La política municipal de Pozuelo de Alarcón se mueve entre la opacidad, la sumisión, el capricho de la alcaldesa Tejero y la laminación de la Oposición bajo el lema: ‘Porque y lo valgo’

De todos es conocido el oscurantismo que rodea nuestro Gobierno municipal y nuestra Oposición, excepción hecha de nuestra edil Patricia Cabal, que, sencillamente, ha sido apartada de la vida pública, porque el PP así lo ha decidido.
Los “elegidos” peperos, con su alcaldesa Paloma Tejero a la cabeza, esa “ciudadana foránea” que, diariamente, dan muestra de su soberbia política, ora en las repuestas, por escrito, a las preguntas de la oposición; ora en la enajenación de nuestro suelo público (porque es patrimonio de todos los vecinos); ora en que, finalmente, dispondremos de un cuarto Centro de Salud, aunque no dispongamos de médicos de urgencias las 24 hs.; ora en que las fiestas se hacen donde digo, porque sí…y así, sin más, a cumplir los cuatro años para salir pitando.
No son ajenos a ello los dizques partidos de oposición, antes oposiamigos y hoy oposihuidos , con la excepción arriba nombrada más arriba.
Si hablamos del partido del puño y la rosa, nunca mejor definido, se va el portavoz, porque los negocios lo llaman y, en el silencio dorado de su sede, nombran sustituto y relevo sin saber cuándo, cómo y dónde lo decidieron con sus bases.
Tan democráticos ellos, que lo ejecutan para sí.
Y si de los verdes de VOX hablamos, realmente, hay cuatro miembros, tan distintos y dispares que ya no sabemos si hablamos de partido, conglomerado o federación de electos. Cada uno a lo suyo y la labor Municipal al bolsillo.
Es la desgracia de nuestra ciudad que se sustenta en la habilidad que tuvo, reconocimiento hay que tenerlo aunque el mal no descanse, cuando la alcaldesa ida, Sra. Pérez Quislant, garantizó su mandato, en minoría, con las “paguitas” a concejales, propios y de oposición, sabedora que el mundo se mueve por principios, tan altruistas, recordando a Groucho Marx, que todos convergen en uno: ¡qué hay de lo mío!
Y esa “paguita”, continuada por la “ciudadana foránea”, es el punto (¡qué decir en clave de política nacional!) de la sumisión: si quieres seguir cobrando y luciendo concejalía de gobierno u oposición, a lo que diga tu ONE debes atender.
Hace tanto frío fuera, ellos lo saben qué, las puertas giratorias, ya disponen de entradas palaciegas, más anchas, cómodas y bellas que facilitan futuro y economía a todos los que al ONE sigan, sinónimo de la “omertá” y el vasallaje.
Ya lo saben, queridos convecinos, cuando las urnas vuelvan y las promesas inunden nuestros buzones – a ninguno de ellos los conoce nadie, sí a sus siglas – recuerden lo vivido y piénsenlo un poco antes de votar, bótenlos…Será la ocasión de que Pozuelo pueda seguir creciendo.
Mientras, la política municipal del Gran Pozuelo de Alarcón se mueve entre la opacidad, la sumisión, el capricho de la alcaldesa Tejero y la laminación de la Oposición bajo el lema: ‘Porque y lo valgo’.
Alejandre





