La demagogia como recurso político de Quislant empieza a ser impúdica: Sin haber visitado a los ucranianos que vienen a Pozuelo por soberbia, ahora vende que compra libros en su idioma

La demagogia ya se ha instalado en Pozuelo como forma de Gobierno. Quislant ya no sabe hacer otra cosa que llevar a cabo esa degeneración de la democracia en la que, mediante concesiones y halagos a los sentimientos elementales de los ciudadanos, trata de mantener el poder.
Le está pasando como a Lenin… Cuando se murió, nadie sabía cómo decírselo…
Y es que si ayer contaba, en esta misma columna, la desvergüenza del vicealcalde Eduardo Oria… El tipo hizo, en el Vive Pozuelo, un panegírico sobre lo bien que se vive en Pozuelo mientras él vive en Villalba… Y eso que, para más inri, lleva cobrando de los pozueleros dinero suficiente como para haber tenido la decencia política de haberse venido a vivir a esta ciudad, aunque fuese de alquiler…
Hoy, tengo que asistir a la venta de una noticia obscena de la alcaldesa Susana Pérez Quislant: La compra de libros en idioma ucraniano para los refugiados que llegan a Pozuelo…
No se puede ser más vendeburras… No se puede tratar de convencernos de algo, con mucha facundia, especialmente cuando lo que nos vende es poco creíble.
O sus cambios de criterio respecto a esas ayudas unos días después…
Ni siquiera, como alcaldesa de Pozuelo de Alarcón ha ido a ese centro de primera acogida a darles la bienvenida a esta ciudad a todos los refugiados…
Nada. Pareciera que no quería contaminarse de algo… El caso es que, con esa falta de cortesía, dejó a los vecinos de esta ciudad como “Cagancho en Almagro”…
En cambio ahora, este personaje de opereta se ha inventado un nuevo acto populista y nos lo vende como si fuese algo grande que hay, además, que agradecerle…
Dice la nota de prensa que ha publicado y repicado en alguno de “sus medios”:
“El Gobierno municipal de Pozuelo de Alarcón sigue ampliando los fondos bibliográficos de las bibliotecas municipales de la ciudad. De hecho, acaba de adquirir 200 nuevos libros que, en esta ocasión, están en idioma ucraniano.
Con esta iniciativa, se trata de que los vecinos de Ucrania, instalados en la ciudad debido a la invasión de Rusia, puedan acceder a estos libros y disfrutar de la lectura”.
Acojonante.
Toda España y muy especialmente la Comunidad de Madrid ayudando a los ucranianos a integrarse en España y, en Pozuelo, en lugar de tomar medidas integradoras en la misma línea (hay muchas y muchas posibilidades) les compra libros en ucranianos…
Es como si a un valenciano que va a Nueva York le ponen paella para comer…
Y dice nuestra genuina alcaldesa Susana Pérez Quislant que “con esta iniciativa queremos facilitar que estas personas se sientan como en casa y sigan disfrutando de aficiones tan importantes como la lectura”.
¿Pero qué dice esta tía..?
¿De dónde ha sacado esa conclusión…?
¿Pero cómo se puede llegar a pensar que leyendo libros en ucraniano (y a saber qué libros se han comprado, porque esa es otra) estos refugiados se van a sentir como en casa…?
Ah, ya… que los 200 títulos, incluyen diccionarios, cuentos y novelas, entre otros… Y que, encima, dice la nota que están repartidos en las bibliotecas de la ciudad…
Toma ya… No han llevado los libros al centro de acogida, no… ELLA espera que estas personas asustadas salgan del centro de acogida y vayan a las bibliotecas de Pozuelo a leer libros en ucraniano cuando apenas están unos días en Pozuelo y lo suyo es tener la cabeza en futuro más inmediato…
No tiene perdón de Dios…
Debe ser que se levantó una mañana y empezó a mandar whatsapp:
-¡Ya lo tengo!
Acabo de tener una idea genial y baratita: que se compren libros en ucraniano…
Alguien le preguntó:
-¿Cuántos, alcaldesa?
-Y yo que sé… Unos 200 o así… Muchos… Y no calentarme la cabeza que me tenéis muy harta… Que se compren y se acabó…
Y se compraron.
Y lo vendió en una noticia como si fuese una genialidad cuando no es más que pura demagogia…
Paella en Nueva York…
Amén.
El Capitán Possuelo






