Otra zona de Pozuelo en pie de guerra: Colonia de los Ángeles, Somosaguas A, Prado de la Vega, Corona de Somosaguas y Vistalegre se organizan para defender su calidad de vida

Lo nunca visto. Lo que está pasando esta legislatura en Pozuelo es lo nunca visto en una ciudad tan tranquila. Tan tranquila que no es una ciudad al uso sino una Federación de Urbanizaciones en la que cada una va a su bola pero…
Pero en Pozuelo siempre hay un pero…
Y el pero en esta legislatura es la unión de esas urbanizaciones para defenderse…
Y es que otra zona más de Pozuelo se suma al creciente malestar ciudadano. Algo está pasando. Aunque esta vez culpa no es toda de la alcaldesa Paloma Tejero y su gineceo. Solo en parte. Estoy hablando de la zona sureste del municipio. En teoría la zona que llevaba Luis Magide (lagarto-lagarto) y ahora lleva Patricia Peinado.
El detonante ha sido la amenaza de instalar una gasolinera en plena Avenida de los Ángeles, junto a viviendas, residencias de ancianos, una guardería y un centro para personas con discapacidad. Y por si eso fuera poco, el anuncio del posible traslado de 400 menores extranjeros no acompañados (MENAs) al centro CREADE, sin información clara y con la sombra de la improvisación planeando, como ya ocurrió en otras ocasiones.
Y digo que este cabreo vecinal es parcial a la hora de exigir culpables, al contrario de lo ocurrido en el centro con la Plaza de Toros, en la Avenida de Europa con el nuevo Recinto Ferial y el utópico Palacio de Congresos o la Tasa de Basuras generalizada…
En los temas que nos ocupan, la alcaldesa Tejero no tiene toda la culpa. El tema de los MENAs le viene impuesto y lo de la gasolinera también aunque menos porque previo a la solicitud de licencia al Ayuntamiento, la empresa adjudicataria solicitó un informe a la Gerencia Municipal de Urbanismo de Pozuelo de Alarcón y le dieron su aprobación. Bueno, no sé si fue la Gerencia o el cacao maravillao de ahora… En cualquier caso cosas del Ayuntamiento..
Y lo cierto es que, en medio del caos reinante en el Viejo Convento, se aprobó la gasolinera.
Y ante esta inquietante situación, el pasado 8 de julio tuvo lugar la primera reunión de la recién creada Plataforma Vecinal Pozuelo Sureste, que agrupa a vecinos de Somosaguas A, Prado de la Vega, Colonia de los Ángeles, Corona de Somosaguas y Vistalegre (y posiblemente contará con el apoyo del hospital Blue Healthcare, la residencia de estudiantes Student Experience, el Instituto Veritas, el colegio Los Ángeles, el centro de menores Agora o el colegio Retamar… Incluso, con las urbanizaciones de Prado de Somosaguas o La Finca) para intentar defenderse unidos de lo que se le viene encima, pese a las palabras tranquilizadoras de los representantes Municipales.
Al parecer, no van a quedarse de brazos cruzados mientras se toman decisiones que afectan directamente a su calidad de vida.
Y es que ese mismo día 8 por la mañana, la alcaldesa Paloma Tejero y la concejala Carmen Salas (¿Y la ausencia de Patricia Peinado, concejal de Zona?) mantuvieron reuniones con algunos de los vecinos, intentando apagar el fuego antes de que se propagase aunque, como siempre, se limitaron a repartir promesas vacías.
Dijeron que el Ayuntamiento “estudiará la licencia de la gasolinera con detalle” y que el centro de menores “no cumple con los requisitos” para acogerlos.
Palabras políticas. Vacías. Porque la realidad es que la licencia para la gasolinera ya ha sido solicitada, y cuenta, como digo, con un informe favorable de la propia Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento.
El enfado de los vecinos no es casual. La parcela donde se quiere instalar la gasolinera fue adjudicada por el Ministerio de Hacienda a la empresa GESMONHER 62 S.L., y todo apunta a que será Repsol quien se encargue de la explotación.
El terreno, propiedad del Estado, está muy cerca de zonas sensibles: residencias de ancianos, un hogar para personas con discapacidad y una guardería. Una ubicación que parece pensada con desprecio absoluto por el entorno o quizás elegido aporta para patear a Ayuso en el trasero de sus votantes de Pozuelo.
Mientras tanto, desde el Gobierno de Tejero, se minimiza la cuestión diciendo que “no será una gasolinera, sino unos surtidores”. Como si eso fuera consuelo para alguien.
Los vecinos, lejos de resignarse, han comenzado a movilizarse. Recogida de firmas, pancartas, estudios técnicos y alegaciones ya están en marcha. No se fían ni un pelo del Ayuntamiento y recuerdan que la evaluación de impacto ambiental es competencia directa del propio consistorio.
El segundo foco de preocupación de esta Plataforma Vecinal Pozuelo Sureste es la posible llegada de 400 menores extranjeros no acompañados (MENAs) al centro CREADE, situado en el Paseo de la Casa de Campo. Aunque la alcaldesa afirma no tener confirmación oficial del Gobierno, los vecinos ya conocen el modus operandi: la última vez, los residentes del centro llegaron literalmente de la noche a la mañana, sin aviso, sin planificación y sin información.
Ahora temen que ocurra lo mismo, pero con un volumen aún mayor de personas que saturará los servicios públicos y generará nuevos problemas de seguridad y convivencia.
El CREADE, que nació como centro de formación de la Seguridad Social, se ha convertido en un cajón de sastre para la acogida improvisada. Lo que comenzó con refugiados ucranianos ha acabado siendo un centro para inmigrantes de todo tipo, sin transparencia ni control. Y ahora peor porque Pozuelo podría convertirse en el nuevo destino de menores inmigrantes, con la alcaldesa protestando pero con la boca pequeña.
Lo preocupante no es sólo lo que ocurre en Pozuelo Sureste, sino que este es ya el tercer foco vecinal, como decía más arriba, que estalla contra la gestión de Paloma Tejero. Primero fue el centro, luego la Avenida de Europa y ahora la Colonia de los Ángeles y sus alrededores.
Y todos coinciden en lo mismo: decisiones tomadas sin escuchar a los vecinos, con una total falta de transparencia y mentiras a medias y una gestión más centrada en quedar bien en redes que en resolver los verdaderos problemas de Pozuelo.
Pozuelo se levanta. Y lo hace barrio a barrio.
Nunca había pasado en esta ciudad.
Y Paloma Tejero y el PP se lo deberían hacer mirar.
Juan Manuel Sánchez






