Tejero está de paso en Pozuelo: La alcaldía solo es un escalón más en su carrera política a cambio de comerse las mierdas presupuestarias de Quislant y fingir que transforma la ciudad

Estimado Capitán:
Me ha gustado mucho su artículo de hoy (por ayer) en El Correo de Pozuelo. Y le felicito por ello. Ya era hora de que alguien hablara con tanta claridad de unas fiestas trasnochadas y obsoletas como lo ha hecho usted. Esas fiestas no son de Pozuelo de Alarcón por mucho que se empeñen en venderlas como tales. Son fiestas de un barrio y del siglo pasado.
Pero no le escribo por eso. Lo hago porque le noto algo desfondado. Como si ese ‘sueño’ fuese irrealizable, al menos, en esta legislatura. Como tirando la toalla. Cansado. Y quiero animarle a seguir. No le pueden hundir unas consecuencias tan previsibles. El caos de este Gobierno debería tenerlo asumido ya que, entre otras cosas y como habitual lector suyo que soy, desde hace un año su periódico viene diciendo que el Gobierno de la señora Tejero es un desastre. Incluso, desde la propia concepción de su lista electoral.
Una lista electoral, por cierto, que la alcaldesa aceptó sin rechistar. Algo inaudito. Los 25 nombres se los impusieron. En el Colmo de la Estupidez, llegó a poner en los dos últimos puestos a Paloma Adrados, que nos abandonó en 2015, y a Enrique Ruiz Escudero que, como usted ha dicho en diversas ocasiones, ha sido el político más nefasto para Pozuelo de los últimos 20 años. No sé que había que agradecerles.
Y una candidata, admirado Capitán, que acepta todo lo que le imponen desde Madrid, en los primeros números, y desde Pozuelo, en el resto de la lista, significa que está de paso. Que le da igual. A Tejero le daba lo mismo una lista que otra. Y si se la daban hecha, menos trabajo.
Si a eso unimos que se ha tragado sin rechistar toda la mierda presupuestaria que dejó Susana Pérez Quislant y su cooperador necesario Eduardo Oria, tendría usted que haberse dado cuenta de que Tejero venía a Pozuelo como un peldaño más de su escalera política… Pero nunca para quedarse. Ni quiera ha hecho el paripé de venirse a vivir a Pozuelo, que es lo mínimo que se pide. Muy al contrario, tiene dos chóferes para que uno vaya a su casa a recogerla por la mañana y otro la lleve a su casa por la tarde. Un gesto la mar de significativo.
Yo le considero a usted un analista de la política pozuelera muy interesante. No se queme la sangre. Paloma Tejero no va a hacer nada en estos cuatro años. Ni puede ni quiere ni sabe. Ni le importa. Es más, le diré que hay muchas posibilidades de que no la acabe como alcaldesa. Sobre todo si hay elecciones generales y gana el PP.
Y, si no hay elecciones generales, entre Semana Santa y el verano del año que viene se irá. Media legislatura. Suficiente para justificar su “sacrificio”… Y como ella se vende muy bien, Alfonso Serrano convencerá a Isabel Díaz Ayuso para que le dé un carguito en Madrid, que es lo que ella quiere.
Y no hablo por hablar. Su obsesión por hacer precipitadamente el nuevo Recinto Ferial y dejar iniciado los trámites para el nuevo, extravagante y absurdo Palacio de Congresos es otra prueba de que se va. Tejero necesita dejar algo hecho para justificarse ante el partido.
“Yo he transformado Pozuelo”.
No va a transformar Pozuelo ni nada. Va a intentar medrar políticamente.
Y hasta aquí puedo escribir por ahora…
Solo le pido que no se rinda y siga buscando, contra viento y marea, un Pozuelo mejor…
Juan Pozuelo





