Crónica de una Cabalgata de RRMM con más sombras que luces y en la que hubo “un tonto con un pito dando la vara” y unos concejales tratando de robar planos a los Reyes en el final

Y el nuevo y polémico recorrido de la Cabalgata de Reyes Magos se celebró. Todo pasa y todo queda. Bueno, mejor todo pasa y lo que queda es manifiestamente mejorable.
Es cierto que se consiguió poner una cosa en su sitio: El Centro del Pueblo empieza a dejar de ser el ombligo de Pozuelo. Y, oiga, algo es algo.
Por lo demás, la nueva cabalgata tuvo más sombras que luces. Y lo digo en el sentido literal de las palabras. No puede haber espectáculo cuando se hace parte del recorrido y la apoteosis final a media luz. Si hay que volver a acortar el recorrido, que se acorte o que se ilumine. Y, desde luego, no puede tener un final más propicio a que parejas de novios pelen la pava que de una fiesta de niños ilusionados con el final del espectáculo…
Un final, por cierto, en el que sobraron los largos discursos reales y la presencia de concejales roba-planos en lo alto del Templete del Parque Martín Crespo…
¿Qué hacía allí esa banda de inútiles quitándole protagonismo a los Reyes Magos?
¿Presumir ante sus familiares, quizás? Madre del Amor Hermoso.
(Me dicen que algunos, incluso, se vistieron de pajes)
En fin, Paulita…
Pero vayamos por partes que diría Jack el Destripador…
Empezaré diciendo que, al menos este año, los Reyes Magos no eran concejales ni familiares de concejales. Y algo es algo, también. Y a continuación comentaré las cosas que me llamaron la atención como el caso del “Tonto del Pito”…
¿Alguien sabe quién era el “Tonto del Pito” que se pasó toda la cabalgata pitando en plan guardia de tráfico y al que, como nadie hacía caso, se cabreaba y pitaba más?
La tarde que nos dio el tío del pito… Aunque debo decir que el personaje debía ser alguien suyo en la Cabalgata porque, cuando no pitaba, le hacía fotos a una carroza. A una en concreto. Supongo porque en ella iba algún familiar enchufado…
Me extrañó mucho que la Policía Municipal no le llamara al orden porque lo único que hacía era estorbar. Y digo Policía Municipal porque la Policía Municipal brilló por su ausencia…
Por cierto, ¿es verdad que el Comisario de la Policía Municipal y el Comisario de la Policía Nacional han partido peras?
Espero que no… Es malo para Pozuelo. Aunque con este que nos ha traído Ayuso de Comisario de la Municipal “cosas veredes, Mío Cid”.
Por cierto, tampoco estuvo la Guardia Civil… Y eso que la habían anunciado a bombo y platillo…

Se desconoce por qué faltaron a la cita siendo La Guardia Civil gente tan seria… Cuando están anunciados es difícil que fallen…
También falló la Banda de Música “La Unión”, como estaba anunciada, o iban tan pocos músicos que no los vi. Y es raro porque ellos necesitan visibilidad.
Quienes sí estuvieron fueron los bomberos (esos no fallan nunca). Bueno, los bomberos y los romanos.

No una centuria como decía el programa. Unos cuantos. Quien puso centuria en el programa, y sin ánimo de parecer sabihondo, no debe saber que una centuria era de 100 soldados ni tampoco que era una Legión, como ponía en el estandarte… Y menos Legión Sagunto. No sé que legiones estuvieron acampadas durante cuatros siglos entre los arroyos Cabeceras y Antequinas, en Pozuelo (Somosaguas), pero seguro que no fue la Legión Sagunto.
Creo que estas personas que vinieron son de la “Legión Sagunto de Cartagena”, lo que es admirable y envidiable. No pegaban mucho en Pozuelo pero iban la mar de aseados y muy en su papel.
Ojalá en Pozuelo mirásemos más por nuestra historia antigua (más allá de La Poza y el Manteo del Pelele) y apareciese una asociación que reivindicase la presencia del “Castrum” de nuestra ciudad. Entonces sí tendría razón de ser la presencia de romanos en la Cabalgata.
En cualquier caso, creo que el “Centurión” que mandaba la Legión Sagunto tuvo una enganchada con el “Tonto del Pito”, que no paraba de dar órdenes y venga a chiflar y chiflar…
Qué tío más cansino…
(El del pito también tuvo problemas con más gente. Vamos, algo parecido al protagonista de aquellas sevillanas de “la noche que me dio el tío del tambor”, solo que con un pito)
Y poco más…
La Cabalgata careció de personalidad. Se veía que era una cosa improvisada. Batiburrillo total. No tenía un motivo central que le diera su razón de ser. Algo que la singularizase y dejase de ser una amalgama de gente que desfila junto a los Reyes porque es lo que toca… En Madrid, por ejemplo, este año ha estado dedicada a los mayores…
Creo que el Gobierno, de cara al año que viene, debería corregir muchas cosas. Bastantes.
Por ejemplo, y dado que se busca potenciarla como modelo a seguir, supongo, para unificar los Mil Pozuelos, debería fortalecer económicamente a las asociaciones que quieran colaborar en dicha cabalgata. Ese sí es un objetivo subvencionable y no la pasta que se le da a las peñas festeras para que se diviertan unos cuantos.
Amén.
El Capitán Possuelo






