A propósito del gran éxito que ha tenido la publicación de los sueldos de los concejales y de la esperanza que ha significado para Pozuelo notar la indignación vecinal ante tanto abuso

La publicación de los sueldos que cobran los concejales del Ayuntamiento en El Correo de Pozuelo ha tenido una repercusión inesperada por mí.
Yo sabía que iba a llamar la atención por lo obsceno de las cantidades que se llevan a casa, en la mayoría de los casos, y sin ninguna responsabilidad, además, pero no que iba a producir tal número de lecturas ni tanta crispación entre esos lectores. Pero así ha sido.
Supongo que todo producido por la luz que ha roto la oscuridad de boca de lobo que trata de ocultar este tipo de información en el Ayuntamiento de Pozuelo.
Sí, ya sé que me dirán que esas remuneraciones estaban y están publicadas en la página oficial del Ayuntamiento de Pozuelo y que se habían publicado también en el BOCM, pero eso en esta ciudad es “tramparencia”…
En una ciudad como Pozuelo de Alarcón, los vecinos no están pendientes de saber cuánto cobran sus concejales. Confían en que serán unas cifras razonables y ni se les ocurre ir a comprobarlas a la web del Ayuntamiento y mucho menos al BOCM… Por eso, cuando se enteran por un medio libre como El Correo de Pozuelo, se enfadan. Se sienten engañados. Las cantidades de dinero anuales que cobran los concejales no están al alcance de los vecinos normales que trabajan en la calle…
Y, después del enfado, se crispan al ver que, pese a los problemas económicos por los que atraviesa la sociedad en general y la pozuelera en particular, los concejales en los que ellos han depositado su confianza ni siquiera tienen el gesto político (que, además, les hubiera venido muy bien) de renunciar a la subida propuesta por el Gobierno de España (creo que en torno a un 2%), algo que no supone nada para un salario tan alto como el que tienen.
Y eso ha sido todo: La ocultación de la subida por un lado y la aceptación de dicha subida por otro.
Pero es lo que hay. No se les puede pedir otra cosa a ninguno. Ni al Gobierno, empezando por la alcaldesa y su estatus de nueva rica, ni a la Oposición.
En Pozuelo, la política no está basada en el binomio Gobierno-Oposición como en cualquier institución democrática. Aquí solo hay Gobierno. La Oposición no existe y eso que tiene mayoría absoluta.
Posiblemente, esta falta de relación política tuya-mía se deba a la interpretación que se hizo desde el minuto uno del ROP (Reglamento Orgánico del Pleno) que la cercenaba de raíz. Tras esa interpretación primigenia, solo existe el Gobierno. Y además, es presidencialista.
Pero no es así. Se interpretó así pero existen más interpretaciones del ROP y se debería haber aprovechado para hacerlas en esta legislatura con un Gobierno en minoría. Pero en la interpretación que existe, los sueldos de los concejales dependen de la alcaldesa y el que se mueva no sale en la foto. Y la alcaldesa Quislant en eso es implacable. No ELLA directamente sino a través de El Príncipe de las Tinieblas que se ha terminado convirtiendo en un personaje de película de Serie B.
Susana Pérez Quislant no es nadie. Apenas una política menor que solo piensa en las próximas elecciones. Y si para ello tiene que comprar a su Gobierno con buenos sueldos, lo hace. Y si para ello tiene que comprar a la Oposición con buenos sueldos, los compra.
Y, a partir de ahí, problema resuelto. Y lo extraño es que la Oposición calle. Tiene mayoría absoluta en el Pleno y podría haber impuesto los sueldos desde el minuto uno de la legislatura pero sus miembros son politiqueros y están en política para ganarse bien la vida. No es un problema ideológico. Es un problema de poca vergüenza. Tan poca vergüenza que aceptaron lo que les propusieron en lugar de pedir reducción de sueldos que era lo que tocaba ante tanta obscenidad.
Y si no pudo ser en el primer año, se podría haber forzado en el Presupuesto del segundo año o en el tercero cuando ya la pandemia había destrozado todas las previsiones presupuestarias. Pero no lo hicieron. Mejor no complicarse la vida. Ande yo caliente…
Decía Otto Van Bismark que político es el que piensa en las próximas elecciones y estadista el que piensa en la próxima generación. Para Quislant no hay próxima generación. Solo hay próximas elecciones o próximo cargo en el que seguir viviendo bien. Y para la Oposición solo existe el viejo axioma: ¡Virgencita que me quede como estoy!
El futuro no existe para ellos. Lo he dicho varias veces, hay miembros de la Oposición y del Gobierno que le han aprobado el presupuesto deficitario a Quislant, sabiendo que la ruina sería para los vecinos de Pozuelo porque ellos no viven en esta ciudad… Es todo un contradiós.
Dicho esto, termino hoy con una cierto sabor dulce: Por una parte, satisfecho como director de El Correo de Pozuelo por haber publicado los sueldos de los concejales para que los conozca la ciudadanía y, por otra, encantado de comprobar que aún hay esperanza para Pozuelo ya que existe una cierta capacidad de indignación entre los vecinos ante tanto abuso.
Amén.
El Capitán Possuelo







Entendemos que la noticia de que los cargos electos y el gobierno municipal del PP de Pozuelo se suban el sueldo en estos momentos, y en los anteriores, sea un escandalo.
Aunque, resulta más escandaloso, que lleven 15 años en los cargos y su inactividad, indolencia y mediocridad siga siendo retribuida monetaria y electoralmente.
Tiempo y dinero gastado, no invertido, en carteles de publicidad que anuncian obras que no empiezan, o que se han de suspender por errores, o que no acaban y se hacen interminables.
Y ese tiempo y ese dinero pertenece a las personas que pagamos nuestros impuestos en Pozuelo
Muchas gracias por su participación. Saludos