Pedro Sánchez copia a Paloma Tejero para nombrar directivos a dedo, aunque se tapa y (en la Orden ministerial TDF reguladora) exige la convocatoria con publicidad y concurrencia

Estimado Capitán:
Le escribo para echarle una mano en su lucha contra la presunta prevaricación de la alcaldesa de Pozuelo de Alarcón Paloma Tejero en el nombramiento de sus directores generales. Es una lucha ejemplar contra las corruptelas de este Ayuntamiento.
(Aprovecho que el tema está de actualidad por el nombramiento de Juan Mario Andrada, como nuevo Director General del Ayuntamiento (ya el quinto nombramiento impropio al carecer de publicidad y concurrencia, como manda la ley) y la publicación de la “Orden TDF/379/2024, de 26 de abril, para la regulación de especialidades de los procedimientos de provisión de puestos del personal directivo público profesional”, publicada el pasado de 30 de abril de 2024)
Y es que lo que está pasando en Pozuelo es un escándalo mayúsculo. Esos nombramientos desvergonzados de Directores Generales ni siquiera se hacían en la Administración del Estado y eso que al Gobierno de Sánchez le da todo igual…
Le da todo igual pero se tapa y cubre las formas. Y si quiere nombrar directivos a dedo, de su confianza ideológica, cambia la norma. Y en este caso, se saca de la manga una Orden Ministerial para la Transformación Digital y de la Función Pública que regula “las especialidades de los procedimientos de provisión de puestos del personal directivo público profesional y las herramientas para su gestión en el marco de lo dispuesto en el Real Decreto-ley 6/2023, de 19 de diciembre, por el que se aprueban medidas urgentes para la ejecución del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia en materia de servicio público de justicia, función pública, régimen local y mecenazgo”.
En el fondo y la forma, con esta Orden, Sánchez trata de autorizar al Gobierno una vía nueva para sustituir funcionarios por afines en la alta dirección. O sea, que permite la concurrencia de personal no funcionario de carrera a puestos directivos del sector público, así como la creación de un directorio de candidatos por aquello de disimular, dicho sea de paso.
En realidad, esta Orden TDF es algo parecido a lo que hace Paloma Tejero en el Ayuntamiento de Pozuelo: Le sirve para hacer los nombramientos a dedo “legalmente”.
La diferencia es que Pedro Sánchez guarda las formas y dice esto en su artículo 4:

O sea, que obliga a darle publicidad y concurrencia a esa provisión de cargos. Vamos, lo que dice el artículo 13.2 sobre Personal directivo profesional, en el texto refundido de la Ley del Estatuto Básico del Empleado Público que se ha saltado Tejero:
“Su designación atenderá a principios de mérito y capacidad y a criterios de idoneidad, y se llevará a cabo mediante procedimientos que garanticen la publicidad y concurrencia”.
Dicho esto, le animo, Capitán, a que siga denunciado los tejemanejes de esta administración municipal y los argumentos estúpidos que usan como fundamentos de derecho de esos impropios nombramientos de Directores Generales…
Una pena. Porque, pudiendo hacer las cosas bien, Tejero prefiere hacerlas mal. Ella sabrá.
Y es que, si en algo tan sencillo embarra el terreno de juego públicamente, qué no estará haciendo en la oscuridad.
Tampoco sé qué hace la Oposición. Es igual. España en general y Pozuelo de Alarcón en particular ya no respeta nada…
Y en esta ciudad, ni las formas…
Juan Pozuelo





