La alcaldesa Tejero abandona sus chuminadas diarias y anuncia que construirá una plaza de toros multiusos en la c/ San Juan de la Cruz que, espero, sirva para reducir los Mil Pozuelos

La alcaldesa de Pozuelo Paloma Tejero, en una entrevista masaje a tres centímetros de estar hecha en casa y con publicidad pagada, anuncia en el diario La Razón, que quiere construir una plaza de toros en la ciudad, en la parcela en la que la olvidable Susana Pérez Quislant quería montar, incomprensiblemente, la segunda escuela municipal música de Pozuelo.
Era muy sospechosa la aprobación del Plan Especial de Reordenación de equipamientos de la parcela 10-10 b de la calle San Juan de la Cruz en la Junta de Gobierno Local que se celebró la semana pasada, tras quince días sin convocar ninguna.
El caso es que la alcaldesa ha decidido construir ahí una plaza de toros multiusos. Como iniciativa no está mal, tras el montón de chuminadas que nos ha vendido en lo que va de año.
¿Cuándo estará terminada y cuánto costará?
Cualquiera sabe. Dice la alcaldesa en La Razón que es uno de estos proyectos que va a dinamizar mucho la vida deportiva, de ocio y cultural de la ciudad. Con un aforo para 2.500 personas y un presupuesto de tres millones de euros.
Dice que intentará recuperar un espacio propio para la tauromaquia (“porque hay mucha tradición y afición”), y que también pueda albergar otros eventos durante el año…
Ya veremos. No es igual predicar que dar trigo. Pero la idea es buena. Ya la tuvo Jesús Sepúlveda pero no fraguó entonces. No obstante, la tradición taurina era muy importante en Pozuelo (no sé sigue siéndolo) y merecía tener una plaza como Dios manda y no portátil tirando a chundarata en la ciudad más rica de España…
Lo hemos dicho muchas veces y hemos reclamado algo así muchas más. En Pozuelo se celebraba una feria taurina muy importante desde el Siglo XIX y unos encierros admirados por todo el entorno y al que acudían corredores importantes. Y que, sin desdeñar nada, con ellos entraba en el pueblo una buena cantidad de dinero. Algo que también era digno de tener en cuenta.
Todo se diluyó con la gestión municipal de Paloma Adrados (había que ahorrar) y, especialmente, con Susana Pérez Quislant a la que no le gustaban los toros pero que, como le gustaba tanto figurar, se atrevió a presidir una corrida. Un caso casi clínico.
Lo cierto es que entre unos y otros, ahora el hecho más importante de la Feria Taurina de Pozuelo es el Encierro Chiqui, que organiza la Peña Seis y Medio, y en el que un carretón hace como que corre tras unos niños. Llegó a llevar dicho carretón la concejala de Cultura o de lo que sea concejala Macarena Lora para vergüenza torera de algunos.
Nadie recuerda ya, por ejemplo, que el 5 de septiembre de 1911 murió en la Plaza de Pozuelo de Alarcón el gran torero Manuel Lagarto “Patolas” o que, en la actual casa del párroco de la Iglesia de la Asunción don Mario, en el mismo centro de Pozuelo, dicen que nació Rafael El Gallo el 18 de julio de 1882, estando su madre Gabriela Ortega de vacaciones en la villa (que entonces venían muchos madrileños a refrescarse en el verano gracias a la buenas aguas de sus arroyos y fuentes) según cuentan los viejos de la ciudad y que han recogido los grandes historiadores de Pozuelo Carlos H. Fernández del Valle y Domingo Domené.
No será fácil recuperar aquella tradición taurina aunque, políticamente, a nivel nacional sea muy importante que la ciudad apueste por la Tauromaquia ya que hay gente que quiere acabar con esa tradición cultural tan española… (Hay gente pa tó)
Construir una plaza de Toros (además, multiusos para que se pueda explotar durante el año) es una idea transformadora digna de alabar ya que la ciudad con acciones así puede empezar a terminar con los Mil Pozuelos que tanto daño le hacen y para conseguir que, alguna vez, esta ciudad deje de ser una Federación de Urbanizaciones y que sus vecinos tengan sentimiento de pertenencia a esta gran villa.
Amén.
El Capitán Possuelo





