Gran expectación en círculos políticos de Pozuelo por el reparto que hará Paloma Tejero de las delegaciones a sus concejales ya que no hay competencias ni dinero para todos

Desgraciadamente, desde el día de las elecciones, apenas se le ha visto actividad política alguna a la alcaldesa electa de Pozuelo Paloma Tejero. Desde el 28 de mayo pareciera que se la ha tragado la tierra salvo un par de compromisos obligados. Casi a la fuerza. Es como si se hubiese asustado de lo que iba encontrando en el Ayuntamiento de Pozuelo y, como Federico García Lorca con la sangre de Ignacio Sánchez Mejía, se dijese a sí mismo “Qué no quiero verlo”…
Es más, su silencio ha sido tal que ha provocado a las lenguas de doble filo y alguna me ha llegado a decir que estaba pensando en volverse a Madrid ya que de “esto nadie me había hablado”. Lógicamente, no lo tomé en cuenta. Ella es luchadora. Pero tanto silencio absurdo daba mil y un motivo para pensar barbaridades. Es que han pasado 19 días sin saber nada de ella. Y eso pesa.
Pero el tiempo pasa y pasa la vida. Pasa la vida, igual que pasa la corriente cuando el río busca el mar, que cantaba Pata Negra, y ha llegado el día. Mañana, Paloma Tejero tomará posesión de su responsabilidad como Alcaldesa del Gran Pozuelo de Alarcón. Y digo responsabilidad intencionadamente porque su cargo es lo que exige y, en los últimos 8 años, esa responsabilidad ha brillado por su ausencia.
La alcaldesa Paloma Tejero va a administrar una importante cantidad de dinero de los vecinos de Pozuelo y eso debe hacerse con responsabilidad y no caprichosamente como se ha hecho en estas dos últimas legislaturas…
Pero lo que le importa a los pozueleros interesados en la política, que cada día son más, no es el contenido de su discurso de mañana. Tiene que ser bueno porque ha tenido 20 días para prepararlo. Ni siquiera interesa que les recuerde sus promesas electorales. Está bien que lo haga pero salvo a su familia no creo que le interese a nadie más. Ni siquiera a los concejales de su Grupo Municipal y mucho menos a las familias de esos concejales.
Aquí, alcaldesa, lo que todo el mundo quiere saber es el reparto de las delegaciones. Quién va a ser Primer teniente de alcalde o quién va a llevar Fiestas, pasando por todas las demás delegaciones… Eso es lo que importa de verdad.
Le importa a los pozueleros interesados en la política para saber quién va a ser quién, porque esa designación será un indicio claro de por dónde va a ir cada asunto público… Hay poco donde elegir, esa es la verdad, pero no hay más cera que la que arde. Cosas de las tragaderas primigenias.
Y le importa, lógicamente, también a esos miembros de su Grupo Municipal y a sus familias porque con la delegación que les toque así serán los dineros que reciba… Y como son tantos y tantos recibieron promesa de buena vida gracias al buen sueldo, a Tejero le va a ser un problemón contentar a todos…
No hay delegaciones para todos y menos en estos tiempos. Paloma Tejero no se puede convertir en un Pedro Sánchez cualquiera que, para contentar a todos, infle las delegaciones para darle a los 16 concejales una delegación (y su correspondiente pasta) a cada uno. No es esa la línea pepera de Feijóo y de Ayuso… Más bien al contrario… Con el agravante de que hay concejales impuestos por Génova (sea planta Primera o Séptima) a los que no puede dejar atrás porque pisaría en área de penalti y ahí no se pueden cometer faltas… Además, esos impuestos deben ser los mejor pagados. Es ley política: A mayor importancia, más sueldo.
El caso es que existe una gran expectación porque el morbo está servido… Y el morbo es uno de los grandes atractivos de las personas por lo que lleva de ruptura con lo correctamente establecido. Y en política, más.
El reparto de delegaciones para Paloma Tejero va a ser la manta corta. O se arropa los pies o la cabeza. Las dos cosas a la vez es imposible. Si se arropa la cabeza, que es lo normal, ¿a quién dejará con los pies al aire?
Con el agravante de que si no hay delegaciones para todos los suyos, mal va a haber para los de la Oposición… Ojo al parche.
En fin, Paulita… Que a partir de mañana, comenzará el llanto y el crujir de dientes porque, además, no hay dinero para todos…
Claro que lo mismo por eso Paloma Tejero se ha escondido y no ha querido avanzar nada… Los malos tragos, de golpe.
Amén.
El Capitán Possuelo






