Ciudadanos y Vox llaman a la puerta del PP para pedir participación en el gobierno municipal y la señora Susana Pérez Quislant les da con la puerta en las narices: Ya ha decidido gobernar solita

Empieza el baile. 24 horas después de las elecciones, en Pozuelo ha empezado el baile… Hay ansias por pisar moqueta. De hecho, me cuentan que mientras la Señora Alcaldesa aún festeja su amargo triunfo, que diría Alfonso Guerra, Ciudadanos y Vox ya están lanzados a ver quien llama antes a la puerta del castillo “quislentiano”.
Ambos servirían para darle la mayoría a la Señora y ambos ya ofrecen pactos. Y los están vendiendo en voz alta con sus mejores argumentos. Inocentes. Hablan, por ejemplo, de lealtad al Gobierno en ciernes y de pactos de legislatura. Pero a la Señora Alcaldesa no le convencen.
La Señora se siente fuerte para gobernar ella solita. De hecho, me cuentan, que ya lo ha dicho también en voz alta en un conocido restaurante pozuelero… Puf, menuda es ella… Cómo era aquello de Federico…?
A Quislant se le podrían aplicar aquellos versos de Lorca:
“¡Qué blando con las espigas!
¡Qué duro con las espuelas!”
Sobre todo con los débiles. Y Ciudadanos y Vox son débiles.
Los concejales elegidos de Vox son una incógnita. Demasiado talento, dicen, para tan poca misión a desarrollar si es que, finalmente, quedan en la oposición. No sabemos si a su líder le interesarán los asuntos mundanos del municipio o si tomará las de Villadiego. Lo mismo les ocurre a otros dos de los tres siguientes elegidos en la lista. Y ella lo sabe.
El caso de Ciudadanos es distinto. Apenas juntan talento profesional entre los cinco a juzgar por sus currículums y todos, al parecer, carecen de alternativa laboral.
Llegaron por la puerta de atrás de la Agrupación, se han colocado en los primeros puestos y han dejado sin palabras a unos y a otros. Así que, con toda seguridad, lo mismo que el chotacabras, que diría Paco Collado, los cinco se “aberroncharán contra el rocaje vivo” que les proporcionará la moqueta confortable del ayuntamiento. Y ella lo sabe también…
La Piraña del Meaques






