Tejero confunde lo que es hacer política con lo que significa gestionar salvo que quiera esconder algo: Ahora vende una gestión en dos pasarelas como una acción política y, mira, no

No se entiende bien por qué se le está dando tanta importancia política a la reforma integral de dos pasarelas peatonales (sobre la M-502 y M-503) cuando es algo que entra dentro de la gestión administrativa del Ayuntamiento del Gran Pozuelo de Alarcón, salvo que estén escondiendo algo porque esto ha aparecido como por arte de magia…
Estas pasarelas se hicieron hace apenas 5 años (¿lo recuerdas, Almudena?) y si están mal es porque la ex alcaldesa Susana Pérez Quislant contrataba a empresas propias de Pepe Gotera y Otilio y, encima, no les pagaba.
Ahora la alcaldesa Paloma Tejero nos vende que va a reformar dichas pasarelas como si fuese lo nunca visto. La de la M-503 es la que conecta la zona de la Avenida de Europa con el Campus de Somosaguas y con la urbanización Somosaguas Norte y la de la M-502 es la que comunica la zona del colegio Retamar con la zona de La Finca y Centro de Emergencias. En ambas, dicen, se reparará el suelo y las barandillas en mal estado, además de trabajos de pintura. Pura conservación normal ante un desastre de construcción.
También, en ambas pasarelas se instalará iluminación propia puesto que actualmente no cuentan con ella, lo que no deja de ser un escándalo más de la gestión de Quislant.
Por otra parte, y junto a estas mejoras, se acondicionarán las zonas verdes que dan acceso a estas estructuras y se procederá a la eliminación de los grafitis que haya en los entornos de las mismas.
(Esto de los grafitis merecería un repaso político-administrativo que permitiera al Ayuntamiento limpiarlos, incluso, en zonas privadas como hacen la mayoría de Ayuntamientos. Y más cuando se tiene una Concejalía de Embellecimiento. Lo que sería una decisión política)
Pero, volviendo a las reformas de las pasarelas, debo decir que no niego que esté bien pensado llevarlas a cabo. Pero ese arreglo no es política, alcaldesa. Solo es gestión. Y en el Ayuntamiento de Pozuelo (al menos antes de Quislant, la “destroyer”) se llevaba a cabo esta gestión como un hecho habitual de los Directores Generales. Yo, en cambio, hablo de política. Y Pozuelo de Alarcón necesita que se haga política y que no se gobierne al estilo revoltillo como parece esta gestión.
(También necesita gestión, qué duda cabe, porque los últimos 8 largos años todo ha sido un desatino en esa gestión pero son dos cosas distintas)
¿Por qué, en cualquier caso, ahora se está vendiendo este arreglo de pasarelas como si fuese la Pera Limonera política?
¿Qué hay detrás?
¿O es quizás porque se ha interesado por ellas la directora general de Carreteras de la Comunidad de Madrid Natalia Quintana (cosa normal por otra parte ya que ambas carreteras son comunitarias) al observar peligro para los usuarios a causa de su estado de conservación?
No tengo la respuesta. Posiblemente, porque Tejero confunde lo que es hacer política con lo que significa gestionar y va dando tumbos entre ellas. Y ahora toca vender una simple gestión como si fuese una acción política. Y es que, en el cacao político-mental que tiene, la alcaldesa de Pozuelo todo lo soluciona vendiendo. Vendiendo lo que sea. Y, mira, no. Eso no es así, alcaldesa. Salvo, insisto, que nos esté ocultando algo.
Esto de las pasarelas que nos has vendido ahora, desde luego, es gestión. Una gestión habitual para la conservación de las obras municipales. Algo que debe ser normal y que, como mucho, se contaría en el Pleno Extraordinario sobre el estado del Municipio o en una entrevista a fin de año que le hiciese algún medio de comunicación. Pero nada más. Conservar las instalaciones municipales tiene que ser algo cotidiano, no extraordinario como ahora nos quiere hacer creer.
Estas dos carreteras son, curiosamente, en las que, políticamente, la alcaldesa Tejero ha decidido embellecer con Jardines Verticales…Y esa sí es una decisión política. Estúpida, pero política.
La decisión de fomentar la vivienda pública o vender parcelas de los vecinos o construir un fastuoso Palacio de Congresos también es política. Reformar los abandonados centros de deportes solo es gestión aunque asegure lo contrario Agamenón o su porquero. Paloma Tejero, por lo que parece, no sabe la diferencia.
Es más, si lo supiese y tras darse cuenta de que no había dinero en el Ayuntamiento para hacer política, tendría que haber optado solo por potenciar la gestión.
Lo demás son pamplinas y chuminadas. O trampas de boca de lobo que en el Ayuntamiento del Gran Pozuelo de Alarcón todo es posible.
Amén.
El Capitán Possuelo





