Tejero, la alcaldesa de Pozuelo, no respeta las minorías y reforma el ROP para reforzar su autoritarismo y quitar la voz a la representante de Más Madrid. Un artículo de Patricia Cabal

En el Pleno del Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón de ayer y en el que se reformaba el Reglamento Orgánico del Pleno (ROP) y en el que hablé no solo como concejala sino como la única voz de Más Madrid Pozuelo en ese Pleno, que representa a vecinas y vecinos de esta ciudad que creyeron en un proyecto distinto. Que se ilusionaron. Que votaron. Y que ayer, con la reforma del ROP, fueron ignorados. Borrados. Y miren, no.
Y es que, con esta reforma, no cambia algo importante que se debería haber cambiado: Me continúan relegando a la categoría de “concejal no adscrita”. Como si no tuviera ideas. Como si no tuviera respaldo político. Como si fuera un accidente.
Pero no lo soy. Soy parte de un partido político, de un proyecto con valores claros. Y que un rodillo en forma de mayoría absoluta decida que no tengo los mismos derechos que otros concejales de la oposición me parece un desprecio para todos aquellos vecinos y vecinas que me votaron.
No puedo presentar mociones. No puedo votar en la Junta de Portavoces. No tengo acceso a las mismas herramientas que el resto. ¿Y por qué? Porque soy una. Porque soy de izquierdas. Porque les incomoda lo que represento. Y eso no es democracia. Eso es autoritarismo.
Y lo más triste no es sólo lo que hacen, sino cómo lo hacen. Con soberbia. Con prepotencia. Con una actitud constante de superioridad, como si la oposición fuera un estorbo en lugar de una parte esencial de cualquier sistema democrático.
Yo no pido privilegios. Pido igualdad. Pido poder hacer mi trabajo. Pido que respeten a quienes me votaron. Y me duele profundamente que tenga que venir aquí a pedir algo tan de sentido común.
Ayer, se aprobó la modificación de una norma para perpetrar mi posición fuera del tablero político.
No conozco ningún municipio de España en el que exista un concejal elegido en las urnas por un partido político que sea considerado “concejal no adscrito” por no alcanzar el número de 3 concejales que le permitirían ser grupo político o grupo mixto…
La situación de concejal no adscrito únicamente se presenta cuando el concejal abandona el grupo político por el cual fue elegido o bien es expulsado del mismo.
Esta reforma, amigos lectores, no es neutra. No corrige una desigualdad sino que la perpetua. No es técnica, es política. Y el mensaje es claro: “tu voz no cuenta”.
Pero yo no estoy en el Pleno del Ayuntamiento de Pozuelo por capricho. Estoy aquí porque me eligieron vecinas y vecinos que apostaron por una alternativa.
Y no me eligieron para quedarme callada.
No pido privilegios. Pido igualdad. Pido poder hacer mi trabajo y representar a quienes confiaron en mí.
Ayer, el gobierno municipal decidió ignorarlos.
Pero yo seguiré hablando. Porque la democracia no se mide por cómo se trata a la mayoría, sino por cómo se respeta a la minoría.
Patricia Cabal, Concejala de Más Madrid Pozuelo






