Detrás del brillo del Gran Pozuelo de Alarcón hay mucho sudor y salarios de miseria: Esa es la realidad de los trabajadores de sus parques y jardines. Un artículo de Patricia Cabal

Pozuelo de Alarcón es sinónimo de prosperidad, exclusividad y bienestar. Sus calles impecables, sus parques frondosos, sus espacios cuidados hasta el último detalle. Pero, detrás de esta imagen idílica, hay una realidad que muchos prefieren no ver. Una realidad dolorosa, injusta, que debería avergonzarnos a todos: La precariedad laboral de quienes, con su esfuerzo diario, hacen posible que esta ciudad luzca radiante. Hablo de los trabajadores de las contratas de mantenimiento de parques y jardines.
Son las manos invisibles que podan, riegan y embellecen cada rincón verde de nuestro municipio. Trabajadores que llevan meses luchando por algo tan básico como una vida digna.
Sus salarios, sus jornadas interminables, sus condiciones de trabajo son propias de un sistema que explota y olvida, de un modelo que pone la rentabilidad por encima de la dignidad. Y mientras ellos alzan la voz, las empresas adjudicatarias miran hacia otro lado, escudándose en un Gobierno municipal que también evade su responsabilidad.
“Llevamos años pidiendo mejoras, pero siempre nos dicen que no hay presupuesto. Mientras tanto, los parques siguen siendo un orgullo del municipio, pero nosotros seguimos sin poder llegar a fin de mes”, denuncia un trabajador de Eulen.
“Nos prometieron una actualización del convenio hace seis años, pero nunca llegó. Nos sentimos abandonados, como si nuestro esfuerzo no valiera nada”, añade otro empleado de INDITEC.
¿Qué dice esto de nosotros como sociedad?
¿De qué nos sirve tener el municipio con la mayor renta per cápita si permitimos que quienes sostienen su belleza vivan en condiciones indignas?
Desde Más Madrid Pozuelo exigimos que el nuevo pliego de licitación no sea solo un trámite administrativo más, sino una declaración de principios. Algo que garantice salarios justos, derechos laborales reales y un respeto absoluto por los trabajadores que, día tras día, dan vida a nuestros parques.
Es hora de demostrar que la riqueza de Pozuelo de Alarcón no se mide solo en cifras, sino en humanidad. Porque un municipio verdaderamente próspero no es el que acumula dinero, sino el que se preocupa por quienes lo construyen.
Patricia Cabal, Concejala de Más Madrid Pozuelo






