La alcaldesa de Pozuelo miente (como Lenin y Goebbels) y vive solo para contar mil veces que el soterramiento de la rotonda de la M-503 es su gran obra cuando es otra de sus torpes mentiras

La alcaldesa del Gran Pozuelo de Alarcón Susana Pérez Quislant es una política curiosa. Como su vocación ha sido tardía y sus cargos de rebote, su trayectoria política está basada en la trapacería… En la picaresca… Eso no quiere decir que no sea lista y aprenda rápidamente… Pero aprende lo malo. Como no tiene base política, vive de recursos maliciosos…
Para ELLA es importante aparentar y para ello si hay que convertir la mentira en verdad, se convierte repitiéndola mil veces…
Para Quislant como para Lenin, Goebbels, Mao o muchos más dictadores: “Una mentira que se dice con bastante frecuencia se convierte en verdad”.
La traducción difiere según quien la traduzca o la use pero la realidad es siempre la misma: Emplear una técnica política maliciosa (la haga quien la haga) para engañar a los ciudadanos…
Es fácil:
1) Hacer la mentira lo suficientemente grande para que la gente crea parte de ella.
2) Repetirla con suficiente frecuencia para convencer a algunas otras personas
3) Y decirlo de diferentes maneras para convencer al resto…
Bien, pues esto es lo que hace la alcaldesa de Pozuelo… Ante su escasa capacidad de gestión y su fracaso de 8 años, tiene que buscar subterfugios informativos para que los vecinos terminen tragando lo que ELLA quiere que se traguen…
El resumen de su paso por el Ayuntamiento de Pozuelo terminará siendo negativo. Muy negativo. Durante dos legislaturas solo se ha dedicado al mamoneo agravado por su proverbial desidia que lo ha contaminado todo.
Pero de pronto, Quislant se ha dado cuenta de que el tiempo se le echa encima… Nunca pensó que todo pasase tan deprisa pero ha pasado y, como diría el Deuteronomio (16:16-17): “Ninguno se presentará delante del Creador con las manos vacías”, ELLA se va a tener que presentar ante su creador Teodoro García Egea con las manos vacías… No ha hecho nada por transformar la ciudad de Pozuelo…
ELLA no tiene nada que ofrecer a su “padrino” al final de su mandato y se está agarrando al soterramiento de la rotonda de la M-503 como a un clavo ardiendo. Y ya solo vive para contar mil veces que el soterramiento de la rotonda de la M-503 es su gran obra… Pero es otra mentira que trata de convertir en verdad.
Lo lleva repitiendo desde 2018. Y, como ahora, la presidenta Isabel Díaz Ayuso le ha chafado la venta de su “gran obra” al inaugurarla a mediados de diciembre, vuelve a la carga en la revista Vive Pozuelo.

Todo el mundo asumió que el acto era una inauguración. Incluso, la propia Alcaldesa Quislant en su cuenta de Instagram…

Pero tanto en la web del Ayuntamiento en su día…

Como en su cuenta de Twitter se negaba a reconocerlo…

Lógicamente, desde El Correo de Pozuelo desmontamos el subterfugio… Se había inaugurado el soterramiento y ya valía. Un soterramiento que, dicho sea de paso, le hace más servicio a Majadahonda, Las Rozas y Boadilla que a Pozuelo, aunque se hiciese con dinero de Pozuelo que, en esa obra, actuó como un “banco público de inversiones” en una operación con muchas dudas legales porque lo tenían que haber hecho los empresarios de ARPO.
Ahora, pasadas unas semanas, Quislant vuelve a publicar la misma mentira… Y sugiere que no se inauguró. Y lo contará mil veces en lo que queda de legislatura. Se supone que para anular el hecho de la inauguración que tanto protagonismo le quitó Isabel Díaz Ayuso y tratar de convencer a los vecinos de que ese soterramiento es obra suya… Es su obra.
Ya saben la vieja técnica política maliciosa para confundir a los vecinos…
Pero hay más, como resulta que en 2020 el Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón tuvo 14 millones de euros de déficit y en 2021 puede que sean 16 millones, la cosa se complica mucho. Porque en 2020, cuando empezó la obra, entre otras cosas, arriesgó como “banco público de inversiones” casi 13 millones y medio de euros.
ELLA vuelve a mentir diciendo que el Ayuntamiento invirtió 8 millones… Y lo vuelve a repetir. Pero según documentos fehacientes, el Ayuntamiento invirtió 10.900.000 euros (10.900.917,27 de euros exactos) en una primera aportación y luego 2 millones más en una “modificación de crédito” (que Oria anunció pomposamente), siendo en total casi 13 millones de euros.
Si no lo hizo en 2020, lo haría en 2021. En cualquier caso, la inversión fue de casi cinco millones más…
Pero no importa, ELLA nos lo repetirá 1.000 veces si es necesario… Tiene que conseguir que esa impropia obra sea la suya…
(Ya conté el sueño de su inauguración)
El problema es que la alcaldesa del Gran Pozuelo de Alarcón no tiene pudor… Y hará lo que sea para tapar los 8 años en los que no ha hecho otra cosa que el papel de la cigarra como en aquella fábula de Esopo…
El Capitán Possuelo






