar en seguridad, movilidad y comodidad, y alejar los eventos más ruidosos de las zonas residenciales”.
Pero los hechos demuestran todo lo contrario: el recinto está junto a nuestras viviendas y el impacto ha sido devastador para el descanso, la convivencia y el entorno natural.
Queremos insistir en algo importante: los vecinos no estamos en contra de las fiestas ni de que la ciudad cuente con espacios de ocio. Lo que pedimos es sensatez, respeto a nuestra calidad de vida y que se escuche a quienes vivimos aquí.
No se puede justificar todo bajo el lema de “desarrollo económico” cuando lo que se sacrifica es el bienestar de miles de familias. Máxime sabiendo que el Ayuntamiento dedicará este espacio, además de las fiestas patronales, para “celebrar todo tipo de conciertos, eventos, ferias y actividades”.
En POZCAVIR seguimos trabajando con rigor y con la mano tendida al diálogo, pero basado en hechos reales, no en discursos vacíos. Por eso solicitamos la colaboración de todos los vecinos de Pozuelo y Aravaca, para que se unan a la asociación escribiendo a asociados@pozcavir.org.
Solo juntos podremos hacer que se escuche nuestra voz.
El Ayuntamiento tiene ahora la oportunidad de demostrar que gobierna para todos, escuchando y atendiendo a los vecinos que sufren directamente las consecuencias de estas decisiones. Esperamos que, más allá de las encuestas que se han realizado a los jóvenes que hacen botellón, se valore más la opinión de los que residimos aquí cada día.
Juan Pozuelo, Asociación POZCAVIR






