Los funcionarios del Ayto. de Pozuelo no entienden nada. Se sienten abandonados por unos concejales maleducados, soberbios, insultones y sin preparación. Y ahora, los Ruiz Escudero

Sonó el timbre de la puerta. Y salí a abrir. Un rostro conocido. Me sonaba. Pero no quise decir nada.
Me ha encargado dos vestidos y un traje. Y claro. Entre medidas y medidas. Modelos. Diseños propios. Nos pusimos a hablar.
Trabaja en el Ayuntamiento de Pozuelo. ¡Ya sabía yo que me sonaba la cara! Y, claro, la dejé hablar y hablar. La pobre quería desahogarse. Y razón no le faltaba.
Lleva muchos años trabajando en la Casa. Ella y familiares suyos. Yo le dije que tenía muchísima suerte por tener un sueldo fijo y de por vida. Y su mirada casi me fulmina. Le pedí disculpas. Y entonces, Ana (pongamos que ese es su nombre), empezó a largar.
Se marchó y hemos quedado después de Semana Santa para la primera prueba.
Al cerrar, llamé a Manolo. Aceptó mi refresco. Necesitaba hablar con alguien. Y Manolo siempre está bien informado. Y quedamos en la Estación.
Y le conté. Le conté que Ana era pozuelera. Dos generaciones de pozueleros. Desde que era jovencita quiso entrar en el Ayuntamiento. Me reconoció que fue fácil entrar, “eran otros tiempos y con Pepe, fue fácil”. Luego llegó Sepúlveda. “Muchos nos alegramos de cómo pusieron en su sitio a algunos funcionarios. Se vivía muy bien y en paz y armonía”.
Ana recordó que los últimos tiempos de Pepe fueron convulsos y que los funcionarios se sentían desprotegidos al amparo de una sola persona. “Pregunta en Secretaría, Sira”.
Recordó con cariño a Jesús Sepúlveda y algunas personas de su equipo. Me reconoció que no sabe si robó o no, pero para ella ha sido un Alcalde educado, cariñoso y atento con todos. “Luego todo ha ido de mal en peor”.
La falta de educación, la falta de preparación, la soberbia, las malas palabras… Ana me describió los tiempos que ha vivido como un verdadero tormento. Pero pudo aguantar un tiempo. Hasta que llegó Susana y se quedó con el “equipazo” del PP de Pozuelo. “Sira, no ha habido concejales tan malos nunca. Han repetido siempre los peores. Los malos o los que tienen familia”. La situación es insoportable. Y los trabajadores del Ayuntamiento ya no podemos más pero nos tenemos que callar. Si vieras que prepotencia… Este PP ya no es lo que era…
Manolo se mantenía en silencio mientras yo hablaba. Sabía que lo necesitaba.
Y Ana llegó al tema. Se avergonzaba del papel de Almudena en su pueblo. De su hermano. Y de toda la familia. “Sira, mis padres leyeron una entrevista hecha a medida de Enrique y casi se caen del sillón. Y de las fotos ni te cuento. Mi padre dice que le hicieron la entrevista en una güisquería… Y es Consejero de Sanidad”
Resulta que Ana conoce el pasado político de Carlos Ruiz Soto y su padre, mucho más. Me contó que nadie sabe lo que realmente fue ese hombre y es esa familia, políticamente hablando. Aunque reconoció que dijo una verdad. Le gusta mucho Mi Hermano y yo. Todos lo sabemos. Y con quienes se reunían Enrique y su padre allí. “Eso lo sabemos los pozueleros, Sira. Y todos callados. Ojalá empiecen a hablar”.
Pero si Enrique tiene “jeta”, como dijo en tono triste, lo de Almudena, es de traca. “Siempre ha ido de niña rica. Pero no tiene ninguna formación. Cuando entró en el Ayuntamiento como concejal, me eché las manos a la cabeza. Y ahora resulta que fue adjudicataria de una vivienda de protección. Y, según ella, los jóvenes de pozuelo no sufren ningún problema para encontrar vivienda. ¡Hay que tener cara!”
Ana se enfadó muchísimo. Pero prefiero no reproducir aquí todo lo que dijo y quedará bajo secreto de sumario entre ella y yo. Pero me dio tantos datos, que mejor será reposarlos y empezar despacito.
Me dijo Ana. “Si contamos la verdad los que lo sabemos, a esta familia se le acabó el chollo”.
Y Ana no quiso dejar de mencionar la trampa del cheque bebé. La opacidad de esta mujer. Y la falta de rigor por parte del PP.
“Anda claro. Normal. Su hermanito es el presidente de la agrupación de Pozuelo”.
Manolo asintió. Y me confirmó muchas cosas que me contó Ana. Y añadió otras. Pero algunas son demasiado para una pobre costurera como yo. Demasiado porque no entiendo que siendo verdad tantas cosas, los Ruiz Escudero estén en el PP. O, si.
Ya no sé qué pensar.
Sira Q.







Confirmo lo de Mi hermano y yo.
Allí se reunían con su “mecenas”, para largar de Sepúlveda, de la Estrada, de Gil y de tantos otros.
Muchas gracias por su participación. Saludos