Tejero debe cambiar su obsesión por construir (Pozuelo no lo necesita) por la urgencia de cohesión política que tiene esta ciudad, y el Carnaval ha sido otra ocasión perdida

Mañana, 14 de febrero, Miércoles de Ceniza, termina el Carnaval y, un año más, el Ayuntamiento del Gran Pozuelo de Alarcón habrá perdido otra oportunidad de luchar contra los mil Pozuelos que es, cada día más, el gran problema de esta ciudad y no nos cansaremos de repetirlo.
En esta ciudad no se podrá hacer nunca nada porque solo es una Federación de Urbanizaciones… Mientras que no se consiga que sus vecinos tengan un sentimiento de pertenencia a ella, no servirá ningún esfuerzo político… Se necesita hacer una ciudad cohesionada…
Este año, una vez más, el Gobierno ha organizado el simulacro de Carnaval dirigido a los jóvenes, familias y mayores, como cualquier otro año.
Y eso que, según la propia web del Ayuntamiento, siempre hubo Carnaval en Pozuelo. Un carnaval que “con sus bailes de disfraces, organizados por diferentes asociaciones del municipio, llenan de color y alegría la semana previa al inicio de la Cuaresma”.
“Antiguamente, insiste el texto oficial, los Carnavales se celebraban en el Salón Recreativo de La Inseparable, en donde los pozueleros niños y mayores acudían disfrazados. También existió en Pozuelo la tradición de las Máscaras”.
Lo dice la web del Ayuntamiento de Pozuelo, insisto. No me invento nada. Pero debe ser hace mucho. Del tiempo de Maricastaña porque ahora es una pantomima.
Desde El Correo de Pozuelo, en cambio, sí hemos reivindicado varias veces las Fiestas de Carnaval en esta ciudad. Nos parecen esenciales. Pero no las hemos reivindicado para que las asuma la concejalía de Fiestas sino la concejalía de Cultura. Porque de lo que se trata es de hacer una fiesta cultural que dure una semana con exposiciones, conciertos, teatro u ópera, conferencias…
Aparte, claro está, porque una fiesta de Carnaval importante, insisto las veces que haga falta, sería un motivo fantástico para que los ‘Mil pozuelos’ se fueran reduciendo. Como ocurría con la Cabalgata de Reyes. A la Cabalgata de Reyes Magos asistían vecinos de todos ‘los pozuelos’ que hay en la ciudad hasta que se la cargó Quislant. Ya veremos en qué queda el cambio, pero al menos se ha intentado como objetivo político…
Estoy convencido de que a un Gran Baile de Carnaval, por ejemplo, asistirían también esos vecinos desperdigados en urbanizaciones grandes y pequeñas…
Un Gran Baile donde se rivalizase en la belleza y originalidad de los disfraces, donde la elegancia primase sobre la horterada y donde la categoría estuviera por encima de lo cutre.
Un Gran Baile de Carnaval al que pudieran asistir vecinos de toda índole, clase y condición y que rayase a gran altura. Uno de los objetivos del carnaval fue, en sus orígenes, igualar clases y condiciones bajo el antifaz o la máscara.
Incluso, hay locales aparentes para celebrarlo.
Pozuelo necesita un Carnaval. Público. De categoría. De prestigio. Distinto. Para ser la envidia de los pueblos cercanos que, curiosamente, todos lo celebran.
Pero, sobre todo, insisto, para hacer política municipal transformadora. Para intentar acortar distancias entre urbanizaciones y centros urbanos y hacer, en definitiva, un Pozuelo unido. Un gran Pozuelo de verdad. Sin que los vecinos de toda la ciudad se sientan partícipes y orgullosos de ser (no de vivir) en Pozuelo, esta ciudad no será nada. Solo papel cuché.
Pozuelo no puede estar sin Carnaval cuando las calles están llenas de niños disfrazados porque los carnavales los organizan los colegios o llenos de jóvenes dispuestos a reunirse en chalets o en peñas privadas, creo que el Gobierno debería hacer algo.
Otra cosa es que tenga voluntad política de hacerlo… Ya que la única voluntad política que tiene es la de la construcción impropia…
Manolo Pérez






