Tras los 100 días de cortesía dados a la nueva Corporación de Pozuelo, el resultado no es bueno: Tejero aún sigue en la nebulosa dejada por Quislant. Un artículo de José Antonio Rueda

Transcurridos los 100 días de cortesía, que conviene dar a cualquier nueva corporación para organizarse, toca hacer, al menos, un somero análisis de esa nueva Corporación de nuestro Ayuntamiento.
Y el resultado no es bueno.
Una corporación, que entró con la nebulosa dejada por el gobierno de Quislant, de momento no ha sabido despejar ni un ápice de la confusión heredada.
Es cierto que se han visto obligados a aprobar diversas modificaciones presupuestarias para tapar parte de esa herencia, entre ellas 10 millones en facturas sin pagar (Vergonzoso) de 2022 o más de 225.276 euros de un contrato verbal (Vergonzoso y preocupante) de 2021.
Nos parece mentira que la oposición no se enterase de nada…
Por otra parte, en menos de 3 meses, ya ha tenido la primera crisis de gobierno con la huida, no por repetida nos podemos acostumbrar, del primer concejal que ha encontrado un hueco donde meterse. José Tortosa, ex-tercer teniente de alcalde, no se ha ido a un puesto de mayor dignidad, proyección o sueldo que el que tenía en Pozuelo, no. Por lo que hay que preguntarse qué motivos le han hecho huir y así prepararnos para próximas huidas… Que las habrá.
De momento, no se ha visto ningún progreso relacionado con el programa electoral de Paloma Tejero, salvo la creación de las concejalías de zona que, de momento, no han tenido más efecto que el que tenía la Concejalía de atención al ciudadano: Trasladar a los distintos departamentos los problemas que los ciudadanos ponen en su conocimiento.
Llama mucho la atención que estos concejales de zona, sin presupuesto ni apenas atribuciones, cuenten con un asesor político cada uno, mientras que concejalías tan complejas como la de Innovación, Recurso Humanos y Seguridad, todo junto, no tenga a nadie para asesorar al Concejal que parece que lo puede necesitar más. Qué cosas.
Tampoco se ha sabido nada de la creación de una Dirección General de Emprendimiento, como se prometió ostentosamente. De hecho, el INNPAR, prometido Vivero de Empresas desde tiempos inmemoriales, sigue estando colonizado por departamentos del Ayuntamiento que no dejan espacio para emprendedores ni empresas de nueva creación.
Se han cargado, nada más llegar, al Gerente de Urbanismo. No sabemos si él era el problema de esa Gerencia, pero la solución ha sido nombrar (de hecho) a una nueva gerente (al menos de la casa), sin que se sepa aún nada de los rumores de externalización de este departamento. Se supone que van a contratar a una empresa para hacer lo que desde al Ayuntamiento no han sabido hacer.
En general, esta nueva Corporación ha producido un desmantelamiento, que esperamos sea porque tengan la intención de una mejor reconstrucción, pero que hasta ahora no ha producido ningún bien a los vecinos de Pozuelo…
Ha desaparecido la concejalía de participación y está desapareciendo el departamento de subvenciones, en ambos casos para “centralizar” según la Alcaldesa, aunque más bien parece una descentralización que, de momento, sólo produce confusión entre los empleados públicos. Confusión que termina trasladándose a los vecinos.
Y es que pretenden que cada concejalía o departamento administre asuntos que requieren de una experiencia y conocimiento que difícilmente se podrá adquirir donde no existen empleados especializados en ello.
En fin, como primer análisis, creo que es suficiente. Estaremos atentos al desarrollo de los acontecimientos y, sobre todo, al proyecto de Presupuesto Municipal para el año próximo, donde de verdad se verá la apuesta que haga la corporación para los vecinos de Pozuelo.
José Antonio Rueda, Presidente de Vecinos por Pozuelo de Alarcón






