Consideraciones y precisiones al artículo sobre la presencia de San Isidro en Pozuelo y la aparición de su Hermandad, que nos envió un colaborador y que publicamos el día 15-05

Aunque se escriba sin ánimo de ofender, no es justo no molestarse en consultar la magnífica historia recogida y constantemente publicada por ilustres y excelentes profesionales documentados, e informarse antes sobre la acreditada antigüedad de la Hermandad de San Isidro Labrador y la importancia de su celebración. Me refiero al artículo aparecido en ese apreciado diario, el pasado día 15 con motivo de su festividad.
Toda la historia se explica por la lógica necesidad económica y espiritual que se manifiesta e implica a través de los cauces del tiempo y de nuestra enigmática supervivencia. Pozuelo, además de por su comercio, tabernas y otras pequeñas industrias auxiliares, sus principales fuentes de ingresos, desde su más remoto nacimiento, hasta principios de los años 70, apoyado por su bendita, especial y productiva tierra y agua, dando culto y celebrando espléndidamente a sus Patronos, vivió mayoritariamente de sus excelentes productos, muy reconocidos en sus respectivos mercados, procedentes de la Agricultura y de las Tenerías.
La Hermandad y la devoción a San Isidro era tan importante, que después del asalto, saqueo y destrucción de la Iglesia, con la quema de todas sus santas esculturas casi al comienzo de la guerra civil, su imagen fue una de las primeras en reponerse en la parroquia, gracias a la devoción y donación de uno de sus hermanos, agricultor e hijo del pueblo.
Nuestra localidad ha sido e intenta seguir siendo, famosa y única por su número, forma y tiempo de celebraciones gracias a sus Hermandades y Peñas, (estas últimas aparecieron en escena en el año 71). Además de las importantes celebraciones litúrgicas, del Carnaval, los mayos, las viejas, y otras pequeñas fiestas más recientes como las de la Colonia Los Ángeles o La Cabaña, desde tiempos inmemoriales se ha festejado con culto, estructura y sentimiento cristiano y con una buena dosis de comida, bebida, baile y música a todos nuestros viejos y queridos Patronos: Ntra. Señora de la Consolación (Pueblo), Ntra. Señora del Carmen (Estación), San Gregorio (Humera), San Sebastián, San Isidro Labrador, por antigua tradición retomada, y San Crispín, patrón de las Tenerías y único desaparecido.
Porque hubo una corporación con un alcalde al frente de cuyo nombre y tiempo en el cargo no quiero acordarme (1983-2003), que no fomentó, despreció, retorció y cambió, entre otras muchas e importantes cosas, las más conocidas tradiciones, estamos de en hora buena y debemos de aplaudir y festejar que haya gente que, con su esfuerzo y voluntad, recuperen, eleven y pongan en su debido lugar una de nuestras más antiguas y queridas devociones.
Santiago Gómez Lozano






