Empieza un curso político corto y trascendental en Pozuelo porque estos gobernantes se irán en mayo, pero se hará largo a causa del desgobierno de este Gobierno de la inefable Quislant

La verdad es que me hubiese gustado comenzar este nuevo curso escribiendo sobre algún otro tema, pero una vez más los protagonistas tienen que ser aquellos que con sus acciones cada día nos demuestran las miserias y bajezas de la naturaleza humana.
Que largos se nos van a hacer estos meses de desgobierno en nuestro Ayuntamiento. Solo me cabe el consuelo de que muchos de los que ahora están, se irán, sin ninguna duda que se irán, porque no se puede haber hecho menos y tan mal por Pozuelo. Y eso, gracias a Dios, lo saben muy bien en el PP de Génova.
Como también saben que sí no hacen una buena limpia, las elecciones se les escapan. Ya no valen paños calientes. En Pozuelo queremos y necesitamos una renovación completa. Y tenemos la ilusión de que eso va a suceder.
Terminó el mes de julio y no pude comentar el Comité del Partido Popular que, sin ningún sentido, convocó el Sr. Ruiz Escudero. ¿Para qué? Todavía no lo sabemos. Es una incógnita. Quería hacernos ver que trabaja o recordarnos lo que en estos meses ha trabajado. ¡Pa´nota!
Yo personalmente creo que alguien le dio un toque y le dijo que no tirase la toalla. ¿Sería su gran jefe “el Garri” o tal vez fue su familia? Porque claro en este envite a su familia les va mucha pasta. Nada más y nada menos que dos buenos sueldos, despachos, secretarias, teléfonos, comidas por la patilla, coche oficial, chofer, plaza de aparcamiento -donde quiera- y palco en el Wanda, para no tener que ir al funeral de nadie. En resumen, una pasta…
Yo aun no me explico cómo Almudena no dimitió. Con el daño que les ha hecho. Será por lo que sabe de su hermano y de unos y otros, o tal vez -sabiéndose fuera- para no perder el sueldo- y otras prebendas- en estos meses que quedan. Es otra incógnita.
Porque después de ganar las elecciones a presidente local, haber perdido estrepitosamente las de compromisario, no os lo esperabais. Bueno, no os lo esperabais vosotros, que creéis que a los afiliados de Pozuelo les podéis tomar el pelo y que con los cuatro amiguetes y algunas amigas, en su mayoría de fuera, que os llenan los oídos y os suplican un puesto de trabajo, sería suficiente. Y como ya no os queda nadie a quien engañar y luego traicionar, perdisteis.
Y ahora, ¿qué? Ahora nada. No vais a hacer nada. Almudena no va dimitir de concejal y perder una pasta. Y Enrique va a seguir de presidente del partido, hasta que le digan que se vaya.
Y mientras, ¿qué? Pues mientras de nuevo habéis puesto en marcha la estrategia del ventilador, habéis vuelto a hablar de la Gurtel, del Parque, del BMW, de las relaciones personales y de lo que decís que sabéis de unos y otros. Vamos, lo que habéis hecho siempre, conspirar y trepar.
Pero ahora ya no cuela. Del PP sois de boquilla y por la pasta. Y de Pozuelo, poco y de pocos.
Y llegó el mes de agosto. Y en Pozuelo, en el que dicen que nunca pasa nada, exploto un restaurante chino y se murió un concejal. Y dónde estaba Cruella de Vil. Pues no estaba. Que si Pita, que si Oria, que si Gil, que si la jefa de Policía -por cierto, que pintas llevaba-,… que sí, que sí, qué cuando vuelva ya veré. Ah, Edu, que ese día no falte el fotógrafo, plis…
Aunque previsible, no deja de resultar lamentable. Como la de su concejal de Asuntos Sociales.
Varias familias se quedan en la calle, sin sus casas, sin su ropa, sin sus recuerdos,… y la autoridad máxima de Pozuelo, la Sra. Pérez Quislant, se sube a un avión y se larga de vacaciones. ¡Qué falta de todo!
Como ya he dicho antes, era lo previsible de una Señora que si algo ha demostrado, a lo largo de estos -eternos- tres años, es su falta de sensibilidad, cariño, educación y respeto. Con sinceridad díganos, Ud. Susana, ¿de qué está hecha?
Pero lo más grave es que además de sus miserias personales, Ud. ignora, sin ninguna duda conscientemente, el cumplimiento de sus deberes y obligaciones con Pozuelo y sus vecinos. Porque a Ud. lo único que la interesa es su sueldo y todo lo demás le resbala.
Esa es la única verdad. Ud. vino a Pozuelo, primero de concejal -por cierto, de Urbanismo, recuerda “pozuelo es uno de los municipios de España que más tardan en conceder una licencia”- y luego se quedó de alcaldesa, por la pasta y nada más. Porque Ud., en todo este tiempo, no ha tenido ningún interés en hacer las cosas medianamente bien ni con los vecinos, ni con los empresarios, ni con los funcionarios, ni con los asesores, ni tan siquiera con sus concejales y compañeros de partido.
Y lo ha demostrado con el fallecimiento de su concejal y compañero de partido el Sr. Allende, al que ha despachado en twiter, esperando a que ahora, a la vuelta de sus vacaciones, le organizasen un funeral y derramarle allí una lagrima -por supuesto, con fotógrafo incluido-. Lamentable, de verdad, muy lamentable…
Ya sólo le falta decir que le va poner su nombre a una plaza. Qué bonito…
Y los demás ¿qué han hecho? Pues la verdad, siendo justos, poco. Porque poco es lo que esta señora les ha dejado hacer. Ahora bien, como ya les dijo alguien, “es preferible morir de pie que vivir de rodillas” y todos Uds. en estos tres largos años han tenido mucho tiempo para haber cambiado las cosas. Y sin embargo, se han callado, sin ninguna duda, por la pasta.
La misma por la que ahora están largando de los Ruiz Escudero y negando -como Judas- sus días de amor y odio con la Sra. Pérez Quislant.
Todo por la pasta!!!
Y termino ya, hablando de las Fiestas en honor de Nuestra Señora de la Consolación. Qué pena.
Pero es lógico, porque cómo pudieron nombrar concejal de fiestas a un señor que jamás ha disfrutado de ellas.
Un tipo que no sabe de música de los 80, ni de los 90, ni de ninguna otra. Que de la “quedada” sabe poco y conoce a menos, porque él no estaba en el Norte, ni en el Popy, ni en la Batucada,…ni que vamos decir, en ese centro de perversión oscuro del Funky. Y que no sabe de toros. Sabía su padre y algunos de sus hermanos y primos.
Y que para él “lo más in” es repartir una paella, organizar una barbacoa y hacerse muchas fotos con su alcaldesa y con Oria. Ah, y con Enrique Ruiz Escudero, por si acaso no todo el pescado está vendido y al final ocurre un milagro.
Demetrio de la Guerra





