La rapiña de Tejero se vuelve a demostrar: El Ayto de Madrid empezará a cobrar la ilícita tasa de basuras en septiembre mientras que el Ayto de Pozuelo empezó a cobrarla hace casi un año

Los madrileños empezarán a pagar a partir de septiembre la nueva tasa de basuras. A partir de ese mes, se recibirán los recibos con el importe a pagar por cada uno de los propietarios de un inmueble y “se empezarán a hacer efectivos los cobros”, según ha informado la delegada de Economía, Innovación y Hacienda del Ayuntamiento de Madrid, Engracia Hidalgo.
En este primer año de aplicación, se comunicará individualmente a cada contribuyente y tendrá entonces un plazo de dos meses desde la recepción de la notificación para abonar la tasa.
Cada municipio tiene una fecha específica para empezar a cobrar la nueva tasa por la gestión de residuos y el Consistorio madrileño ha agotado el plazo máximo legal, que culminaba el 10 de abril, para establecer el nuevo tributo. En el caso de Madrid, se pagará este 2025 en una sola cuota y será a partir de 2026 cuando los recibos se podrán domiciliar, igual que se hace con el IBI.
En las ordenanzas fiscales de ese año se establecerán los tiempos de pago aunque desde el Consistorio adelantaron que podrá fraccionarse tal y como se hace con el Impuesto sobre Bienes Inmuebles.
La nueva tasa de basuras afectará a en torno 1,7 millones de inmuebles aunque hay algunas excepciones que cuentan con reducciones o bonificaciones. Es el caso de las familias numerosas, las viviendas y locales vacíos y hogares vulnerables que reciban el Ingreso Mínimo Vital o la Renta Mínima de Inserción de la Comunidad de Madrid.
El Ayuntamiento de Madrid ha calculado la cuota de la tasa mediante la suma de una tarifa básica que pagarán todos los inmuebles por la disponibilidad del servicio de recogida y tratamiento de residuos, y una tarifa por generación.
Así, cada ciudadano madrileño pagará una media de 140 euros, aunque en el caso de los comercios el recibo medio es de 310 euros, según han calculado desde el Consistorio. En algunos barrios, sin embargo, llegarán a pagar unos 574 euros de media, como es el caso de Aravaca; frente a los 47 euros de Villaverde, por ejemplo.
La ley 7/2022, de 8 de abril, de residuos y suelos contaminados para una economía circular obliga a los ayuntamientos a establecer una tasa “específica, diferenciada y no deficitaria” que permita implantar sistemas de pago por generación de residuos.
Todos los municipios, incluidos aquellos con una población de hasta 5.000 habitantes, tienen que aplicar la tasa y cada consistorio ha aplicado su propia fórmula. El Ayuntamiento de Madrid ha calculado la cuota de la tasa mediante la suma de una tarifa básica que pagarán todos los inmuebles por la disponibilidad del servicio de recogida y tratamiento de residuos, y una tarifa por generación. La delegada de Economía ha recordado que el Gobierno municipal “no está de acuerdo con esa tasa, ni en el fondo ni en la forma”, dado que su configuración ha sido “poco rigurosa”, lo que ha provocado que los ayuntamientos tengan “múltiples problemas a la hora de implantarla”.
Habrá un coste fijo del 81% según el valor catastral de cada inmueble y el 19% variable se pagará en función de cada barrio y los residuos que genere. Para el cálculo de la básica, se ha tenido en cuenta el valor catastral individual de cada vivienda o local, mientras que para la de generación se ha considerado la cantidad de residuos generados y el porcentaje de reciclaje que se produce en cada uno de los 131 barrios de la ciudad, aportado por el Parque Tecnológico de Valdemingómez.
La parte más importante de la definición de la tasa es el valor catastral de la vivienda, por lo que habrá barrios que pagarán más de la media que ha calculado el Consistorio. Quedan exentos del pago de la tasa tanto los garajes como los trasteros asociados a una vivienda, así como los solares y edificios en estado de ruina porque no generan residuos.






